martes, marzo 23, 2010

Vestido de ochocientos

Hoy Mirna y yo, fuimos a tepito. Comimos en el departamento de su novio, y hablamos de cosas profundas, como por ejemplo ‘conseguir empleo’, situación que a todos los que nos rodean les preocupa, pero nosotras seguimos en el oasis. La situación de desempleo, no nos preocupa tanto, como el hecho de que los demás se preocupen por ello.

También hoy me sentó en la mesa mi nuevo papá y dijo, ya tienes 26, el tiempo corre, debes irte por lo práctico, ya después cuando tengas algo seguro (traducido en: un empleo de ocho horas con el que puedas pagar tu departamento y comida), estudias lo que quieras. ¡A la chingada las letras, a la chingada la lectura, a la chingada la fotografía, a la chingada tus sueños de artista! Eres una mortal, nadie sabe de tu genio, debes aspirar a un empleo que ofrezca seguro médico y un fondo para tu retiro de vieja. Tiene razón, le doy toda la razón.

Otra de mis tías me dijo que en lugar de estudiar letras, estudie enfermería un año y me será posible conseguir un empleo en el gobierno. Aún ni siquiera entro a la facultad, y ya todos opinan (la verdad dudo ser seleccionada, así que tampoco me estreso).

Mañana me voy de aquí.

El plazo que me puse de paraíso: mata-tu-antigua-vida, casi ha concluido. He pensado en mi vida, he pensado que mi conducta en esta ciudad ha sido de lo más decente y decorosa, digna de la doncella que era a los 21, ¿cuándo iba a salir con alguien de manita sudada?, ¿cuándo le iba a aplacar las hormonas al calenturiento que en la primera quiere llevarme a un motel?, ¿cuándo iba a negar y desdeñar mi tabaquismo?, ¿cuándo iba a ser regañada por no llegar a la casa?, o ¿cuándo iba a dar santo y seña de con quién y a dónde salgo?, eso nunca hubiera ocurrido en Oaxaca. Unas cosas se pierden y otros compromisos se ganan.

Por otro lado, con todo y sus limitantes, mi vida me parece más aventurada que de costumbre, paseo por los mercados, camino por las calles, paso horas en el metro, las combis, los micros, visito las casas de mis tías en busca de comida rica y gratis, corro para llegar a casa, y aunque ustedes no lo crean, en medio de este caos, he encontrado silencio dentro de mí.

Pensé que extrañaría la comida, pero creo que lo que más extraño son las cosas más pendejas de mi placer, como estar sin sostén en mi casa, portar poca ropa, escuchar y cantar mi música favorita, pelear con el Gordo y obligarlo a hacerlo decir que me ama, pero lo que más extraño es lo primero: andar sin sostén.

Del precioso 36 B que era, se me redujo a un 34 B, ¡nooooo! Mis encantos disminuyen en la medida en que la comida se raciona, camino muchos kilómetros diarios, subo y bajo escaleras, tomo más de cinco litros de agua.

Mi inconsciencia ha llegado a tal grado, que no puedo controlar el impulso de no gastar en comida por dos semanas, tan sólo por comprar un vestido de ochocientos pesos, que me quedó ¡divino! Ja, ja, ja. ¡Dios! La vanidad es algo terrible, pero tienen que ver lo preciosa que me veo con el escotazo y la minifalda de holanes, ¡caramba!, me he dicho cien veces que ese vestido es un exceso, un exceso, un exceso, en el que por cierto no puedo dejar de pensar desde que lo vi.

Otra de las cosas más fantásticas y maravillosas, que me han ocurrido, es que tengo libros!! Buenos libros y por supuesto a mis amiguis.

No sé que pase en los siguientes meses, realmente no lo sé, pero no me preocupa tanto, he fracasado tantas veces, ha habido tantos madrazos (como todos los tenemos en algún momento, tampoco me siento martir), que esta decisión, se me ha hecho lo más coherente que he hecho en mi vida, me hace tener la absoluta seguridad de decir: ‘hice lo correcto’, aunque mi familia opine lo contrario.

Fuimos a tepito a buscar una imitación muy barata de ese vestido de ochocientos, por supuesto, no lo había y por supuesto, aunque la hubiera tampoco lo hubiera comprado.

7 comentarios:

Javier dijo...

muchas cosas son las que ustedes conversan... interesante, a buscar trabajo, bajar de peso -a pesar de que la talla de chichis baje- y otras cosas más!

Geisha dijo...

snif, eso de bajar de peso me parece terrible, pero oh Dios!! se me verá mejor el bikini!

Sekhmet dijo...

Que chinguen a su madre a los que no les guste

Tu vive, fuma, coge, estudia lo que se te de tu rechingada gana y sobre todo comprate ese vestido, date el lujo de lucir bien con algo que sea caro...

Saludos

la MaLquEridA dijo...

Si vives tu vida a todo lo que da lo demás ¿qué importa?.

"G" dijo...

Hola!! aunque digan que de las letras no se vive, si te metes alguna literatura con idioma, pues mínimo puedes ganar dinero con traducciones, dando clases, y demás.

Por experiencia propia como semi-egresado de Artes Visuales y estudiante de Letras Alemanas, te digo que aunque alguna vez llegué a pasar hambre por varios meses, prefiero entender que mi vida tiene sentido aunque el mundo y la sociedad menosprecie las Humanidades. Estoy seguro que la primer comida que me gané con un trabajo que salió de mi profesión me supo mejor que nada anterior.

Deja que digan misa. El mundo necesita personitas inteligentes. El pragmatismo no sirve para todos.

Saludos.

Dark Romanticism dijo...

Viva y disfrute lo demás ya sabe que es lo de menos...

Geisha dijo...

Bueno, bueno, haré una vaquita para que cooperen para el vestido, no he dejado de pensar el, desde que me lo vi puesto!!!