miércoles, octubre 26, 2011

Flor de maracuyá

El regalo de cumpleaños más exótico fue una flor de maracuyá ¡miren esta belleza!

Dicen que cada 7 años,  las personas concluyen e inician ciclos vitales. No lo sé de cierto, hoy por fin legalmente tengo 28 años.
He tenido tanto trabajo, que apenas me ha dado tiempo de acordarme que hoy 26  de octubre el feisbuk es un buen lugar para leer todas la felicitaciones de viejos amigos y nuevos amigos que se acuerdan de ti.
En fin, lamento decirles que no hay muchas cosas que tenga que contarles (este blog se ha alimentado de mi catarsis durante algunos años) y ahora me siento contenta.
No tengo crisis, tengo chamba, hay un hombre que me ama,  hago lo que me gusta, vivo en un país con sol,  buena comida, con muchas cosas que hacer,  gente bonita,  buenos amigos y creo en Dios. 
Sólo hace algunas semanas dos conductores imprudentes casi me matan, pero nada pasó, así que ahora extremo precauciones.
Bueno creo que en unas cuantas semanas, justo cuando se termine la feria del libro en Oaxaca, daré a conocer uno de los proyectos en los que vengo trabajando con otros amigos y carnales desde hace unos meses, además haré invitación a una mesa que modero sobre Cine y Literatura en la FIL esten pendientes... ¡yupi!

domingo, octubre 16, 2011

Días, días...

Mi actitud de echar mierda a las mujeres que son más bonitas que yo, ha cambiado. Hace unos fines volví a entrar a un teibol, ¡qué buenas están esas mujeres! hasta con decirles que se me antojó ir al gym, para alzar la nalga y mejorar mi postura.

Esto de volver a empezar me ha parecido hasta cierto punto humillante. Extraño mi carro y ahora debo ahorrar y para comprar otro. Me concentro en pensar que es mejor fracasar ahora que se puede. Este volver a empezar es como si en un punto de mi vida tuviera que rehacer ese camino que torcí.

Ayer por enésima vez me han dicho que soy una histérica, que mis gestos y expresiones son demasiado obvias para mostrar intolerancia, cuando no estoy de acuerdo con algo. Estudié teatro por un rato, siempre me ha gustado y siempre me ha parecido exagerada esa apreciación que tienen de mi histeria.

Me es insoportable el dolor de otros. Hay uno de mis amigos que le  tengo cierto respeto por lo que hace, dice y la violencia con la que se trata a sí mismo y a los demás. Cometí el error de acariciarlo como a un gato, de abrazarlo y besarlo más allá de mis límites. En cuanto él me dijo que se sentía como un animal, por mis palmaditas en la espalda y que prefería que mi tacto fuera de otra manera, comprendí la estupidez de tal acción.

He vuelto a tomar autobuses para transportarme a todos lados, mi agotamiento se acentúa antes de terminar la semana, regalo algunos pesos a los cantantes que no me dan lástima. Evito ver a los ojos de quienes sólo piden.  Compro chocolates y discos a personas que hablan con convicción de su producto.

El momento más bizarro en los camiones ocurrió ayer. Odio la música de banda plagada de resentimientos, infidelidad y hombres desvirginando, el chofer  escuchaba una canción de un tipo que cantaba estar orgulloso de engañar a su mujer con otra, era demasiada la tortura, hasta que dos vendedores se subieron para ofrecer un librillo de yoga y música, eran dos extranjeros procedentes de Bosnia, que hablaban un español claro, vestían a la usanza india y se decían monjes. Les compré  dos paquetitos, seña divina de que debo hacer ejercicio.

miércoles, septiembre 21, 2011

Insulto

Hace un par de noches acepté con resignación mi mediocridad. En medio de una fiesta donde sólo pronuncié unas veinte palabras, dije que mi discurso sería reservado a la basura.
Ese fin de semana, pensé en los hombres por los cuales he cambiado profundamente, hombres con los que ni siquiera he tenído un lazo emocional o sexual. 
Anoche en un sueño tormentoso, soñé  justamente con el último que hasta la fecha sigo reservando un sentimiento de gratitud, pero también de un fuerte rencor. En el sueño, había una pelea, era le enésima vez que me gritaba le contestaba a pesar de  un miedo absurdo.  Hacía un esfuerzo gigante en decirle todo lo que tenía reservado como un escupitajo de veneno.
Regresé al invierno de Nueva York y de un tiro me levanté de la cama, mi ropa estaba ensangretada y ese fue el pretexto para no volver a dormir. Tenía miedo incluso de retomar el sueño y sentir de nuevo el frío y ver la nieve en mis botas.

Hace un par de años Mariana nos recibió en su casa, haría cena especial, invitaría a unas cuantas personalidades, cineastas, escritores y bufones profesionales. Con aceptación volví a guardar silencio, remití mi discurso a la basura y tragué con placer pendejo un paté de higado de pato.
Cuando el vino se acabó y  comenzó la mezcla de cerveza, las líneas de cocaína eran caminitos blancos en el cristal de la mesa que horas antes habían albergado la cena comprada en un restaurant por Mariana, mis dos acompañantes Lidia y Rosa, terminaron tiradas en el piso. Yo sólo me dediqué a observar y hacer una pregunta estúpida que me recordó a mi primer maestro.

Hacía diez años.  Sobre un  un espejo y con una tarjeta telefónica, Rolando aplastaba polvo blanco, después de bajarse el pedo, comenzó a llorar, habló de Atenco, platicaba que semanas antes de tanto aspirar como una hoobert, sintió  cómo un pedazo extraño había salido de  su nariz, ese mismo día revisó algunos libros de medicina y llegó a la conclusión de que se trataba de un pedazo de cartílago, ocasionado por cocaína combinada con veneno para ratas.


El esposo de Mariana, no dejó de percibir mi declarada inmutabilidad, mi insoportable abstinencia, mi insolente amabilidad al cuidar a mis amigas y de tajo me pasó un popote. No gracias, respondí. Tengo miedo a que se me caiga un  cartilago, agregué.
Gonzalo rió grotescamente. Afirmaba era la mejor broma que había escuchaba en mucho tiempo. Arremetí contra mi estupidéz, no había abierto la boca en toda la noche más que para comer, y ahora que decía algo era para ridiculizarme.
Rechacé un ofrecimiento generoso. No volví a ser invitada. 
Hace unas cuantas noches, busqué en qué entretenerme mientras todos se emborrachaban. La única idea inteligente que se me ocurrió era  levantarme de mi silla y largarme a dormir.
Hice enojar a algunos melómanos de la música electrónica con  Coldplay y Beirut. Reservé  mis discursos basura del porqué me gustaban esas bandas, también reservé el discurso basura a Gonzálo sobre el cartílago de mi primer maestro, Rolando.


Hoy en la mañana Rolando en   mi facebook, escribió: "Gonzálo es un escritor muerto de hambre, asociado con la mierda más fétida de la política oaxaqueña".
El sueño fue revelador, me sentía ofendida gratuitamente porque Rolando había insultado a Gonzálo. Mediocremente, acepté mi derrota, con falta de palabras y explicaciones, borré el comentario.

No dije más.

miércoles, agosto 31, 2011

Bolígrafos de colores

Llegas diez minutos antes a la cita. Aceptas que lo  bueno de haber vivido con gringos es aprender a ser puntual, a no prometer milagros y ser lo más sincera posible.
Eliges tres plumas de cada color, tres rojas, tres azules, tres negras. Cuatro distintos colores de marcatextos y puñito de post-it, añades un par de tijeras, un portalápices, tres portaminas, dos borradores, un prit, un bote coqueto con clips de colores e imán para sostenerlos y una libreta de cuadros.
Ves con encanto el primer  escritorio negro empolvado de carácter laboral, que has tenido en tu vida. Te sientas en una silla sucia, tal vez manchada de yogurt por el anterior empleado, debajo de  la mesa está el cpu de tu computadora de escritorio,  hace ruido y tiene un teclado al que no le funciona la barra espaciadora.
No pasan ni quince minutos para que el encargado de arreglar los desperfectos se lleva el cpu ruidoso, lo arregla para que no haga más escándalo. Cuando intentas escribir, te es insoportable que la barra espaciadora no funcione con un toque suave. Lo reportas. Quince minutos después te traen un teclado nuevo. Lo que antes era insoportable ahora se vuelve funcional.
Te planteas la posibilidad de traer algunas pertenencias para adornar el escritorio, tal vez una maceta, tal vez unas flores de papel, tal vez una fotografía. ¡Patrañas! Eres incapaz siquiera de poner algo que ridículamente te haga exhibir tu ñoñez. Si deporsí eres ñoña, no aceptarás enseñarle al mundo tu  desagradable desfachatez cursilezca.
Acercas el monitor,  te acomodas en la silla, ordenas a tus buenos amigos los bolígrafos en un lugar estratégico.
Llega la hora de salir, no conoces a nadie más que a tu jefe, a las tres muchachas que te dicen qué debes hacer y el tipo de mercadotecnia, que no has visto antes.
Acomodas tus primeros instrumentos de trabajo y los papeles en los que tendrás que trabajar en los siguientes días. Papeles preciosos que requieren de una actividad placentera, doblemente placentera, tal vez  tríplemente placentera, leer, escribir y hablar de cine.
Los bolígrafos de colores son los únicos que iluminan tu lugar de trabajo, tu escritorio negro de palabras blancas y sanas.

domingo, agosto 14, 2011

miércoles, agosto 03, 2011

El orgullo es un pecado.
El ego una píldora de sueños pendejos alimentados por el orgullo y la soberbia.
Me pregunto ¿qué voy a hacer con estas ideas falsas de que soy una chingona, y al final de cuentas no soy más que una de tantas pendejas cuyas capacidades no son extraordinarias?

domingo, julio 24, 2011

Amy Winehouse

Murió, ¡noooooooo!

Me faltan 3 meses para cumplir 28, cuidaré mi vida mucho más estos siguientes tres meses.

lunes, julio 18, 2011

Mi máscara de Felipe Calderón

'He regresado', les he dicho a mis amigos, pero a nadie le sorprende, un año es como un instante que se va sin tanta trascendencia, cuando aparentemente nada esencial cambió.
Sobreviví y me enorgullece decirlo, aunque a ciencia cierta, pocos saben de lo que hablo cuando un invierno en medio de la nada, comida refrigerada por muchos meses, kilos de ropa y una blancura casi infernal, no tienen nada en común con una tierra tan calurosa, olorosa y colorida como Oaxaca.
Hace unos días, mis amigos teatreros me invitaron a participar en una de sus 'acciones', dicho acto se desarrollaría en la Central de Abasto.
En Oaxaca, y supongo algunos países latinoamericanos, los mercados están al aire libre y regularmente los vendedores viajan desde sus pueblos natales, para ofrecer sus mercancías. La Central de Abasto de Oaxaca, es un lugar abundante en diversidad de personas, desde vendedores que han hecho de sus puestos una mini sala con muchos espejos y aparadores de ropa cara, comedores con manteles de flores en colores chillantes, mendigos que por años gritan en el mismo lugar su cantaleta para pedir caridad, puestos de flores siempre frescas, hasta señoras putonas que tienen más pinta de madres de familia moralistas.
Calles deshechas por la lluvia, pestilencia por las alcantarillas bloqueadas de porquería, olores de comida rica entremezclados con el humo de los autobuses, artesanos, santería, carnes, quesos, semillas, pan... color, diversidad.
Nunca encontré tanto placer para contemplar la Central de Abasto, como ahora la observo, después un de blanco y una plastificación total de los grandes supermercados del primer mundo, tan carentes de calor humano y diferencia, la belleza en el barroco de la fealdad, me resulta riquísima.
Liliana, mi directora de teatro, me invitó a su 'acción', que consistía en caminar por el área seca de la Central de Abasto, con una mascara de un personaje público que representara una imagen de poder, logramos reunirnos cerca de quince teatreros.
Antes de que ellos eligieran a los personajes que representaran una imagen de poder, hicieron una encuesta, los más recurrentes fueron: Felipe Calderón (Presidente de México) Gabino Cué (Gobernador de Oaxaca), Flavio Sosa (ex-líder de la APPO), Barak Obama (Presidente de EE.UU.), Carlos Slim (el hombre más rico de México y el segundo a nivel mundial), El chavo del 8 (cómico mexicano), Ulises Ruíz (anterior Gobernador de Oaxaca), Benito Juárez (uno de los ex-presidentes mexicanos más queridos por la historia) Bob esponja (caricatura gringa), entre otros.
La tarea era sencilla: debíamos ir vestidos de un mismo color, amarrarnos a la cara la foto del personaje que eligiéramos y andar caminando sólo por el área seca del mercado, para ver la reacción de la gente. Como llegué tarde a la hora de la repartición de personajes, debía elegir entre personajes cuyas caras a mi parecer no tenían mucho riesgo, a excepción de uno, que nadie quiso portar: por tanto elegí a Felipe Calderón, allá voy caminado con mis senos bien marcados por mi blusa negra y la jeta de nuestro lustroso, bienintencionado y amado presidente mexicano.
Las reacciones eran típicas de 'te verías más bonita sin esa máscara' hasta las mirada de ¿estás pendeja?; obvio, la gente va a comprar a la Central, y siempre se está alerta de que ningún malandrín te vaya a asaltar o a robar las pocas pertenencias que tienes, los compradores no van a divertirse, ni a encontrarse con teatreros chiflados como nosotros.
Entre las cinco mujeres que llegamos, una se puso la imagen de Gabino Cué, y no faltó el agresivo que dijo, 'si no te la quitas te golpeo y si te la quitas te meto a los baños', los otros compañeros con su respectiva mascara salieron al rescate.
El área seca que consta de tiendas de ropa y zapatos, es una de las zonas menos concurridas, así que pronto me aburrí y me fui a los pasillos exteriores, mucha gente ni siquiera se percató de mi máscara, otras preguntaban 'qué significaba eso'; ¿por qué la gente considera que todo acto creativo o artístico debe tener una razón para entender o querer decir?
A mí, simplemente se me dio la gana decirle a mi directora: sí, sí Liliana, si te voy a ayudar porque hace mucho que no tengo nada interesante o con riesgo que hacer, por lo mismo se me dio la gana hacer un Felipe Calderon amable y contoneado por una mujer, cuyo rostro y risita de Donadie, se escondía tras de un pedazo de papel.
Otros espectadores decían 'Adiós señor Calderón', yo saludaba con el gesto ensayado en los balcones de cualquier mandatario, muchos sin mucho qué pensar, pero supongo sorprendidos por un Señor Presidente con tetas y nalgas escurridas, sólo miraron.
Una de las sensaciones que siempre he disfrutado del teatro y que recordé en la Central, fue el acto de contemplación y admiración, uno se vuelve adicto a llamar la atención y así fuera a riesgo de recibir mentadas de madre, lo hice.
Una de las líderes del mercado dijo: '¡qué bueno muchachos que lo hacen, para que la gente despierte!' aún no estoy segura, ¿despertar de qué? ¿hicimos a la gente despertar de algo?

lunes, julio 11, 2011

En este afán de avanzar, retrocedí en las cosas básicas que en un momento ya había dominado.

¿Dónde pongo tanta estupidez, tanta lentitud y miedos desbordados?

Ya sé. En el caño de suciedad y mierda, dónde debieron irse hace dos días, para que no vuelvan más.




viernes, julio 01, 2011

La necesidad tiene cara de perro


Hoy fui a pedir trabajo en una de las escuelas en las que antes laboraba, con detalle puse esmero en las cosas que me da orgullo mencionar en mi currículum, y otras que por puro requisito antes las metía, pero que ahora me dan la suficiente vergüenza como para borrarlas, he tenido muchos trabajos que por supuesto nunca mencionaré, pero me da curiosidad saber cuál hubiera sido la reacción de la encargada que hoy me hizo la entrevista con referencias tales como: 'colaboradora de la revista joven besa culo de tal partido', 'premio al papel más corto en la obra de teatro fulana tal', ' 'obrera recepcionista del motel La manzana perdida'...
En mi vida he hecho cientos de trabajos, incluso el de nanny universitaria en casa de ricos gringos, ¿pero díganme si ustedes rechazarían 15 dolaritos por hora?
Les decía, regresé al Instituto donde hacía dos años trabajaba de 'catedrática' y donde por cierto me han dicho (no lo sé de cierto), siguen pagando $ 75 pesitos la hora igual a 6.25 dólares ¡gran diferencia!
En fin, le decía a la encargada del departamento, que mi especialidad en enseñanza eran las áreas de Lecto-escritura, Literatura y Comunicación oral, ella me dijo que justo en esas áreas se estaba haciendo mucho énfasis para mejorar en los alumnos, y que para dar esas clases debía hacer un examen y posteriormente hacer una clase muestra.
Sin darme cuenta, cuando vi en unos segundos, me dio un hoja que debía corregir en el uso de mayúsculas, signos de puntuación, etcétera.
Fueron diez minutos, en los que pude cagarme de la risa, despotricar una típica queja, sentirme ofendida y decir ¡cómo es que a mí me hacen eso!, o bien, pensar seriamente, 'constructivamente' el asunto y agarrar al toro por los cuernos, si se toman medidas extremas, como esa de hacer examen a Licenciados para comprobar conocimientos mínimos de ortografía, es porque la cosa es sumamente preocupante, quiere decir que todavía hay gente con cédula que no sabe distinguir que la palabra 'heludir' no se escribe con hache, o que todos los verbos en pasado simple se acentúan, por recordar algunas de las palabras que recuerdo del examen, o que 'exámen' no lleva acento.
Lo que me causó sorpresa de la dichosa prueba de una cuartilla, fue su contenido, porque el azar, la coincidencia o lo que sea, hizo que el mensaje fuera alevosamente agresivo a mi persona, ja, ja, ja.
Llegué de Estados Unidos hace dos semanas, y la dichosa cuartilla era un texto de un tipo que había recibido una beca de una tal Fundación Katz para estudiar en Estados Unidos, lo que recuerdo es que la última palabra que corregí fue 'umillarme', con saña escribí la hache 'humillarme'.
El día que yo reciba una beca para estudiar en los EE.UU. así sea de una Fundación que evada impuestos, la aceptaré, y no me importa que EE.UU. sea un país que explote al hombre por el hombre, si después de ir y venir me he dado cuenta que las cosas aquí son peores, explotación del hombre por hombre y hablando monetariamente, de 15 a 6.25 dólares, hay una diferencia de 8.75 dólares, ¡Y qué importa la explotación!

Hace unos minutos me he puesto a investigar el texto y lo he encontrado, resulta que es de Jorge Ibargüengoitia.


La ley de Herodes

Sarita me sacó del fango, porque antes de conocerla el porvenir de la Humanidad me tenía sin cuidado. Ella me mostró el camino del espíritu, me hizo enten der que todos los hombres somos iguales, que el único ideal digno es la lucha de clases y la victoria del pro letariado; me hizo leer a Marx, a Engels y a Carlos Fuentes, ¿y todo para qué? Para destruirme después con su indiscreción.
No quiero discutir otra vez por qué acepté una beca de la Fundación Katz para ir a estudiar en los Estados Unidos. La acepté y ya. No me importa que los Estados Unidos sean un país en donde existe la explotación del hombre por el hombre, ni tam poco que la Fundación Katz sea el ardid de un capitalista (Katz) para eludir impuestos. Solicité la beca, y cuando me la concedieron la acepté; y es más, Sarita también la solicitó v también la aceptó. ¿Y qué?
Todo iba muy bien hasta que llegamos al examen médico... No me atrevería a continuar si no fuera porque quiero que se me haga justicia. Necesito jus ticia. La exijo. Así que adelante...
La Fundación Katz sólo da becas a personas fuertes como un caballo y el examen médico es muy riguroso.
No discutamos este punto. Ya sé que este examen médico es otra de tantas argucias de que se vale el FBI para investigar la vida privada de los mexica nos. Pero adelante. El examen lo hace el doctor Philbrick, que es un yanqui que vive en las Lomas (por supuesto), en una casa cerrada a piedra y cal y que cobra... no importa cuánto cobra, porque lo pagó la Fundación. La enfermera, que con seguridad traicionó la Causa, puesto que su acento y rasgos faciales la delatan como evadida de la Europa Libre, nos dijo a Sarita y a mí, que a tal hora tomáramos tantos más cuantos gramos de sulfato de magnesia y que nos presentáramos a las nueve de la mañana si guiente con las “muestras obtenidas” de nuestras dos funciones.?
¡Ah, qué humillación) ¡Recuerdo aquella noche en mi casa, buscando entre los frascos vacíos dos adecuados para guardar aquello! ¡Y luego, la noche en vela esperando el momento oportuno! ¡Y cuando llegó, Dios mío, qué violencia! (Cuando exclamo Dios mío en la frase anterior, lo hago usando de un recurso literario muy lícito, que nada tiene que ver con mis creen cias personales.)?
Cuando estuvo guardada la primer muestra, volví a la cama y dormí hasta las siete, hora en que me levanté para recoger la segunda. Quiero hacer no tar que la orina propia en un frasco se contempla con incredulidad; es un líquido turbio (por el sul fato de magnesia) de color amarillo, que al cerrar el frasco se deposita en pequeñas gotas en las pa redes de cristal. Guardé ambos frascos en sucesivas bolsas de papel para evitar que alguna mirada penetrante adivinara su contenido.?
Salí a la calle en la mañana húmeda, y caminé sin atreverme a tomar un camión, apretando con tra mi corazón, como San Tarsicio Moderno, no la Sagrada Eucaristía, sino mi propia mierda. (Esta me táfora que acabo de usar es un tropo al que llegué arrastrado por mi elocuencia natural y es indepen­diente de mi concepto del hombre moderno.) Por la Reforma llegué hasta la fuente de Diana, en donde esperé a Sarita más de la cuenta, pues habla tenido cierta dificultad en obtener una de las nuestras. Llegó como yo, con el rostro desencajado y su envoltorio contra el pecho. Nos miramos fijamente, sin decirnos nada, conscientes como nunca de que nuestra dignidad humana había sido pisoteada por las exigencias arbitrarias de una organización típicamente capitalista. Por si fuera poco lo anterior, cuando llegamos a nuestro destino, la mujer que había traicionado la Causa nos condujo al laboratorio y allí desenvolvió los frascos ¡delante de los dos! y les puso etiquetas. Luego, yo entré en el despacho del doctor Philbrick y Sarita fue a la sala de espera.?
Desde el primer momento comprendí que la intención del doctor Philbrick era humillarme.


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Me he dado cuenta que sí me equivoqué ¡pero carajos! ¿cómo voy a recordar que 'ardit' no es con t, sino con 'd'! ¿Quién chingaos utiliza esa palabra?


jueves, junio 30, 2011

él-- gol

Él llegó a mi casa, al día siguiente que regresé, huí a vestirme cuando me anunciaron que estaba esperandome en la puerta, porque aún a medio día me encontraba en pijama.
¿Qué habríamos de decirnos? ¿Seguiríamos sintiendo lo mismo de hace años?

Fuí a tomar café, salí de la cafetería y a media cuadra mientras caminaba con un él, me encontré a otro él, que dormía medio desnudo en la calle, toda su piel sucia y su cabellera enrerada daban señas inequívocas de una locura que no sé clasificación.

Me senté en la silla de madera en un bar para tomar cerveza y botana barata, que por supuesto no pagaría.

Un borracho bailaba moviendo el trasero con señas de ser puto. Minutos después, el borracho bailarín intentó meterle la mano a los huevos de un tipo que vendía dulces.
El de los dulces intentó alejarse del borracho; típico de los putos doble cara, que bajo el influjo del alcohol, sólo tienen huevos para agarrar los huevos a otro 'él' que se deje.

Un él que desconocía tocó mi hombró, reaccioné con susto por una caricia que no quería y fue más mi susto cuando lo vi, el que me había tocado el hombro, ya de lejos vi que era un cojo con cara de idiota, mis acompañantes conocedores del ambiente me dijeron que era un cojo fingido, y luego frente a mí a un par de metros, empezó a mandarme besos con su mano buena, mientras la otra la torcía y mantenía pegada a su pecho.

Me puse los lentes al tercer gol, todo porque al segundo gol de EE.UU. grité 'goool', pensando erróneamente que era un gol mexicano, me avergoncé en demasía, porque todos pensaron que mi devoción futbolera se había vuelto gringa.

Conocí a otro él, en otro bar fresamente bonito donde tomé con un poco de susto y gusto un mezcal reposado, mi primer mezcal después de año y medio.

Con cuatro éles, grité cómodamente por los siguientes dos goles mexicanos, que habrían de sumar cuatro gooooles mexicanos. ¡Ah huevo estoy en mi país, disfrutando de su fiesta y su show patético!

Color y humor








domingo, junio 26, 2011

Oración a la serenidad



Dios, dame la serenidad de aceptar las cosas que no puedo cambiar;
Valor para cambiar las cosas que puedo; y sabiduría para conocer la diferencia.

martes, junio 21, 2011

Monocromático

http://www.youtube.com/watch?v=ISCcj9cPy-M

Monocromático, todo sigue igual como si nada hubiera cambiado, las mismas palabras y las mismas caras, nada muestra cambios escenciales y no sé discernir si esto es funcional, o una cualidad excelente de la conservación.

No me importa que nada haya cambiado, lo que me preocupa es que no quiero regresar a vivir en el pasado, ni hacer lo mismo con los mismos resultados.

jueves, junio 16, 2011

Duermiendo en la tierra del sol.

lunes, junio 13, 2011

Antes de irme

10 de junio de 2011

Existe una atracción mediática por retratar las odiseas, aventuras y los sucesos que los inmigrantes ilegales (latinoamericanos en su mayoría), pasan al cruzar la frontera para EE.UU, en películas vemos con gracia esas historias y por otro lado, en las noticias vemos con tristeza cuando reportan cuerpos de personas que han muerto en tan peligrosa empresa.
Hoy volví a ver a mi tía Carmen que es como mi abuela, la última vez que nos vimos ya tiene cerca de diez años, ella cruzó la frontera cuando tenía casi setenta años y hoy me ha dicho que caminó por el desierto casi 12 días, su experiencia fue una de las tantas que he escuchado con una admiración al riesgo y a la supervivencia, y mi admiración es doble hacia ella por arriesgarse a hacerlo a su edad.
Ella es una mujer con un aguante admirable, desde que soy muy pequeña la recuerdo siempre buscando qué hacer, iba a cursos de cocina, cursos para estilista para aprender a cortar el cabello, aprendió a coser casi a los cincuenta y siempre he admirado su inteligencia y terquedad para hacer las cosas, sin duda tiene muchos defectos el más característico es hablar y gritar demasiado, pero creo que sus virtudes son más grandes y una de ellas es la capacidad que tiene para ser una mujer productiva.
Mi tía-abuela tiene 76 años, y aún así añora regresar a su casa en Minatitlán Veracruz, vive en Carolina del Norte y odia no tener la independencia que tenía en México, Estados Unidos no es un país de peatones, poseer un carro y saber manejarlo es tan indispensable como tener agua, comida, electricidad y calefacción en este país; ella por supuesto no sabe manejar, ni tiene carro y depende de otros para ir a hacer compras, porque el lugar donde vive el transporte público e incluso el servicio de taxis, es inexistente.
Yo sé que ella no va a regresar a México, su único hijo y su familia estan de este lado y aunque ella lo desee, es una posibilidad remota que pone en riesgo su salud y la compañía de su familia.
Ayer la acompañé a trabajar, ella va dos veces por semana al campo a cortar blueberries, por cada dos galones de estas frutitas diminutas se pagan 5 dólares, ayer sólo hicimos 8 cubetas en dos horas, ganamos 20 dólares, ella me dio los diez dólares que correspondían y yo no fui capaz siquiera de tocar ese dinero, me hubiera gustado ser yo la que pudiera darle más recursos para hacerle la vida más cómoda y comprarle la televisión de pantalla plana que quiere.
Gran parte de mi familia materna ha emigrado a este lado, todos ilegales y aunque son gente muy trabajadora y se han hecho con mucho sacrificio una vida más cómoda en EE.UU, no dejan de ser un sector desprotegido, y digo desprotegido porque al no tener papeles los riesgo son altos, el simple hecho de manejar sin traer licencia de conducir puede ser motivo de ir a la corte, además de que te quiten el carro y pagar muchos dólares de multa.
Es fácil creer que todas las personas que deciden cruzar la frontera y obtienen un trabajo, tienen más posibilidades económicas, pero nadie sabe del sacrificio puesto tal odisea, hasta que lo vives como migrante, hablo de ello porque soy inmigrante, llegar a un país donde no dominas el lenguaje, dónde no conoces la cultura y dónde desafortunadamente desconoces muchas de las leyes y regulaciones (sin contar con las leyes anti-inmigrantes en algunos estados), te hace estar una total desventaja.

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Hoy es 13 de junio, me quedan 2 días para salir del país. Regreso a casa consciente de lo que voy a encontrar, no es nada que no conozca, y apuesto que tampoco habrá nada de lo que pueda sorprenderme, porque respirando mi aire, viendo con los mismos ojos sin que se queden ciegos, y oyendo las mismas melodías sin que mis oídos revienten, me habré de dar cuenta que ese día que pise mi tierra, será como un día de tantos para corroborar que nunca me fuí.
He disfrutado mis últimos 28 días de vacaciones en EE.UU haciendo lo que no hice en doce meses de trabajo ¿cuál era mi trabajo?: vendí mi atención y di amor gratuitamente a dos seres hermosos.

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Fui con mi abuela a la playa y me divertí como niña con ella, fui con mis primos a un parque de diversiones y una de mis tías se ha encargado toda esta semana de alimentarme para que no llegue flaca a Oaxaca, nunca he estado flaca pero las malas comidas de un año se notan en las nalgas y la panza escurrida.

jueves, junio 02, 2011

Universo juguetón

Hoy me siento como una muñequita en el universo, que es dirigida por las fuerzas superiores, cómo si mi voluntad fuera algo que no cuenta, porque mi decisión en este momento sería otra, pero he obtado por la decisión que todos a mi alrededor me han dicho es la mejor.
Siento que todas las direcciones me dirigen a un mismo fin, todas las voces me dicen lo mismo, si no es hoy, será un infinito después de 'no tengo prisa'.
Los efectos ya los conozco. Algunos no me agradan, pero en su mayoría las ventajas son mucho más grandes.
No sé cuál sea mi papel mañana, sólo puedo responder por lo que soy y siento ahora.

Muñequita valiente, en medio de un universo infinito. Una fuerza superior me arrastra a lo inevitable.

miércoles, junio 01, 2011

Piñata

No pude dejar de reír cuando leí esto.

Estoy saliendo con una nueva chica llamada Piñata. Ella es de México.

LOL!


El resto de la historieta dice: 'No sé si nuestra relación funcionará, porque en su país los chicos acostumbran golpearla en la fiestas', (Obviamente por esto ya no reí).

miércoles, mayo 25, 2011

Means

Ella con más razón se le pegó al cuerpo de Jimmy, los intentos por bailar salsa se convirtieron en un ofrecimiento literal de las nalgas de Amelia, al sexo apretado por los calzoncillos de él.
La salsa se volvió reggaetón y Amelia se movió como culebra para sentir a la otra culebra atrapada.
Jimmy sólo pudo susurrarle 'I love your ass', pero Amelia no sabía que significaba 'ass', pensó en el albur mexicano: as, ass, ¿asno? ¿burro?, le sonaba a que él se ofrecía como amante prominente y de grandes longitudes.
A ella no le gustaban las grandes 'vergas', porque esa palabra suena grosera, para que se les imagine grandes y desgarren incluso con el lenguaje... Amelia le explicó a Jimmy en español que así se le llama al pene en México, él no entendió una palabra hasta que Amelia puso su mano diminuta encima de la snake de Jimmy.
-Verga- dijo Amelia.
Jimmy de nuevo no entendió una palabra, sólo quería que ese momento, que esa manita femenina se quedara ahí, que lo apretara, que le bajara la bragueta...
-Verga, esto es verga- repitió Amelia.
Jimmy entendió: snake means verga.



domingo, mayo 15, 2011

Preparativos

Salgo de la montaña Tibet en tres días, fui a festejar a un bar en soho con otra amiga colombiana que también regresa a casa en tres semanas.
Me preparo para el regreso, he comenzado a ver videos, me instruyo en lo que hay que saber, como por ejemplo ¿quién chingaos es Lady Gaga?, ustedes no lo van a creer, pero hace apenas unas semanas vi un video de dicha cantante.
Hace un mes que pasé a la ciudad de México, mientras esperaba en el aeropuerto me metí a una librería, compré unas cuantas revistas de 'Etcetera', que a mi parecer es una de las fuentes más confliables que conozco para explicarme qué pasa en el país y el mundo.
Me gasté un barote en unos cuantos libros sobre cine, uno sobre guionismo, un tomo de colección de la revista Algarabía, otra chingonería de revista para enterarse de los datos más absurdos e inecesarios, sobre arte y uso del lenguaje.
En año y medio, me pregunto ¿Cuántas marchas me he perdido en Oaxaca? ¿Cuántas bailadas en el central? ¿Cuántos desiluciones amorosas hubiera tenido ahí? ¿Cuántas personas conocidas se murieron? ¿Cuántos pleitos de la generala y su marido me perdí? ¿Cuántas peleas me ahorré con mi hermana? ¿Cuántos miles de exámenes mal contestados me ahorré en calificar? ¿Cuántas películas dejé de ver en Pochote (un cineclub ahora extinto)? ¿Cuántas memelitas, tlayudas, nieves, y tortillas recién hechas me perdí?
Hay un sin número de cosas que me perdí, en definitiva. No lo niego, extraño horrores a mi gente, a mis maestros, incluso mi trabajo, a mis amigas... ash todo. ¿Lo volvería a hacer? Sí, lo volvería a hacer. Empecé a empacar hace unas semanas, comenzando por las cosas de las que me tengo que deshacer, todos los papeles que he coleccionado, folletos de museos, planos, mapas, boletos y el sin fin de basuritas que uno guarda porque son pruebas de nuestros momentos más caros.
Entre mis cosas encontré una varita que increíblemente sobrevivió y me regaló Guille, quezque para acordarme del lugar de dónde me iba. Cuando la encontré reconocí mi fracaso, lo acepté ¿qué fracaso? El de haber limitado mi visión a objetivos mal enfocados. Justo de eso hablaba con mi amiga la colombiana, cuya historia es parecida a la mía, dejamos todo por una ciudad luminosa, por gente esclavista, por un lenguaje que mascamos con un poco desdén, pero saben algo, después de todo, amamos esta ciudad de sueños, de miradas indiferentes, de aparadores de moda, de arte, del show humano de arrogancia gringa, de un multiculturalismo rudo y absurdo.
Ni yo misma lo creo, pero debo aceptarlo: Estados Unidos como país me trató bien, logré algo importante, algo que no es dinero, ni fama, ni éxito.
Aprendí a fracasar, a aceptar, a decir no, a decir 'me he equivocado muchas veces y no quiero volver a equivocarme'.
En mi desesperada soledad, creí enamorarme de algunos hombres. Pareciera que me he vuelto mujer de bien, las cosas sencillas las valoro más que antes, como cocinar y sentarme a comer con mi novio. Me he vuelto monógama, y aúnque sigo siendo la misma, en este país he aprendido a cumplir con los deberes religiosos como nunca antes, empezando porque las prácticas y las instituicones religiosas son totalmente distintas a las latinoamericanas.
He aprendido a decir 'te amo', siendo sincera, a perder, a ya no recordar de lo que me causa daño, a llenarme de esperanzas, a tener la seguridad que este momento es el mejor que me ha tocado vivir, ligera, libre, con mucha simpleza, con pocas palabras, hablando otro idioma y creando mi medio para expresarme sin sentirme estúpida, ni arrogante, ni insegura.
Nada aún parece definitivo, me emociona y me entristece hacer maletas, no sé qué siga y ya no me importa, por qué sé que hay un camino que quiero.
Curioso, pero en una revista de Etcétera hablaban de Lady Gaga, estudiaba arte en una escuela de NY, hizo hasta lo imposible porque alguien la escuchara, aprendió de los errores de las otras reinas del pop.

miércoles, mayo 11, 2011

Disputa por comida

-¿Oye jonito te tragaste las papas fritas y las galletas de la semana pasada?
-what? what do you mean honey?

Jeny no pudo contener sus palabras en español reclamando a su esposo que apenas entendía unas cuantas palabras del idioma de su mujer.

-I mean culero, you already ate whole food ¡No chingues! No me dejaste nada.
- Sorry Jen, I'm so sorry, but I love potato chips and cookies.
- ¡Puta madre güey! Amas más a las putas papas y a las galletas que a mí, porque no me dejaste ninguna.

John, sabía entender los dramas de su mujer, sabía que cuándo ella hablaba en español y algo sonaba como 'pu-ta', era porque ella estaba gravemente enojada.
El punto que la mujer reclamaba no era el que John se hubiese comido todo, la gente latina se caracteriza por siempre compartir su comida, Jeny reclamaba la engorrosa tarea de tomar el carro, manejar veinte minutos, estacionar el carro en el walmart, entrar al supermercado, buscar las papas en la sección de papas fritas, buscar las galletas en la sección de galletas, hacer fila en los cajeros, pagar y regresar manejando otros veinte minutos.

-John, you don't understand, in Mexico you can find a little store every 100 m, and we call it 'tienditas, miscelaneas, changarros'.

Al día siguiente John compró una gran bolsa de papas fritas, otra de galletas y las puso en el bote de plástico en el que Jeny acostumbraba guardarlas. Cuando Jeny regresó de trabajar John le enseñó a Jeny su gran compra, se disculpó de nuevo, pero ese día Jeny ya no tenía ganas de comer papas fritas porque estaba muy cansada para ver películas, y tampoco quería comer galletas porque tampoco había café en la cafetera, ya que John esa mañana se lo había acabado también.

viernes, mayo 06, 2011

Vuelvo al sur

Vuelvo al sur cariño, vuelvo a la tierra caliente donde mi sexo es húmedo y mi mente vale nada.

Vuelvo al sur amor, a comer ilusiones. Vuelvo para añorarte con el sudor de nuestra cama, mientras desnudos en invierno nos calentamos.

Vuelvo al sur, a preparar la comida que te hace falta en el norte.

Sólo escuchaba una canción de Astor Piazzola

martes, mayo 03, 2011

Un pre del regreso






Han comenzado las despedidas, ayer vino mi amiga Joyce, quien es mi vecina y tiene 72 años, la amé desde el primer momento que fui a visitarla y no paró de darme de comer, ja, ja, ja, encontrar a una amiga gringa que te invite de comer cosas ricas, no es algo común en este país.
Estuvo conmigo un par de horas y lamentó no haber podido pasar más tiempo conmigo para que le enseñara a hacer comida mexicana, ella es tan linda que me trajo de regalo una mascada y una brazalete, yo le dí un vaso tequilero que traje de mi viaje por San Miguel.
Voy en cuenta regresiva y en este momento puedo decir que no me molesta, hace dos semanas estuve en San Miguel de Allende en una de las casas más paradisiacas en las que haya estado, jaula de oro, porque me la pasé trabajando como nunca, discutiendo la filogénesis de la lechuga y curando con palabras esperanzadoras la depresión de la generala (mi mamá), además de quemarme la piel nadando en la alberca.
Cinco meses de nieve y kilos de ropa, hicieron que me valiera madres andar en vestidito en pleno metro de la ciudad, he de confesar que mis piernas son tan flacas que otro tiempo hubiera sido incapaz de someterme a tanta vergüenza, pero la fiebre de primavera me invadió, mi madre no paró de molestar que se me veían los calzones y que el chicharron se me salía... no saben cómo disfruté todas las miradas en el metro ¡órale cabrones veánlas, disfrútenlas porque por ver no se paga! (mientras no toquen todo está bien, ja, ja, ja, no se crean, también tengo mi lado ojete y por cada mirada lasciva les devolvía la mirada de ¿qué me ves pendejo?).


Es curioso, pero al subirme al avión de new york a chilangolandia, comencé con alergía en la nariz y en los ojos, al pisar suelo mexicano bendije la sonrisa de la persona que sella el pasaporte y te dice con ese hermoso tonito defectuoso ¡qué le vaya bien!, me sentí contenta por la sonrisa sin razón que me dio la señora que limpia los baños en el aeropuerto, todo iba bien hasta que en mi desesperación por comunicarme una maquina cabrona, se tragó cien pesos que le metí para comprar una tarjeta telefónica, todo el tiempo me pasa eso con las máquinas, sean las del defe o las del metro de Manhattan que siempre me roban dinero.
Volví a ver a mis amigas, una de ellas me recibió en su casa con un rico amarillo y un pastel de galletas, además de las deliciosas micheladas en medio de mi gran bocota que no paró de hablar, fuera de eso, entre mis amigos nos dimos cuenta que nuestra reunión fue como una de tantas, sentí como si nunca me hubiera ido, sentí como si hubiera sido ayer que pisaba el defe, andaba por el metro, comía en la calle y vagaba con Mirna hablando de la vida y lo lindo que era no hacer nada, mientras todos a nuestro alrededor se preocupaban más por ello que nosotras mismas, ja, ja, ja.
Siete días después regresé a Nueva York, mi regreso fue tan pesado que juré y perjuré no volver a someterme a esperas tan largas, estuve 4 horas en el aeropuerto de México, 5 en el avión y como mi vuelo estaba retardado, no pude alcanzar el autobús para ir de regreso a casa, toda una joda porque tuve que esperar 6 horas para el siguiente autobús. Esa madrugada di gracias a Dios que exisitieran los Mc Donals en Times Square, estuve hasta las cuatro de la mañana dentro de uno con un café extralargo y mi computadora, escribiendo para que no me corrieran del lugar, juré no volver a hacerlo, porque justo esa noche me invadió una tristeza terrible.
Toda esta odisea se borró cuando a las dos de la tarde del siguiente día, fui recibida con florecitas, una tortita de pollo de los subway (que tanto me gustan) y un refresco muy dulce, además de dos lindas manos para toda una noche de masaje.
Hago una cuenta regresiva, porque regreso en unas semana de nuevo, pero a Oaxaca y eso me hace soñar con comer tortillas calientes, ir a bailar al bar central, vivir en la Biblioteca del IAGO, volver a tener esas largas conversaciones con mis dos vecinos y amigos de vidas anteriores, caminar por el centro histórico y tomar café en el Nuevo Mundo, regreso con la fiebre de primavera, esa que después de un invierno duro nos invade a toda la gente que vivimos un encierro muy largo.
Fuera del invierno, debo aceptar que me la pasé chido, visité muchos museos, vi lo que nunca me esperé ver, tomé miles de fotografías (si son cerca de 10 mil, puede que sean pocas), conocí a gente extraordinaria, entre ellos al de las manos lindas, y aunque sigo teniendo acentote, ya hablo mucho mejor inglés, con un poco más de práctica mejorará considerablemente, sólo debo estar libre de este lugar en el que vivo para que mi lenguaje fluya.


Iré a casa en unas semanas, iré feliz por los pisos sucios de los mercados a comprar flores, a comer elotes con mucho queso y chile, y tomaré muchas fotos de mi país.





Sólo esto se ve en México.

jueves, abril 28, 2011

Flores amarillas


Una niña con cara de ángel me hizo una corona de flores amarillas, y en mi oreja puso una rosa roja.

Accidentalmente la rosa roja cayó en la taza del baño. Presagio poético de que ese día, descubrirías el olor de flores amarillas en mi cuerpo.


lunes, abril 25, 2011

snake

Amelia se visitó con el trapo rojo que compró en oferta por diez dólares, sabe que su busto prominente tiene buenos resultados en los vestidos escotados.
Los bares para bailar salsa, siempre resultan ser los lugares de mala muerte, ella lo sabe porque más de una vez, uno que otro tipo latino quiere tocarle las nalgas mientras ella baila, y más de una vez, ella ha disfrutado de insultarlos y llamarles a viva voz ¡pendejos!
Jimmy será incapaz siquiera de tocarle las nalgas, piensa Amelia, con esa corbata, ese cabello rubio bien peinado, esos ojos verdes, esa estatura de mastodonte y esa actitud tan dócil, le parece que su cita es una visita a la iglesia.
Amelia odia bailar con hombres blandos, Jimmy le parece un hombre blando, piensa que ojalá Jimmy tuviera un poco de esa malicia, que odia pero disfruta, de los hombres latinos que le tocan las nalgas al bailar, aún cuando les tenga que llamar pendejos.
Jimmy hace todo lo que puede por complacerla, paga las cervezas, dice 'sorry' cada vez que se siente nervioso y piensa comete errores.
Ella trata de decirle que en el baile, el hombre debe sostener a la mujer con fuerza. Jimmy guarda su distancia, porque su 'snake' no deja estar dura tan sólo por verla acercarse y aún cuando la cara de Amelia, se muestra enojada porque no halla cómo bailar dignamente con el gringo loco.
Lo que Jimmy no sabe, es que para Amelia es importante encontrar conexión mientras baila con el hombre que coquetea, lo que ahora le preocupa es ¿por qué no le ha visto tener erecciones esa noche? ¿por qué Jimmy trata de mantenerla alejada mientras baila con ella?
Lo que Amelia no sabe es que Jimmy esa noche se ha puesto calzoncillos ajustados para que su sexo se mantenga discretamente apretado; y con justa razón, ese vestido rojo, ese escote, ese movimiento de las nalgas de ella, aún con los calzones apretados, siente que su culebra escupe desesperación.



Continuará... en humedad por supuesto.

¿Alguna sugerencia?

domingo, abril 17, 2011

Mercado Jamaica



De rapidin por el defectuoso.

miércoles, abril 13, 2011

La mejor noticia del año

De nuevo en New York city, la diferencia es que esta vez mañana en la mañana tomaré el avión con dirección a la Ciudad de México, resulta que una editorial en San Miguel de Allende, aceptó imprimir este blog, en un edición limitada de mil ejemplares, con una extensión de doscientas cincuenta y dos páginas tamaño media carta, con forro en pasta dura, cuyo contenido consiste en la reescritura de los 50 mejores relatos cortos de 'Abajo las bragas de nylon', relatos que han sido seleccionados por tener mayor número de comentarios o porque en definitiva me causaron muchos problemas reales en mi vida personal.
Así que el día 20 de abril de 2011, presentaré libro en la biblioteca pública de la comunidad. La dirección no la sé, la hora tampoco, todo se ha dado tan rápidamente y he estado trabajando todos estos días hasta sentir que mis deditos de tanto teclear duelen, y al grado que mis ojos ya no pueden ver sin el par de anteojos que vengo usando desde que llegué a EE.UU. todo ello ni siquiera me ha permitido darme tiempo para asimilar toda la serie de sorpresas que en un tronar de dedos aparecieron.
Entre una de las cosas maravillosas que han ocurrido, es que mi adelanto por publicar el libro llegó hace dos semanas en un cheque de jugosa cantidad que consiste en cubrir mis gastos de ida a México y vuelta a Nueva York, y mi estancia en el mejor hotel de San Miguel de Allende, donde me encontraré con otro artista de origen iraní, una escritora norteaméricana y una fotógrafa alemana, entre otros artistas. Cada uno, presentará sus proyectos artísticos y nos encontraremos cada cuatro meses para comentar los avances de cada uno, visitando diversas ciudad, el siguiente encuentro será en Cartagena de Indias Colombia, así que lectores queridos de mi adorada Colombia, próximamente estaré ahí (¡compren mi libro para que regrese!).

Por este momento me he decidido a ser completamente feliz y hacer poesía con la realidad, hay cosas muy ciertas de las cuales no diré más. Disculpen la sarta de mentiras, ¿sonó demasiado bien, o no?, pero soy tan incapaz de contar lo que realmente ha pasado, lo que si es cierto es que llegaré a la Ciudad de México este jueves a las 6.45 pm, estaré una noche de farra con la banda defectuosa y el viernes me voy cinco días a San Miguel de Allende, regreso a Nueva York el próximo viernes y puede que el destino haga de las suyas, no lo sé.





sábado, abril 09, 2011

¡primavera!





Yo al borde de la locuraaaaa!!!

martes, marzo 29, 2011

Espanglish del amor

A Amelia le gusta el gringo loco. Jimmy tiene erecciones cuando Amelia lo ve fijamente a los ojos e intenta hablar inglés con acento de mujer latina-mexicana. Él se oculta en gafas oscuras, pero Amelia aún así, lo mira fijamente porque disfruta verle sus ojos verdes.
A Jimmy le gusta usar los pantalones holgados, para que sus erecciones sean menos evidentes, pero Amelia da señas de no darse cuenta, con un poco de disimulo ella intenta imaginar cuál es la longitud del bochornoso asunto para él, pero placentero para ella.
Jimmy regresa a la normalidad cuando sale al aire frío y le da como pretexto ir a fumar un cigarro. Él quisiera hablar con ella todos los días, pero Amelia no puede hablar por teléfono sin verle los labios o la expresión de su rostro para intuir lo que dice, porque aún no llega a comprender con exactitud lo que Jimmy le platica en inglés.
Jimmy le ha dicho a Amelia 'you are so sweet', ella ríe, él piensa que ella ha entendido lo que le ha dicho, pero ella traduce con palabras parecidas al español: suite, eso le suena a una habitación cara de hotel ¿trabaja en un hotel?
'You are the most cooler girl that I've ever met', Amelia piensa en que Jimmy quiere tomar una caribe cooler, ella sonríe y dice 'yes, tenkiu'.
A la tercera vez que ellos han quedado de verse, Amelia quiere ir a bailar salsa, Jimmy quiere aprender a bailar con ella.
Él, ese día se ha duchado durante una hora y le ha hecho notar a Amelia el olor de su loción, se ha puesto una corbata y un día antes se ha cortado el cabello, se ha disculpado y le explica a ella que tiene la costumbre de no rasurarse completamente el bigote porque se siente incómodo, se lo ha explicado entre palabras cortadas de espanglish, ella entiende, pero todos esos detalles a Amelia le parecen comportamientos propios de un retrasado mental ¿quién va a bailar salsa con corbata puesta? ¿es que acaso no se baña todos los días y se pone loción? ¿y por qué carajos no se rasura todo el bigote? ¿es una explicación en doble sentido para no besarla esa noche?

continuará...


Al estimado auditorio se les invita a colaborar con esta historia ¿qué detalles o situaciones incluirían en este cuento?





lunes, marzo 28, 2011

domingo, marzo 27, 2011

Viáticos

Trabajo para un rico neoyorkino, una noche tuve que viajar y trabajar, me dio dinero para hospedarme, para la cena y para mi transporte, esa vez estaba muy cansada y aunque tenía hambre no pedí cena y caí muerta, al otro día en lugar de pagar taxi, tomé el metro. Pensé que el dinero de la cena lo podría utilizar para desayunar, y el dinero del taxi me serviría para unos cuantos viajes del metro mientras estuviese en la ciudad, ya que todo para mi salario, es absurdamente caro.
Él se enteró que no ocupé dinero para la cena de esa noche, ni el taxi, hoy con su cara que ya me sé de memoria, con su voz despótica con la que está acostumbrado a tratar a todos los que no somos sus clientes, sino sus empleados, me dijo que mi acción fue una falta de 'respeto', que si no usé el dinero para la cena de esa noche, ni tampoco el dinero para el taxi, por lo menos hubiera tenido la delicadeza de pedírselos prestados.
Le devolví su dinero y sin prejuicios dije que lo sentía.
Discúlpeme por robarle los viáticos que por derecho a cada trabajador le corresponden cuando viajas, y que también tenemos el derecho de ocupar o ahorrar si se nos antoja. Creo que traigo malas costumbres culturales de mi país: tener más hambre en la mañana que en la noche.

sábado, marzo 19, 2011

Miércoles de escuela

Tico se casó con Hannah, a los seis meses de haberla conocido. Después de cuatro años de vivir ilegalmente en Estados Unidos, trabajando todos los días en la granja de un viejo millonario, la soledad pudo más.
Nadie en Colombia le habría creído que durante casi cuatro años, Tico no visitó un bar, no se emborrachó como lo hacía en Güila, ni siquiera tocó a una mujer, siempre se preguntó si había valido la pena llegar de tan lejos, para vivir en el campo, trabajar de las seis de la mañana hasta las siete, incluso domingos por un poco más de 'plata'.
A veces Tico se pregunta si Hannah llega a comprender, ¿por qué canta las canciones de Juan Gabriel y de Vicente Fernández, y por qué intenta enseñarle a bailar bachata colombiana?
Después de ochos años en los EU, Tico lleva cuatro de ellos en proceso de legalización, un proceso que se hace eterno para conseguir la 'green card', sin esa puta tarjeta, trabajar ilegalmente te relega a que te paguen lo que quieran, a horarios inflexibles, y a un miedo constante a ser despedido por el mínimo error.
Trabajar más de cuarenta horas, días festivos y domingos, serían mejor pagados si Tico tuviera esa puta green card.
Hannah, fue a Colombia dos años después de haberse casado con Tico. Sabe hacer arepas, el alimento básico de los colombianos. Sabe que Tico odia el frío, que le gusta comer en las cazuelas, que se pedorrea cuando come hamburguesas de Wendys, que suele avergorzarla cuando en las fiestas familiares se emborracha, sabe que su ídola es que una abogada cubana que tiene un programa en univisión y resuelve casos de la gente latina en los EU, lo que no sabe es porqué en el último año Tico quiere hacerle el amor cada miércoles a la misma hora.
Luz María llegó a la escuela un miércoles en la noche, siempre es impuntual porque trabaja a dos horas de camino a la escuela de inglés. Ella hace pan en una coffe- Bakery que está en plena carretera a la ciudad; el miércoles es el único día que puede soportar un viaje tan largo para socializar con gente latina.
El Salvador, dejó de ser un lugar seguro desde que en 2001, el colón, la moneda nacional de su país se dolarizó, los maras se incrementaron en su barrio y el negocio de abarrotes de su familia, cerró por no querer pagar la cuota que las comunidades le exigían cada semana.
Todos en la clase de inglés, saben que Luz María cuenta chistes picantes después de la clase, que su voz al contarlos es demasiado gráfica para interpretar gemidos y risas jocosas. Las maestras de inglés no entienden una palabra de español, pero las interpretaciones de Luzma, las hacen entender la explosión de carcajadas.
Tico evita mirarla, evita reírse de sus chistes, incluso evita saludarla cada vez que aparece en clase.
Desde que llegó a Estados Unidos, Luz María sueña con hacer el amor todas las noches, el único momento en que se siente en casa, es en la escuela, su complejo de sentirse inferior es horroroso, nadie lo sabe, pero ella lo siente: latina, sin saber hablar correctamente inglés, sin ojos de color y piel clara, y sus tetas y culo desbordado los siente groseros, ante las cinturas de avispa y las piernas atléticas de las gringas.
Lo que ella no sabe, es que Tico cada miércoles en la noche, mientras le hace el amor a Hannah sueña con penetrarla, por meterse en ese culo grosero, porque esa boca pícara de chistes jocosos le chupen su sexo.
Luz María, piensa que Tico no la soporta, y se pregunta por qué justamente los miércoles, el día en que está más cansada, después de trabajar e ir a la escuela para aprender inglés, ella no puede conciliar el sueño, supone que es el largo viaje, del obligado y feliz miércoles de escuela.

jueves, marzo 17, 2011

Catarinas en la planta de mi pie


Nunca he vivido un invierno como este. Casi cinco meses nevando, encerrada, odiando la nieve, con frío, soñando y soñando.
Me he quejado mucho en el facebook, no sé cómo puedo perder tanto tiempo ahí, pero no tengo nada más que hacer, y comunicarme con el resto de mi pequeño mundo me es más barato, de paso toda mi familia y mis amigos estan atentos a toda la serie de mamadas que escribo en tres líneas. Como 'Hoy hice chiles rellenos', 'Hoy me comí mi última tlayuda', 'lloro a mares con las películas tristes...' etc. Toda una serie de eventos tan comúnes que otros tiempos serían verdaderas chingaderas, pero aquí adquieren un sentido diferente.
Hoy fue un día realmente esplendoroso, estuve más de dos horas al aire libre y eso es lo más sano que he hecho en las últimas semanas.
Aproveché este día para hacer algo importante, liberar un chingo de catarinas. Ver todo blanco por todos lados, meses si ver la tierra o algo verde, es casi sinónimo de muerte. Resulta que en mi apartamento hace unas semanas encontré catarinas y conforme pasaron los días hubo más y más. ¿De dónde salieron? quién sabe.
Mi mejor amiga Yudis, que hace unos días regresó a Colombia, una vez en su apartamento me hizo sacar una mosca viva, según ella porque las moscas tienen tan corta vida y de paso con este invierno que lo mejor era extender su existencia en el mundo. Esa fue una gran lección, porque después de eso fui consciente que es cierto, cualquier persona a unos cuantos grados bajo cero se muere.
Hace unas semanas vi ladybugs por mi apartamento, fui incapaz de matarlas, aunque no puedo negar la incomodidad que me causaron al ver que se iban reproduciendo y cada día había más en las ventanas, pensé en soluciones no tan crueles, como aspirarlas.
Hasta hoy, que el día estuvo realmente bonito y llegamos a los 12 ºC se me ocurrió la gran idea de liberarlas.
Ahí me ven hablandoles a los animalitos, 'entra al vaso, no te voy a hacer daño, te voy a liberar...'
hace unos días puse en mi FB que era incapaz de matarlas y no tienen idea de la cantidad de comentarios que recibí, el más interesante fue que las pusiera en las plantas de mis pies. Así lo hice, y hace unas horas que subí la foto no faltó algún compa que dijera que estaba al borde de la locura. Le dije que en efecto, eso es cierto, estoy a dos pasos de la locura de las películas estúpidas gringas.
Este lugar es tan aburrido que hacer cualquier tontería, resulta una aventura fascinante. Por ejemplo, este sábado, terminé completamente peda con un litro vino, la noche anterior puse a mis amigos a jugar lotería con apuestas de diez centavos (un dime) y no saben las risas que causaron las cartas como 'la sirena' o 'el borracho'.
Ese sábado fui a la iglesia de Cristianos pentecostés y ahí me ven cantando y saltando, yo a diferencia de todos mis amigos que se pregonan ateos, tengo una disposición excelente para ir a misa católica y persignarme, cantar canciones pentecostés o escuchar respetuosamente los discursos de mi familia cuya iglesia es la de los Testigos de Jehová, incluso puedo decirles que sería capaz de cantar canciones judías y ponerme a bailar con la familia de la 'yellow house' (unas personas maravillosas con las que pasé la navidad) ¡shalom, shalom, shalom!
En la escuela son la bufona oficial, por cualquier pretexto estallo en carcajadas o excedo mi disposición dramática para hacer numeritos de teatro.
Me he quejado mucho, pero no les he dicho algunas cosas importantes, porque no tengo palabras para describirlas, cosas que nunca hubiera conseguido si no hubiera llegado a este lugar.
Volví a creer, y digo volver creer en el mundo, en la gente que te rodea es algo hermoso.
Después de una desesperanza muy prolongada, el silencio, la abstinencia, ser monje, ser disciplinada, aprender a respirar, volver a sentir amor por todo pequeño detalle o personita, dieron vida a una parte de mí que creí innecesaria.
Es un proceso que comienzo y que estoy consciente, habrá dificultades pero también sucesos extraordinarios, uno de ellos, liberar a catarinas en uno de los primeros días de la primavera, una primavera muy deseada por mí.
Unas catarinas volaron al instante, otras les costó trabajo salir de vaso, tomaron su tiempo para caminar por el pasto, para volver a sentir el sol desde la tierra.
Así me sabe la libertad, uno medita mucho para emprender un vuelo seguro.

lunes, marzo 14, 2011

Litro y medio de vino

Encontré a una señora peruana, cuya personalidad me encantó y desde que la conocí la llamo 'mama', sin acento.
Este fin de semana fui a su casa y cuando llegué había un tipo americano que estaba en la cocina. Ella ya tenía plan con maña, me había invitado a quedarme, porque lo tiene de inquilino desde hace unas semanas.
A mis 27 años, dice que ya es hora de poner a trabajar la fábrica porque si no se descompone. Además del eterno consejo de mis comadres de la escuela y de toooodaa mi familia ¡cásate con un americano! ¡no importa que no sea rico! ¡cásate para que obtengas residencia!
Esa noche, jugamos loteria, Karol compró un galón de vino tinto porque yo quería tomar vino. Cuando a las once todos se fueron a dormir yo me quedé sola y con más de la mitad de la botella, vi 'Presunto Culpable' completamente peda.
No puedo saberlo, pero estoy casi segura que tomé casi litro y medio de vino esa noche. Ocurrió lo que era obvio, toda la madrugada vomité hasta lo que me había desayunado en la mañana anterior.
¡Qué vergüenza! Empedarme sola, apropiarme del excusado toda la madrugada, ¡así voy a conseguir marido! ja, ja, ja.
Hablé con Karol, me dijo que su madre era china, pero él no tiene una sola pizca de parecer mitad chino, sólo sus ojos rasgados. Su cabello rubio y su piel blanca dan otro tono de su raza. Cuándo nos presentaron, me preguntó si era filipina. Ya van varias veces que me preguntan si soy de Vietnam, Tailandia, o Filipinas.
Quedamos de ir al cine a ver una película de dibujos animados.

jueves, marzo 10, 2011

Flores muertas


Hoy es uno de esos días en los que siento que la locura puede invadirme en serio. Detesto confesarlo, pero a pesar de que mi producción literaria es constante, soy una pésima lectora. Suelo aturdirme con una idea por mucho tiempo y repasarla en muchos cuentos, hasta que termino hartándome de ella. Hablo del modo en que mis lecturas son elegidas por mis gustos y mis estados emocionales.
Hace unos días Italo Calvino me devolvía la esperanza de la ficción y lo inverosímil en el mundo, hoy Heinrich Boll me trae al borde del suicidio.
Odio el invierno, lo odio, y declararlo no hace más que ese sentimiento se acrecente en la medida que haya oídos para escuchar estas cansadas quejas.
¿Les he dicho que un poemario diminuto de Sor Juana me trae resitando todas las mañanas, desde agosto del año pasado?

Verde embeleso de la vida humana, loca esperanza... detente sombra de mi bien esquivo imagen del hechizo que más quiero... y no hay razón para nada de haber razón para tanto... rosa divina que en gentil cultura eres magisterio purpúreo en la belleza... Piramidal, funesta de la tierra, nacida sombra al cielo encaminada...

Pareciera que este invierno me ha vaciado, no puedo decir si ha matado casi todo, pero ahora me siento vacía, busco llenarme leyendo de manera voráz, río por malas bromas, veo películas antes vistas y cada vez que las vuelvo a ver busco mínimos pretextos para reír como lo hice la primera vez, como si la alegría fuera algo que debo conseguir pronto, no dejo de hacer ejercicio todos los días y comer estrictamente a mis horas, regular calorías y mucha agua, limpiar toda parte de mi cuerpo meticulosamente, cremas especiales para cada zona, aunque a simple vista soy un desastre para mi vanidad.
Las nimiedades de otros tiempos, ya no son tema que me importe repetir. Veo como la nieve se deshace con la lluvia, y cómo nuevamente al otro día una tormenta vuelve a poner todo blanco otra vez.
Anoche volví a soñar con el sol de Oaxaca, tomaba fotografías, exquisitas fotografías con esa luz única de la 'Tierra del Sol', arquitectura barroca de las iglesias, un niño cuya cara notaba conocida se apoyaba en bastones para caminar, polio en sus piernas.
Lo encontraba en un tren en el que dudaba entrar, pero al fin conseguía permanecer dentro por él y por el amor que emanaba de su rostro, ello me permitía entrar en el vagón.
Hay un miedo muy profundo, una confusión terrible que no me permite decidir. Quiero estar en casa, pero no para vivir mucho tiempo ahí.
Hoy el viento sopla, puedo sentir incluso como la casa vibra. Estoy cansada de escuchar la música de siempre...
Una voz aguda, sútil, canta, ¿es ópera?
Flores muertas en la nieve, esas flores se parecen a los girasoles muertos de la calle polvosa de mi casa.

martes, marzo 08, 2011

impuestos

Celebré este glorioso 'Día internacional de la Mujer' con la desilución de ir a pagar los impuestos. Pagué 95 dólares y la verdad tenía la esperanza que me devolvieran algún varo extra (es real, todo trabajador ilegal o legal en EU debe pagar impuesto y puede recibir dinero si su salario es mínimo), con un poco de tristeza me contenté con la idea de que pudo ser más. El asunto es que yo gano mucho menos del mínimo, pero a cambio de ello vivo en un casota con todas la comodidades, tengo carro y comida.
Realmente al gobierno gringo no le pagué nada, pero por hacer mi declaración la oficina que hace el trámite me cobró esos 95 dólares para que no fueran los doscientos dólares que venían cobrando años atrás. Whatever, es una lana. Lana que la verdad no quería pagar, pero ni modo, aquí la ley y las reglas se cumplen no son letra muerta.

lunes, marzo 07, 2011

Mujeres desnudas en el arte

La última vez que fui al Metropolitano, tomé fotos de las pinturas y esculturas de mujeres desnudas, a ver estimados lectores ¿Qué tan cultos son reconocen a algún artista famoso en estas obras?
Nótese también que antes del siglo XIX y XX, los cuerpos desnudos no eran tan delgados y los vientres y las caderas eran más anchos.
Desafortunadamente mi cuerpo no sirve para modelar en un desnudo contemporáneo. Por eso recurro a los significados y a los libros, esconder el rostro es lo de menos, pero hacer que tu cuerpo sea parte de un concepto, no es cosa fácil...
Aquí les dejo algunas fotografías que tomé hace unas semanas, me puse a pensar que los desnudos femeninos son tan comunes en todas las épocas, que habría que invertar algo más provocador para que dejen de ser tan comunes... pero puede que este equivocada, puede que lo de hoy sea el autoretrato, yo lo hago, y apuesto que ustedes también lo han hecho, esta faciliad teconológica de tener una cámara digital a la mano nos da tantas posibilidades que nuestro ojo fotográfico es mucho más potente de cualquier época pasada y puede que fotografíarnos desnudos resulte la cosa más habitual de lo que hayamos pensado en otro tiempo.









Bloguer de cinco años

¡Cinco años de bloguear! Más de ochenta mil visitas, y digo es un número afortunado, ojalá que así venda ochenta mil libros (obvio, primero lo debo escribir).

Yo sé que este lugar ya no es el de antes. Las visitas se han reducido a una media de cincuenta diarias, cuando en años pasados llegamos hasta las doscientas.

Siempre ha existido el dilema de no enseñar el rostro, cosa que no pretendo hacer y no haré.

También han ocurrido dos planteamientos metafísicos, al reconocer que la escritora sigue siendo una creadora de una mujer linda que escribe y vive (lo que me hace doblemente atractiva soy un reality show), y los planteamientos son: uno destruir ese alter ego o dos asumirlo valientemente.

Durante estos cinco años, mi contacto con los amables lectores siempre ha sido muy cordial, con algunas relaciones de amor-odio un poco extrañas y fallidas, y amigos a los que conozco ya de años con quienes incluso ni siquiera he tratado físicamente, y puedo considerar a tres como mis mejores amigos del ciber-espacio, Perro el fotógrafo, Diana la Sabrosa Rodríguez y papá Bob.

Cuando alguna persona amable me encuentra en el Facebook, no me faltan las pláticas divertidas, gente que incluso me cuenta su vida, sus acostones, su inquietudes sexuales o sus problemas existenciales ¡soy toda una doctora corazón! Ja, ja, ja. El último lector con el que hablé fue hace unos días, y supongo que al final, terminó molestándose por lo que le dije, fue un señorito de mi edad que me comentó hizo pruebas en Milenio para trabajar de fotógrafo, y después confesó que aún recibía la mensualidad de su papá, no pude evitar que leer eso me era nuevo, insólito, y lo digo porque yo siempre me he declarado guarra, populi, pueblo, llámenme naca si quieren, pero no perteneciente a una clase alta económicamente, así viva en NY legalmente soy una inmigrante como cualquier otro, hormiguita obrera.

Le dije al señorito fotógrafo que eso me era insólito, nunca había leído a alguien que se declarase un mantenido (y más en un hombre). Por supuesto, a cualquiera le hubiera molestado mi comentario, pero era más mi asombro que se me salió lo impertinente. Yo trabajo desde los 17 años y aunque gran parte de mi vida he vivido con mi mamá, la verdad es que cuando vivía con ella siempre pasaba charola.

Pero regresemos al tema, sé que si he perdido lectores es porque ya no me doy mi paseo por la red para leer otros blogs o tal vez, porque este blog ya recuperó su virginidad literaria y los acostones se redujeron a una pasión desbordada por museos y calles de un nuevo país, cosa que a veces no resulta tan atractiva cuando uno quiere fantasear un poco y divertirse un rato.

Ustedes tampoco lo saben, pero yo también tengo a mi ídolo bloguer, de quien no diré nombre, pero es todo un papito y a huevo lo voy a ir a conocer en cuanto regrese a México.

Yo soy una bloguer muy accesible, he conocido a lectores y a la par excelentes restaurantes, blogueros cuya personalidad y educación me han asombrado, a veces hablamos de revolución, literatura, películas y rematamos con una carcajada de esas escandalosas que sólo yo tengo, por cualquier tontería.

La locura que queda justificada porque soy creadora y una tímida damisela a simple vista.

Cinco años y este invierno en el que he vivido por casi cuatro meses me está matando. Así que imploren porque la primavera llegue y tenga algo más que contarles, porque ya ni yo misma me aguanto de tanto aburrimiento.

En cuanto regrese a casa júrenlo que no dejaré de tomar alcohol hasta que mi cuerpo aguante, compraré muchas cajetillas de cigarros, me empacharé de toda la comida tan rica que venden en la calle, marcharé y gritaré en las calles, me pondré una diminuta minifalda, bailaré toda la noche hasta que me corran de los bares y en cuanto vea a un fulano delicioso no descansaré hasta exprimirle la última gota de sudor, ustedes no saben cuánta energía contenida tengo.

Por lo pronto, sean ustedes los primeros en enterarse, si, si regreso a México en un par de meses, y créanme soy muy feliz por ello.

miércoles, marzo 02, 2011

Ustedes no lo saben y no se nota, pero tengo una adicción, espio las visitas, me encanta saber con qué palabras en el google llegan aquí y de qué países, pero ya van más de una semana que hay una visita que me provoca cierta curiosidad y es de Birmingham, Reino Unido ¿Quién es? No lo sé.
Hay otra de Arabia Saudita y una de francia que entrá muy de vez en cuando.
A los que si de plano les pierdo la pista es a los de España y México.

De todos modos, este espacio está abierto a quién quiera leerlo... bienvenidos sean

lunes, febrero 28, 2011

en Mayúsculas

Me choca escribir con mayúsculas, es absolutamente difícil para mí escribir de puño y letra con mayúsculas.
Dicen que la gente que escribe con mayúsculas es muy terca y lo que dice eso es. Yo soy todo lo contrario, hoy digo una cosa, mañana, es probable que me haya cambiado al bando contrario.
Resulta que debo decidir. No puedo, tengo tres opciones y las tres por igual no me parecen malas, incluso dos de ellas son muy riesgosas, pero como no tengo mucho o nada que peder, siguen sin molestarme lo que suceda después, no sé por qué pero me encanta la aventura, y dónde me dicen no vayas allá voy.
Soy escritora ¡qué le voy a hacer! Entre más cosas nuevas vea, más cuerda le doy a mi cabeza y más velocidad tienen mis dedos. Por pasiva que parezca mi vida, siempre hay un plan para explotar o expropiar algo. La semana pasada estuve sola, me puse a trabajar en algo importante. Salieron cuarenta páginas que no sé si sirvan, pero ahistán.
¿De dónde saco esperanza? No lo sé. Mi nombre de pila tiene algo que ver con el verdor de la esperanza.
Tengo que tomar una decisión ¡ya! de ello depende seguir en el gabacho, o regresar a casa.
Me he puesto a pensar... nadie me espera, todos tienen sus vidas y aunque si por mi madre fuera, ella ya me habría jalado de los pelos para volverme a casa, pero ella sabe que ya no puede hacerlo.
La persona más importante por la que tendría que regresar es ella, pero ya he vivido mucho tiempo a su lado (desde que nací) ja, ja, ja ¡obvio!
Es decir me emociona el hecho de aprender a ser libre, me ha costado un ovario y la mitad de otro, pero vale la pena. Como todo riesgo tiene sus partes extraordinarias, pero también sus chingaderas ¿qué le vamos a hacer? así es el mundo y entre más se conoce de él, uno se reconoce siendo muy ignorante, menos arrogante y más humilde.
Mi vida es muy sencilla en este país, tan es así que el domingo pasado me moría de la alegría porque recuperé mi teléfono celular, ya que estuvo sepultado en la nieve por dos días.
Odio este puto invierno, cierto, pero sin haberlo vivido cómo ahora lo vivo, no me hubierado dado cuenta de muchas cosas, como la hermosura del clima cálido, la estricta necesidad de planeación, la limpieza profunda del alma, la alegría que uno aprende a infundirse en la añoranza, el reconocimiento de que las cosas tienen en su ciclo y hay que dejarlas ir.
En Oaxaca uno es muy apegado a todo. Tan es así, que heme de ejemplo, hasta mis vergonzosos 26 años pude salirme de la casa de mi mamá, me apegué tanto a un dolor que la depresión me duró casi 5 años (con seguridad digo ya se acabó). Mi adoración al que ya no regresará, me mantuvo cometiendo muchas mamadas. Mamadas que por cierto dieron fruto a este blog y ¡ay qué divertidas fueron! las volvería a hacer creo yo.
Ustedes no saben las densidades con las que me topé y que por un poco de vergüenza y respeto a mi misma, no cuento. Y digo, no son cosas del otro mundo, sino cosas que por su simpleza marcan de manera trascendental, esas simplezas son específicas de cada persona y cada uno las sabe y las guarda en la parte más profunda que puede.
Cuando me fui de México no me despedí de mucha gente, incluso ni siquiera hubo fiesta, cosa que me hubiera agradado, porque es un buen pretexto para emborracharse y pasar un buen rato, pero si no me despedí fue justo porque no quería encontrar razones para ponerme a pensar que marcharme era mala idea.
Amo a mi familia, amo en demasía a mis amigos, pero ellos tienen su vida y yo la mía. Aún no tengo muchas cosas trascendentes de las que pueda sentirme orgullosa y ya no espero nada, porque trabajo en ellas.
Hoy agregué a mi hermana al facebook, llevo muchos años sin hablar con ella, sin tener una plática seria, creo que el último acto amable de su parte fue hace 6 años cuando me vio realmente mal y me regaló dos pantalones, no arregló mi depresión, pero fue la última cosa amable que hizo por mí, no puedo exigir mucho, yo tampoco he hecho muchas cosas amables, al grado de relegarla a la indiferencia total, por eso hoy la agregué al feisbuk, esperando que la culera me acepte.
A veces creo que yo soy más culera y malagradecida de lo que imagino. ¿Qué le voy a hacer? Uno se la pasa pendejeando cuando está gobernado por otras cosas que no son la razón, el espíritu y la actitud.
¿Tienes razón para vivir? Pregunta cursi, kitch, tragi-cómica, de superación personal, pero cuando agarra un plano realmente filosófico ¡pácatelas! ¿Con qué te topas? ¿Hay razones realmente trascendentes? ¿A valido la pena todo lo que has hecho?
Tengo un diario nuevo con pasta de color rosa, con una foto impresa de mis gordas, antes de ese Gustavo me regaló un cuaderno rojo en el que escribí puras quejas de Estado Unidos, todo mi suplicio ahí está registrado, antes de ese cuadernillo, estaba el diario de 600 páginas que dejé en Oaxaca, días antes de partir arranqué muchas hojas, justo en las hojas donde había un dolor insoportable, las quemé y las dejé en una tumba.
Mi cuaderno rosa, está escrito con tinta azul, su contenido es rosa, registra ideas de ese proyecto al que le estoy poniendo mucho amor, y sólo escribo con mayúsculas cuando algo es realmente importante y debe ser realizado al pie de la letra, igual que las mayúsculas que escribe la gente terca.

viernes, febrero 25, 2011

pérdida

Perdí mi teléfono, me lleva la chingada.
El aparato ni siquiera lo compré, es mío, pero no lo es. Aún así, pienso en ese aparatejo como mi ventanita al mundo, con el que hablo con mis primas, mis primos, mis tíos, con mis comadres para contarnos las penas, o para presumir un nuevo acontecimiento.
Ahora se ha ido, con todos mis números, creo que eso es lo más trágico de perder un télefono, los contactos que guardas ahí.
Tal vez no estaría tan dolida por perder dicho aparato, si no fuera porque hoy cayó una tormenta de nieve, y no ha parado, me pone de malas el hecho, porque ayer estábamos planeando ir a ver a Julieta Venegas, por la módica cantidad de 35 dolarucos en un teatro de Broadway, pero cayó la puta tormenta y ni cómo ir.
La última vez que lo usé mandé un mensaje, lo puse en el asiento de a lado del carro, y por más que fui a buscarlo tres veces ahí, revolví todo mi cuarto, no apareció.
Mi hipótesis es cruel, porque si lo dejé en el carro lo más probable es que lo tomé, lo puse en mi chamarra y se me cayó en el tramito del garage a la entrada de la casa, pero ese tramito es inmenso con el casi medio metro de nieve.
Si lo extravié ahí, ya doy por hecho que el aparto ya está destruido, porque ya pasó la barredora.
¡Qué depresión Dios mío!