miércoles, noviembre 29, 2006

Porque me gusta

Las propuestas matrimoniales que me he tomado más en serio en estos últimos días, son dos. La primera es de Jeremi, lo conocí hace unos meses, y yo no me di por enterada, pero él ya había avisado a sus papás que se casaría conmigo y que fueran ahorrando para el casorio. Cuando se corrió la voz por toda la familia, e incluso cuando le avisó a mi mamá antes que a mi, me duró la emoción por mucho tiempo y hasta recordarlo me provoca mucha gracia y ternura, ya que Jeremi tiene siete años, y según él, acordó con sus papás que cuando sea grande se casará conmigo.
Cuando lo conocí, mi mamá lo cuidaba y recuerdo que las primeras veces que nos vimos, era en extremo atento, hasta casi me regala unas joyas de su mamá que sacó del ropero de su casa, obviamente ella estaba presente, así no pude hacerme de alguna maña para quedármelas, je, je, je, naah, no se crean, las hubiera devuelto de todos modos.
Cuando le preguntaron el porqué quería casarse conmigo, su respuesta fue simple y llana “porque me gusta”. Indudablemente uno de los mejores, o el mejor de los piropos que he recibido.
La segunda se dio en mi trabajo, donde debo aclarar, soy la maestra más joven y la única soltera, desde que empecé a trabajar ahí, un maestro siempre me piropea de acuerdo al color que vaya vestida, cada vez que voy de amarillo dice que soy una sinvergüenza, (me lo dice en una forma de rima, pero sinceramente no me acuerdo), cuando voy de rojo, dice que despierto pasiones, o cuando simplemente me ve sentada, me saca una frasecilla de algún verso bonitoso de Quevedo, entre nuestros breves diálogos, abre una invitación para ir a tomar unas cervecitas, que por cierto, nunca cumple, porque yo siempre estoy puestísima para eso, y más con gente que suele ser muy inteligente y sabía, como lo es este señor de casi setenta años.
Este señor con el que disfruto los cortos momentos en que puedo hablar con él, en los que sin preguntarlo confiesa su corriente de pensamiento, de la escuela crítica de Frankfurt, Habermas, Adorno, y a la única persona (aparte de mi maestra de sociología) a quien le he escuchado considerarse un “anómico”. Palabra que conocí en los cuatro tipos de suicidio de Durkheim, y que desde ahí arrastro con cierto encanto. Indudablemente resulta una monada de señor, hace unos días discutíamos con la recepcionista el consumo de la marihuana, y como es el maestro más respetado de la escuela, pues nada se le discute, ni alega, cuando hace confesiones como “¡claro que he fumado!”… obviamente una maestra novel, insigne, y decrépita como yo, no puede abrir la boca más que para reírse.
Cierta ocasión estaba platicando con la Lolis y llegó Don Maestro Respetable, y como siempre en sus discursos misóginos que hace a propósito con nosotras, nos dijo:

Don Respetable: ¿Qué hacen aquí?, ustedes deben estar en su casa, haciendo el quehacer.
Soltera Maestra Decrépita (ósease yo): No, pos yo no tengo quien me mantenga, por eso trabajo.
Don Respetable: ¡Quédese en su casa! ¿a qué viene a perder el tiempo aquí? Deje que la eduque la televisión para que consiga marido y la mantenga.
Soltera Maestra Decrépita: Por eso no veo televisión y cada vez se me acercan menos por eso…
Don Respetable extendió su mano y la dirigió hacia a mi: ¡Vamos al registro civil!
La Lolis, Don Respetable y yo, nos atacamos de la risa, el señor caminó y se alejó. Cuando volvió a pasar junto a nosotras preguntó: “¿Qué? ¿Esa risa fue un si?”, y volvió el ataque de risas.

Geisha

9 comentarios:

Bob dijo...

Bien visto el asunto en ambos sentidos, tanto el niño como el hombre mayor nos dan una maravillosa lección. El primero sabe del buen gusto y la pasión desde el inicio y el segundo me recuerda que voy para alla que vuelo, pero eso no implica que dejemos de admirar la belleza y la inteligencia, aunque a veces nos pasemos de misoginos. Apreturas culturales nuestras.

Carlo Ponx dijo...

Vaya es como un cuento de García Márquez, un anciano vuelto niño, una picardía salpicada de inocencia. Saludos.

Pablo Perro dijo...

"Quién de amarillo se viste, en su belleza confía, o de sinverguenza se pasa"

Clandestina dijo...

No entiendo porque dice Ud. que "decrépita"..con tan solo 23 gloriosos añitos!!....

Que bueno que Ud. recibe proposiciones matrimoniales...y de muy buenos partidos, creo que deberia de pensarla bien....jejeje...sabe? me encantan las personas de las que Ud. se rodea y nos comenta...desde su abuelo, Sofia...( que paso con ella?)...Lolis...Mati...la sra. Toy...etc. etc.

Besos mi Geisha!!

Diana

El David dijo...

2 las dos son muy buenas, lo difícil sera elegir, Je, je.

Saludos!

Venezolano1975 dijo...

Hola Geisha, un rango muy interesante entre los 7 y los 70, tienes mucho de donde escoger, jejejej.
Saludos
José

Smooth dijo...

casate conmigo geisha y "vente" para aca

Horus dijo...

En efecto... de donde escoger, sobra. Ahora falta que "quieras" escoger, Geisha...

Si tan solo la Musa dijera que si...

**BuSHIta** dijo...

jajajaja propuestas asi son las q necesita el mundo para ser feliz... papelitos no son necesarios luego vienen el desssmadre del aguante y eso ya es otro rollo! :)