martes, diciembre 07, 2010

¡Disfruta la nieve!


A la gente le gusta hacer leña del árbol caído (pinche gente culera).

Desde que llegué a Nueva York, la gente que he ido conociendo y es nativa de la región, no ha parado de preguntarme si alguna vez he estado en la nieve. Por supuesto que no, obvio, vivo en un zona tropical y es la primera vez que salgo del país. También esa misma gente constantemente se ha burlado de mí porque en pleno verano cuando la temperatura bajaba un poquito, yo corría por un suéter, sin olvidar su comentario de 'no sabes lo que es el invierno', y eso me provocó un poco de miedo.
Acá la temperatura se mide por grados Fahrenheit. Desde noviembre he llevado mi estadística y casi todo el mes estuvo en 30 a 36º F, lo que en grados centígrados sería de -2º a 2º C.
Llegó diciembre y la diferencia se hizo muy notoria, de los 30 hermosos grados F, bajó repentinamente a 19º F es decir a -7.2º C.
Los últimos meses mi meta fue eliminar el miedo al frío, saliendo a caminar, con un poco de yoga, comiendo cereales y los suficientes carbohidratos naturales como cacahuates, almendras, nueces, pasas y de vez en cuando unos chocolates.
Me hice a la idea: 'es la primera vez que estas en la nieve, disfruta tu estancia, construye los snowman, haz angelitos, juega a tirar bolas de nieve, toma muchas fotos...'
El fin de semana pasado salí de paseo y como no tengo botas especiales, llevé mis zapatitos del diario... ERROR los pies se me congelaron, mis deditos estaban duros. Al día siguiente corrí a comprar unas botas de 48 dólares, con las que por cierto me he resbalado dos veces al caminar en la nieve.
Como todos los domingos, salí de casa desde temprano, a diferencia de los fines anteriores estaba nevando, comenzaba la lluvia de diminutas partículas de hielo.
De regreso, la nieve no había parado, manejé a 30 mph o menos, ya me habían dicho que manejar mientras nevaba era de lo más peligroso, que nunca metiera el freno hasta el fondo. La verdad es que estaba muy nerviosa, porque para regresar subo y bajo montañas, me topo con venados y cuánto animal raro que jamás he visto en mi vida.
Cuándo tuve que abandonar la carretera para doblar a la derecha, metí el freno y el carro se me derrapó, por fortuna volví a tomar control, pero ya temblaba del susto... seguí mi camino rezando literalmente, diez minutos después cuando tuve que girar de nuevo, volví a perder el control y está ocasión me estampé contra una base metálica.
Toda la noche de domingo y parte del día de ayer, estuve temblando. El saldo fue sólo la defensa rota y dos tubos doblados, por fortuna yo estoy entera sin rasguño o golpe alguno.
En medio de la inclemente nieve que todo lo mata, no encontré unas hierbitas vivas para quitarme el susto, soy mujer de pueblo y sé que una rameada es efectiva para liberar energía,no pude ni siquiera llorar del susto.
Mi idea de disfrutar la nieve se vino abajo. Después del accidente, no me importará quedarme en casa por días enteros si está nevando, la verdad es que aprecio en demasía mi vida y mis finanzas. ¿Cuánto voy a pagar por composturas? No lo sé, pero estoy viva y eso es lo que importa, no maté a nadie, la pérdida no es impagable y mi lección ya la aprendí.
Ayer, no encontré otra alternativa más que cortar la rama de un pino y pedir que alguien la pasara por mi espalda, ayer en la noche por fin pude llorar. Mis constantes pensamientos de regresar el tiempo y haber evitado ese incidente ya han cesado. Ni modo, a pagar la defensa rota, pero estoy ¡viva!
Nunca había tenido un accidente en mis años de conductora mexicana, trato de ser lo más cuidadosa y aquí me empeño en serlo más, pero miren lo que me pasó, por no saber manejar en la nieve, así que prefiero no tocar un carro mientras esta nieve inclemente me enseñe que del encierro, tendré que ponerme seriamente a escribir y leer con estricto orden y como tenaz objetivo.

Pensé mucho en que debí de irme de aquí cuándo pude... pero no, no lo hice, porque creí tener buenas razones para permanecer en medio de la montaña... ¿Cuáles son esas razones? Ahora ya no sé si valgan la pena del todo.

5 comentarios:

DIANA dijo...

Que bueno que estás bien! y que poco a poco vayas asimilando el susto.

Como es posible que a -7ºC..? no puedo creerlo! yo me muero, imaginate si vivo en el desierto y aqui cuando hace muchisimo frio y dicen que son "heladas" estamos a 6ºC.

Yo creo que debes de estar donde te sientas a gusto y feliz, mientras no lo estés, cualquier razón saldrá sobrando.

Cuidate mucho mi Geisha!
besos!

jinshi0 dijo...

Lo importante es que esta bien y va aprendiendo, ya después le tocara burlarse de los mimos cuando anden en el trópico ^^..
cuidese

P´PITO dijo...

yo la unica nieve que conosco es la que vende el carretonero, de limon, mango y melon.

es dificil vivir en zonas heladas y mas cuando estamos acostumbrados a zponas tropicales..

prefiero el calor de playa....

saludos

M. M. Elvendel dijo...

No te asustes al contrario, aprende. Quien sabe cuando tengas de nuevo la oportunidad de aprender de esta experiencia. Obviamente te falta teoria y practica para manejar en la nieve, pero no es ni mucho menos imposible. No dejes que nada te encierre en tu casa. Es mas, puede ser una buena oportunidad para hacer migas con alguien que te quiera enseñar, animo!

Geisha dijo...

Gracias queridos lectores por sus palabras!!