lunes, noviembre 16, 2009

Dos minutos

Él se hospedaba en un hostal. Me desilusionó cuando me pidió que subiéramos al asiento trasero de MI auto, no sólo eso, agregó que en dos minutos lo haríamos. ¡Maldito francés!, desde ese momento todos los franceses del mundo me han desilusionado.
Cada vez que me llama, sigo pensando que será la última que lo hará, un deseo contradictorio me invade, deseo que deje de hacerlo, pero me gusta saber que tiene guardando mi número en alguna parte y por algún deseo meramente carnal, algo lo hace regresar a mí.
Trato que nuestros encuentros sean breves, me escabullo a toda insinuación de ‘hacer amor’, pronunciado según su mal español afrancesado.
Ha dicho que tengo el carácter ‘duro’. Tal vez llegó a esa conclusión, porque le desespera que no le siga el paso cuando camino con tacones, pues no me importa quedarme atrás, también que me le pierda de vista en el bar y escape de él sin siquiera despedirme, o que lo mire con indiferencia cuando en un tono discretamente molesto, me reclame más atención, que a mis amigas. Es algo que me da risa.
Es una lástima me haya conocido hasta estas fechas, hace unos cuantos meses, me pude haber acostado con él sin mucho problema, pude incluso llevarlo a vivir conmigo, pude haber aceptado caminar a su misma velocidad, pero algo pasó, no lo sé, ni me lo pregunten.
Me emborrachó con dos copas de vino cuando nos conocimos, se ofreció a darme un masaje con aceite de jazmín, yo a cambio le di una buena jalada que lo hizo venirse en menos de dos minutos, me lavé las manos y no volví a su cuarto.
Dije que no lo volvería a ver, que no me interesaba caer en su cama de turista. Después de esos dos minutos, el no acceso a mi sexo, ha provocado que me haya llamado por teléfono más que cualquier otro hombre este año.

6 comentarios:

DRAMA QUEEN. dijo...

caray..una jalada que termina en menos de dos minutos, sospecho que no tiene mucho de interesante ese frances...
Oye...es cierto eso que se cuenta de que huelen mal? yo nunca he estado cerca de ningun frances, no me llaman la atención para nada =S

Geisha dijo...

No, no huelen mal, eso es un mito. El único gran, gRan, pero grAAAn defecto de los europeos es que fuman como chancuacos y a mí que no me gusta fumar!!, imaginate que buena combinación.

Saludos reina,

Bob dijo...

Me encanta siempre que escribes algo así, tu franqueza raya en el cinismo, pero me encanta

besos

iL Hell Dogma dijo...

a mi me cagan las francesas, de hecho muchas cosas de francia me cagan.

IndigO dijo...

Claro, quiere terminar.

médico del alma dijo...

mmm si... yo conocí a una francesa e igual se venía en 2 minutos. q curioso es esto d la perspectiva d género, no?