miércoles, enero 13, 2010

Depuración

Desde hace unos meses tengo nuevas amigas, una de ellas es mi vecina, casualmente mamá de uno de mis ex-alumnos, ayer como todas las semanas tomamos el café, le besé la mano y no le dije nada, ella sabe cuanto la quiero…
Ayer rompí las hojas de mi diario, arranqué desde el 13 de noviembre de 2004, hasta casi el 2007, hoy decido si el resto se queda o lo arranco y lo quemo también.
Tiré a la basura mis boletos de viaje que guardaba de hace años (justo los que hice en 2006), los boletitos de cine, rompí cartas no enviadas, todo objeto que ya no representara nada o dejara evidencia de algo lo tiré, lo único que no encontré fue la lata con mota que guardo desde hace un chingo de tiempo, encontré la caña para fumar que me dio Emiliano, y un caja de cerillos con un poquito de hierba seca sin olor.
Tiene milenios que he dejado de fumar.
Encontré también cosas valiosas, recordé y releí los sueños que escribí, y descubrí que puedo vivir perfectamente sin tanto cuchitril emocional, los datos valiosos están vivos en mi cabeza.
Acomodé la ropa, me di cuenta de lo poco que tengo, de lo mucho que me ha costado ese poco mío. Mis pertenencias son contadas. Mis sueños son ilimitados y mis palabras infinitamente escritas, en el presente y en el futuro.
El miedo existe, amplio, profundo, desquiciante, pero me atrevo a eliminarlo y a vencerlo.
Seleccioné suéteres, pantalones, blusas y me di el valor de suprimir de mi lista el short viejo que aún uso desde que tengo 12 años. Me di cuenta que tengo que comprar unos zapatos nuevos, dos docenas de calcetines gruesos y 6 pijamas nuevas.
Mañana sólo queda lavar la ropa, seleccionarla y ...
Hoy, sacaron todos los muebles de la sala, rompen el piso a cincelazos.
Leo a Henry Miller, escribe sobre Rimbaud el poeta y las cosas encajan. Terminé a Jodorowsky con mucho trabajo. Hace frío.
Ayer nos fuimos del café con saludos que no son despedida. Los ojos verdes de Mary se tornaron rojos, le besé la mano y nos dijimos ‘nos encontramos allá’.

3 comentarios:

servidor dijo...

Donde se encontrarán, me quedó la intriga.

"Acomodé la ropa, me di cuenta de lo poco que tengo, de lo mucho que me ha costado ese poco mío. Mis pertenencias son contadas."

Esa frase me desconcertó, porque entre el diario, los boletos, las cartas no enviadas y la caja de cerillos ya habìa contado bastantes recuerdos.

saluos, bien grato leerte y saluítos también para la vecina XD

DIANA dijo...

Es bueno tirar lo que ya no nos sirve para hacer espacio y esperar que nos llegue lo nuevo, lo que volverá a ocupar ese espacio...Si estas llena de recuerdos no tendras espacio para recibir lo que viene, que sin duda deberá de ser mucho mejor!

besos Hermosa...

Diana

Bob dijo...

La historia se forja de recuerdos y experiencias, no de objetos. Lo que se va acumulando en la mente nos ayuda a no caer en los mismos errores -o a repetirlos, gozandolos de forma diferente-.

Besos