domingo, junio 06, 2010

Tres crisis

Tres crisis se han notado en mi única y humildísima obra literaria. Esta es la tercera. Hace unos meses me enteré que no sería aceptada para entrar a la maestría en letras hispánicas en la UNAM, era de esperarse, no tenía un proyecto aceptable, no tenía relaciones en la escuela, ni palancas, ni tampoco tenía todos los conocimientos necesarios para demostrar en el examen mi genialidad, mi perfil a simple vista es la de una don nadie.
Las cosas sólo se pueden ver a posteriori, nunca se debe ver el destino como algo futuro, sino como algo que ya pasó. El día que dieron los resultados, fue el día en que también supe que este año me iría de México (temporal o definitivo, eso no lo sé).
Un día sin creerlo, después de mucho, amanecí en Nueva York, de la emoción, abrí la ventana y grité: ¡Nueva York, tienes el privilegio de tenerme aquí!
Después de un paso torturoso por el desierto, los riesgos, el pollero… naah, ¡ustedes qué creyeron! eso no es cierto, aunque en definitiva ese relato hubiera sido más interesante y novedoso, que seis horas dormida en un avión, lo único torturoso fue el paso por la aduana, de ahí con mi inglés nefasto llegué a donde tenía que llegar.
Esta vez toda mi familia después de tacharme de huevona y desubicada, por fin aceptaron que se habían equivocado y me vieron con mejores ojos.
No pude despedirme de la banda metalera, mezcalera y defectuosa, pero a todos esos lectores amables, caballeros y nuevos amigos que hice en el Defe, ¡Muchas gracias!, por todas las platicas interesantes, por las varias veces del sushi, la comida árabe, las veces del vips, la comida española, las compras que hicieron, el saldo del celulofono, por los libros, por los contactos, por el cine, en fin, a todos esos lindos y amables caballeros que cooperaron para que mi estancia en la ciudad fuera confortable, mis bendiciones para que su buena venia se multiplique en amor y fortuna, ya que ninguno de ellos pidió nada a cambio.
En especial mis agradecimientos a ese caballero bloguero y paisano, de quién no daré nombre porque no le he pedido autorización, pero fue con el que más platique, más salí, y el valiente que más veces se atrevió a besarme, ¡muchas gracias Corazón! por todo, por escucharme, por cumplir mis caprichos, por las veces que me fuiste a dejar a mi casa sana y salva, gracias por esa caballerosidad que en pocos hombres se encuentra.
El cambio a muchos no les gustó, pero tenía que salir de la vida de cliché que me había creado, sin duda perdí mucho, de hecho perdí todo, ja. Hice un reset.
Hemos llegado casi a los 500 post de este blog. Este es el 499. Escribir sin duda es algo que no podré dejar de hacer. Hay muchas cosas que contar con distintos ojos, con dedos más experimentados y un teclado más gastado.
Iniciemos pues con ese cambio que hasta para mí ha sido algo engorroso pero absolutamente sano y necesario.

Nos leemos el próximo domingo.

Mi tiempo, la computadora y el internet, ahora son bastante limitados.

4 comentarios:

DIANA dijo...

Mi Geisha!

Es bueno saber que estas bien!
espero que tus nuevas ocupaciones te permitan no abandonarnos.

Disfruta todo lo que sea posible y cuidate mucho!

Mi vida tambien ha dado un giro completo y ni siquiera he salido de la ciudad.Ahora soy Feliz! espero poder contarte pronto y que tu tambien me cuentes tu travesía...oh New York!!

Besos!!

la MaLquEridA dijo...

Me da gusto saber que no te fue mal en el DF y que no hablas mal de la gente como la mayoría que viene aquí.


Ojalá todo vaya bien para ti.


Un saludo.

Geisha dijo...

Diana querida, para eso esta el correo electronico, escribeme, apenas me estoy adaptando al cambio, he estado muy feliz, replanteo mi escritura.

Malquerida muchas gracias!! todo va de maravilla por aca.

EL PINCHE LOCO dijo...

ps pasame el correo, aunque yo tenga el gmail y no sepa como usarlo jajaja, pero mi blog es elpincheloco.blogspot.com que de todos modos nadie visita, ahi puedes dejar tu correo, y cuando sepa usar el gmail te contacto nena, va?
rulorulote@gmail.com