sábado, marzo 20, 2010

¡qué bonito es el amor!

Esta es una práctica que no acostumbro (refritear), pero por obra de la casualidad encontré un texto que me puso roja, recordé algún viaje y mi lindo amorío con un bloguero, hace años, sin duda las letras de ese tiempo eran bonitas. Estaba harto enamorada y todo defecto me era un encanto, Ja, ja, ja.


Después de la Sara Sefchovich, con su libro “Demasiado amor”, ando buscando pretexto para escribir algo meloso y bonito. Aprovechando su influencia literaria de viaje permanente, amor ilimitado y prostitución accidental, mis manos fluyen en palabras por los caminos inciertos del amor.

Mi piel mestiza te invita a su arquitectura llena de rincones y de laberintos inexplorados que solamente tú has descubierto.
La primera vez que te besé te manché de marrón, el color de mi labial preferido. En el desayuno yo pedí unos chilaquiles grasosos, y tú un plato de corn flakes que se hicieron aguaditos porque no dejábamos de hablar, y yo de mirarte; ahora te digo con una canción que me hace recordar esos momentos…

You're just too good to be trueCan't take my eyes off of you
Y canto a toda voz sin importar que en casa critiquen mi actitud inexplicable.

Hicimos el amor sin planearlo, sin prever cual sería el mejor momento, cerraste la puerta que yo dejé abierta, y en breve ya me tenías en tus brazos, ya me tenías rendida en tu boca, ya tenías mi cuerpo caliente que te pedía a gritos desde mucho tiempo atrás.
Me quité los pantalones de mezclilla para que conocieras mis bragas azules, me quité la blusa azul, para que conocieras mi sostén blanco, para que inundaras con tu mar de saliva mis pezones erectos y oscuros por ti. Y no hubo objeción ni repelo, fueron sumisos ante tus labios, como lo fue mi boca ante tu sexo.
De azul me conociste y me encontraste cálida, de azul marino te conocí y te encontré ardiente.
Después de tenernos en cuatro paredes extrañas, que registraron nuestra primera cama rechinada, yo apunté en el libro de mi mente tu gesto divino que se dibujó en tu cara cuando encima de ti empecé a mover mis caderas, también cuando te quitaste los lentes para verme con la realeza de tus ojos defectuosos.
Registré también ese breve dolor que provocaste cuando me penetraste, cuando en el primer segundo abriste en mí un camino, y mi útero se amoldó a tu verga con su lento vaivén y otras veces violento.
Contigo hice el amor en la mañana, en la tarde, en la madrugada, en la noche, a primer hora, cuando desperté junto con tu erección diaria, en una cama de un hotel feo, en una cama individual, en una cama bonita, en tu cama.

Con la ventana abierta y la lluvia afuera me monte desnuda sobre ti.
I`m gonna love you like nobody´s loved you
Come rain or come shine.
High as a mountain and deep as a river,
Come rain or come shine

Contigo me bañé con agua muy caliente, con el jabón Dove que llevabas, besé tu espalda, tu cara, tus labios con agua y me reclamaste no haberlo hecho con jabón.
Me enseñaste la ciudad cuna de la ultraderecha este país, me enseñaste la ciudad pequeña donde cuesta mucho trabajo cargar un garrafón de agua, me enseñaste caminos empedrados, conocí a tus amigos con quienes vociferaste largos discursos sobre política, me enseñaste el bar donde frecuentabas tomar cerveza y tomamos cerveza ahí. Me enseñaste ha probar la felicidad por unos días y lo fui como nunca antes.
Me enseñaste a fumar delicados, a escuchar tango, a cantar junto con cocainómanos, junto con mi lesbiana favorita de voz aguardientosa, junto con mis paisanos oaxaqueños, junto con mis paisanas mestizas, y junto con el puto español de Bosé…

Si tú no vuelves, se secaran todos los mares,
Y esperare sin ti, tapiado el fondo de algún recuerdo…

Y te quise porque le gritaste a la grabadora “cállate”, y te quise porque cargaste mi maleta muchas cuadras, y te quise porque tomaste mi mano y a veces la dejaste sola esperando tu palma, y te quise porque junto contigo probé los baguettes más deliciosos que he comido, y te quise porque contigo comí nieve de fresa, fresas congeladas y agua de fresa todas las veces que pude, y te quise porque fuimos al cine y no te enojaste porque interrumpí la película con mis comentarios absurdos; y te quise y te quiero por muchas cosas más.
Y cada noche vendrá una estrella a hacerme compañía
Que te cuente como estoy, y sepas lo que ahí
Y mi amor, amor, estoy aquí no ves
Si no vuelves no habrá vida no sé lo que haré.

Conmigo te emborrachaste con muchas tecate, y dibujaste una carita en mi rodilla con lo dos lunares que parecen ojitos, y me dijiste que ya estaba borrachita porque mis chapas coloradas me delataban, y esa noche no hicimos el amor porque te dormiste en mis pies y te quité las gafas, te acomodé y te tapé con la sabana, y me quedé dormida en un rinconcito, porque abarcaste toda la cama y no pude moverte; y te quise y te quiero por las muchas veces que te dije “Amor” y sonrió al recordarlo.
Por ti comencé a leer a Rimdaud en una terminal de autobuses, y me aprendí el primer fragmento de “Una temporada en el infierno” como tu lo recitaste.

En otro tiempo, si mal no recuerdo, mi vida era un festín en el que se abrían todos los corazones y en el que se derramaban todos los vinos.
Una noche senté a la belleza sobre mis rodillas - y la encontré amarga-. Y la injurié.

Y fui feliz porque fui una mujer desconocida que conocí contigo, y fuiste el desconocido del que ya me había enamorado, que desde siempre ya había soñado y conocido, como mi principio, mi presente y mi final.

7 comentarios:

DIANA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Servidor dijo...

Un amor tan profundoo no se va de uno tan fácilmente. Pocos hombres llegan tan adentro, siendo sinceros.

saluos!

Sekhmet dijo...

Hermosa entrada

Gracias!!

M. M. Elvendel dijo...

Es esto amor Geisha?

dante255 dijo...

No puedo amar a dos amas... Me es imposible...

Geisha dijo...

Siii, eso es el amor. Quisiera estar de enamorada!!

Javier dijo...

demasiado awww!