viernes, agosto 22, 2014

Vestido de manta

Anoche me puse el vestido blanco, pensé en lo que haría  con él. Mi sostén rojo sobresalía fuera del escote del vestido, pensé en volver a usarlo como cualquier prenda casual. La sencillez del vestido aún me gusta. Desperté recordandote. Amanecí pequeña entre tus piernas, abrazada entre unos brazos grandes.
Hablabas, me hablabas en mi mismo idioma. Soñé, te soñé.
En ese breve momento recordé: alguna vez nos amamos. Brutal, insoportablemente.
Cuando supe que nos perteneciamos dejé de escribir. El tiempo oxida las ganas, corroe la espera, desgasta el deseo.
Nos vemos en un par de días, volveremos para vernos el rostro, para reconocer cuanto nos amamos y cuánto comenzamos a odiarnos ahora. 
Mi deseo de niña se hizo realidad, me casaría de manta con un vestido tan sencillo como la casualidad y si era posible, descalza. Las zapatillas me las prestó alguien que me dijo no lo hiciera. Lo hice. Ahora no sé qué hacer con el vestido blanco, con el anillo, con nuestro deseo insatisfecho, con los sueños, con la ilusión, con todas las letras que voluntariamente deje de escribir por ti.

Regalo un vestido blanco y  te ofrezco a otra mujer que no sea yo.

martes, octubre 30, 2012

Veo cómo las vidas se renuevan, y me desmorono en un huracán.
Cierro los ojos. La música se detiene, y soy agua, soy cenizas de un fuego violento, soy viento esparcido en el polvo. Perduro.

miércoles, septiembre 19, 2012

Volver

Al regresar, Georgina no resistió y llamó  a Luis. Habían pasado unos cuantos años, pero no fue difícil contactarlo. El se negó a verla, diciendo que estaba ocupado. Su curiosidad lo hizo acceder. Gina ante los ojos de Luis era gorda, se veía más descuidada de lo que la recordaba, de hecho no recordaba más que sus nalgas eficientes, su boca golosa y sus dedos que le violaban de vez en cuando el culo... pero vaya que lo disfrutaba, eso era lo que recordaba de ella.

Gina recorrió con un exito inesperado las calles de Zaragoza, era fea, mal pagada, pero ante todo conocida por los viejos frecuentes por su buena disposición.

-Regresaste, ¿para qué?, mejor te hubieras quedado en la ciudad.
-Huicho, no regreso por ti. Quise verte de momento y por eso te llamé.
-Los chismes corren, y dicen por ai que eres puta.
-¿Puta? ¡tu puta madre!

Luis no era hombre de golpes, ni de pelear, dejó que Gina se fuera de nuevo. Los rumores tampoco volvieron con ella porque tampoco apareció más en Zaragoza. 



domingo, septiembre 09, 2012

a través de Pink Floyd

¿A dónde se fueron esas mil bocas instantáneas, esas dichas en el gemido breve y los susurros contenidos?

Cierras los ojos, sientes mil bocas, un par de dedos que caminan multiplicados por tres en las corbas. Bajan los labios a desiertos plenos, ondas de electricidad llegan al cerebro. Abajo las bragas. Abajo los celos. Tormentas que limpian los excesos de destrucción.

Curas el cerebro de un hombre desconocido, él te agradece y admiras el recuerdo con un adejtivo que llamas fealdad, pero no es fealdad, simplemente  se encierra en esa palabra porque tu vocabulario no tiene otra para nombrarlo.

Regresas y bailas a un lugar que contemplas como conocido, tu cuerpo se contonea con otro. Un lenguaje que dominas permea entre frases cortadas.

Vuelves.

lunes, julio 09, 2012

Como si las cosas debieran ser parecidas a la perfección que anhelaste.

Como si las cosas duraran para siempre. Porque no hay de otra.

Como si volvieras a escribir de nada y para nada.

miércoles, mayo 30, 2012

Matrimonios

¿Quieres recuperar tu voz? Aquí la tienes.

Con Luis estudié el bachillerato, su hermano, un año mayor que él también entró a la misma generación que nosotros, lo reconocía por su poco talento en inglés y su insoportable carcajada.
Yo y Emiliano nos volvimos a conocer en una fiesta. Ese día sin mucho preámbulo, terminamos la noche en un motel. Nunca en la escuela habíamos cruzado una palabra, pero toda una tarde bastó para entablar una amistad nunca declarada. Nuestra relación duró casi tres años, al año y medio me enteré que él aparte de mí, conservaba a su novia de siempre.
Ayer no pude dormir. Luis con toda la alevosía, me saludó a través de facebook, inocentemente le pregunté "¿qué hay de nuevo?", él respondió: "el putin de mi hermano se casó este fin, felicítalo".

Las bodas de personas cercanas a mí, empezaron con Liz hace cuatro años, hice mi primer portafolio de fotos comerciales con su boda.  La gente ríe y algunos padres lloran.

 Hubo muchas tantas bodas a las que no fui invitada, otras a las que ni siquiera quise ir.

O. se casó hace 3 meses y tuve la osadía de ir a la ceremonia religiosa, fui la primera persona en llegar, vi como pusieron las flores, vi llegar a los primeros invitados, vi a su esposa entrar, en verdad que me dio gusto verle, a pesar de que él también fuera parte de esta vida errante en el amor.

Entre más bodas voy, mi deseo por una fiesta de esas se me antoja, pero inmediatamente me increpo: ¿Es que sólo te emociona una fiesta? Vuelvo a mi fantasía... y  creo imágenes, pienso, me gusta la estética de las fotos de casados, las fotos en blanco y negro, los viejos modelos de vestidos de novia, los colores sepia, los pasteles. Las parejas longevas, hacen gala de su tiempo en donde eran bellos.

Mi abuelo no tiene fotos de su boda, o al menos no he visto alguna, mi madre dice que después de algunos años se casó con mi padre sin mucho ritual en un registro civil, con testigos que no recuerda.  A sus cuarenta años se volvió a casar, ahora sí con vestido blanco y fiesta. Un día, decidió liberarse del que fuera su esposo, siempre supimos había algo que no cuadraba con mi mamá y él.

Mi hermano se casó a escondidas de la familia, no avisó a nadie e incluso el juez, regresó a la que era su novia porque vestía unos shorts. El día que vinieron a pedir en matrimonio a mi hermana, todos ya sabíamos que estaba embarazada. Ella en medio de un cúmulo de personas de pueblo, gritó, lloró, reclamó, algo que nunca entendí. No sé casó con el padre de su hijo, y a unos años de separarse de él, todos sabemos el amor  contenido de ambos.

¿Qué representa el matrimonio en una sociedad como la nuestra? ¿Una urgencia de reproducción? ¿Un temor idiota a la soledad? ¿Por qué nos han enseñado a creer en ello? ¿Por qué deseamos con anhelo ese recuerdo de un momento grato, si probablemente todo habrá terminado antes de  lo que esperamos?

Alguna vez montada en el sexo de O. él y yo no dijimos que no iríamos a nuestras bodas. No lo cumplimos, esos convenios idiotas a los que llegas porque eres un joven idiota pretensioso, valieron nada. Me dio gusto verle entrar a su iglesia cristiana.

Este fin, una de mis mejores amigas, también se casó. Seguí alimentando mis deseos, con recuerdos ajenos, con momentos que no eran míos. Algunas fantasías prestadas de sonrisas fotográficas.

Luis, insistió, sabía lo que decía, sabía a quién se lo decía. Sabía que entre Emiliano y yo,  había una relación tormentosa que duró mucho tiempo. No me daba gusto su cuchillada. Le dije que no tenía nada que decir y agregué de la misma manera alevosa una pregunta:  "¿y tú para cuando vas a la segunda vuelta?" él contestó, "no, ya no, mejor tú que estas solterona, y eres de mi generación", había llegado mi turno: "discúlpame, ¿qué no lo sabías? hace justamente un año que me casé".


martes, mayo 15, 2012

Reseñas cinematográficas

Mi mami hermosa me ha dicho "leí tu artículo en la revista, pero no sé si soy muy burra o qué, pero no le entiendo, ¿hablas bien de Estados Unidos? ¿por qué dices mierda?"
"No mami, tú no eres burra, sólo debes ver las pelis del cineasta que hablo para que le entiendas". 


Aplicando la frase de baños escolares a la inversa "Puto el que no lo lea" ja, ja, ja, naaaah no es cierto, llevo mucho sin escribir aquí y ahora que incursiono  en otro género me desvivo por hacer que hasta mi mamá me lea y me dé sus comentarios... todavía no he muerto en este blog. 


El sinsentido del cineasta armonía