viernes, mayo 15, 2009

Conversación

Ahora comprendo el porqué ese hombre nunca pudo ser el amor de mi vida...

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

niña ojos razgados

Liliana dice:

hola corazón

¿cómo estas?

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

bien

dandome cuenta de que si yo no te hablo tú no lo haces

eso significa algo que no te atreves a decir

Liliana dice:

?

no, para nada

acabo de entrar

y no vi cuando te conectaste

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

claro pero todas las veces que hemos platicado es porque yo te hablo

demonios

a veces no deberia ser tan observador

pero si sirve de mucho

Liliana dice:

ok, está bien lo siento, prometo no ser tan descuidada

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

no te preocupes

lo que menos quiero

es que digas

"ay ahora le voy a tener que hablar"

Liliana dice:

ja, ja ,j a

nada te gusta

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

sino quieres no lo hagas

Liliana dice:

por eso te digo que no seré tan descuidada

Júralo que cuando no quiera hacer algo, no lo haré

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

no porque sino te lo hubiera dicho hubiera seguido igual

Liliana dice:

no, no lo creo

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

por eso mismo

sino querias y no lo habias hecho

es por eso

no te preocupes

Liliana dice:

sabes, me doy cuenta que tienes una necesidad de atención

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

no soy tan importante

Liliana dice:

barbara

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

para que alguien me tenga que hablar

Liliana dice:

para mí, si eres importante

sólo que soy demasiado dejada

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

pobre de aquel que no sea importante entonces

todavia eres de las que sino me habla no le hablo

que risa

Liliana dice:

ese complejo lo perdí hace muucho tiempo

ni siquiera pienso en ello

simplemente tengo cosas que hacer

y por eso no me fijo en esas cosas

lamento que pienses eso

pero bueno, puedes reir y especular con ello

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

bueno no te interrumpo

ciao

Liliana dice:

vale, no seas tan sentido

a veces sueles complicar demasiado las cosas

(carita de bye, con subtexto incluído de: 'vete al demonio te rogué demasiadas veces en la universidad para que aún yo siga siendo amable y tú un pendejo que no entiende nada'.)

Tu Eres Mi Razon De Ser....Tu Eres todas Mis Razones dice:

y no te preocupes cuando me conecte no tienes que hablarme

tal vez yo te saludo y ya

zas


jueves, mayo 14, 2009

In memoriam del Maestro

Mañana es día del maestro. He tenido sueños feos, creo que en verdad algo me afectó severamente semanas pasadas, tengo un genio de los mil demonios. Hace unos días escribí esto para mis alumnos. Me ofrecí para impartir las clases del maestro Calleja, lo que implica un gran reto, porque al ver el nivel que traen los muchachos que sí lo aprovecharon, me doy cuenta de cuántas carencias tengo como profesora.
Sé que no soy revolucionaria, sé que probablemente nunca empuñe un arma, que tampoco sea líder de masas, pero creo en mi re-evolución.

Comparto con ustedes.


In memoriam del Maestro Sergio Manuel Calleja Zorrilla

Estimado alumn@:

Nuestra escuela ha perdido a un gran ser humano, el maestro Calleja. Durante generaciones, este personaje ha sido alguien a quien los alumnos intentan sacar cada semestre. Todos los años he escuchado eufemismos como: ‘hay que jubilar al maestro’, porque son muy pocos los dispuestos a trabajar de una manera distinta.
Digo distinta, porque al ver el material escrito a máquina que él elaboró para que aprendieras no sólo historia, sino para que también trabajaras tus actitudes, autoconocimiento y autoestima, me doy cuenta del ‘Gran Maestro’ que perdimos.
Este fue su último ciclo escolar con nosotros, y debes saber que tú fuiste uno de los últimos privilegiados al conocerle y ser heredero de su sabiduría.
Quisiera decirte cosas agradables, como recordarte que gracias a tus padres vienes a esta escuela y que debes corresponder a ese amor que ellos te tienen, cumpliendo con una sola obligación que no tiene mucha ciencia: ser un buen hijo.
Ser buen hijo implica estudiar. La diferencia entre un ser humano y otro, no es saber mucho o poco, sino aplicar lo poco que sabemos en beneficio de todos.
Supongo que has visto en la televisión, las críticas que se hacen a los políticos corruptos o incompetentes, las noticias de cuantos secuestros ocurren en el país, o que a falta de un empleo mejor pagado, la gente se va a Estados Unidos, o que al ver tanta riqueza en unas cuantas manos, se dedican a la delincuencia organizada, ¿y sabes por qué ocurre todo esto? Porque la mayoría prefiere no hacer nada, y hacer nada es no estudiar, es no ser consciente de que todos somos uno, es permanecer indiferente al cuidado del otro.
He oído en la radio y he visto en la televisión las campañas de algunos partidos, que insinúan que las escuelas y los profesores somos los ‘chafas’, pero te pregunto: ¿los alumnos pueden opinar eso cuando ni siquiera cumplen con las tareas? ¿Cuándo ni siquiera pueden sacar un cinco en un examen? ¿Cuándo ni siquiera atienden a la clase porque escuchan música en el ipod o contestan al celular? ¿Cuándo critican algo que les parece está mal, pero no intentan enmendarlo? ¿Cuándo creen que el maestro debe ser como ellos quieren que sea? ¿Cuándo no tienen la mínima intención de adaptarse a la dinámica estricta de trabajo de un maestro que exige, porque sabe que sus alumnos son capaces de superar sus expectativas?
Sé que aprender historia y conocer las atrocidades que mucha gente ha cometido en contra de nuestro país no es nada agradable, pero yo como ciudadana prefiero conocerla para tener plenamente el poder de apagar la televisión, ser libre de pensar, ser, decir y decidir.
Sé que no es fácil. Nada en esta vida es fácil. Sólo los que están dispuestos a someterse a la disciplina constante, a la convivencia armónica con sus semejantes, a no ser tan orgullosos e individualistas, tendrán mayor estabilidad emocional consigo mismos.
Recuerda que todos tenemos problemas, que todos sufrimos en algún momento de nuestras vidas, pero nunca hay que dejar que gobiernen nuestras decisiones, superar las trabas y obstáculos nos hace más fuertes.
En este escrito te reconozco como alguien importante, como un alumno al que estimo y al que le reafirmo mi amistad y compromiso docente. Por ello, respetaremos la forma de trabajo de tu anterior maestro como homenaje a su labor magisterial, tan distinguida en este recinto. Estoy convencida que un número en tu calificación no te hará ni mejor, ni peor estudiante; pero te invito a que te esfuerces, a que te arriesgues a hacer mucho mejor las cosas de lo que las haces, a exigirte cada vez más, a ser consciente de tus carencias, debilidades y a subsanarlas, es así como el hombre evoluciona.
Recuerda que uno de los grandes errores de la juventud es creer ilusamente que las cosas son simples y fáciles, y que se es lo suficientemente listo para hacerlas cuando se quiera. El problema no es ‘hacerlas’, sino ‘nunca hacerlas’. El no haberse dado la oportunidad de cometer errores hasta en las cosas fáciles y evidentes, es peor que creerse demasiado listo.
Espero que estas palabras y el lazo amistoso que te ofrezco, puedas corresponderlo queriéndote más, siendo un chic@ comprometido con tus estudios; libre de no querer ser como los mal llamados ‘artistas’ o modelos de televisión. Probablemente esos personajes que vemos en la pantalla y en las revistas, nunca cursaron la preparatoria como tú lo haces, y que por eso muchas mujeres decidieron enseñar los senos, el trasero y su rostro bello, porque no tienen otras armas más su belleza física para sobrevivir, y su vocabulario pobre y mal utilizado, es motivo de burla nacional.
Eres privilegiado. Asistes a una escuela, tienes libros, cuadernos y una mente inteligente que te ha permitido llegar a un nivel medio superior.
Te dejo estos humildes pensamientos producto de una preocupación hacia a ti y a tus compañeros, porque no me agrada tener que recordarte qué NO debes hacer, porque tienes las suficiente capacidad para discernir lo bueno de lo malo; de antemano sé que tus padres te han educado correctamente, por eso no quiero darte reprimendas innecesarias para que dejes de comportarte como un simio que grita cuando algo le molesta.
Sólo te pido que de las 24 horas maravillosas que tienes de vida en un día, me dediques una sola, sesenta minutos en los que solicito tu disposición, tu tranquilidad, y tu apertura para aprender, para hacerte dudar y hacerte responder esas dudas.
Recuerda que leer y escribir bien, es la base para el desarrollo del pensamiento lúcido y racional. Todos podemos hacerlo, sólo se requiere de poner un poco más de empeño todos los días. Confío en que tú serás en el futuro una persona más preparada, distinta a los ejemplos que te he citado en esta carta.
La sociedad está enferma y nos toca vacunarnos ante tanta inmundicia, con conocimiento, consciencia y acciones, no sólo palabras. Todos los días con una actitud pequeña, podemos comenzar por no ser parte de lo mismo que criticamos y repudiamos.


Carpe Diem


Atentamente

Tu maestra de Redacción

martes, mayo 12, 2009

Pasan, pasan y se casan

Los años pasan y pasan, y mis amigas se casan (ja, ¡hasta rimó!), se embarazan y yo formo parte de esa estadística escasa de ‘raras’.

Mi primera hipótesis, alimentada por la crueldad de Óskar es:

Soy un higado podrido. Digo eso, porque a mi me gusta comer hígado en el caldo de pollo, me sabe bastante rico además de nutritivo, así que para indicar a las personas poco tolerables, creo que es más correcto agregarle un adjetivo.

Hipótesis número dos:

Tengo una atadura maléfica, que impide que todo hombre encantador se me acerque y se arriesgue a robarme, como en los tiempos antiguos en mi pueblo.

La tres no es una hipótesis, sino una afirmación hipoéticamente razonable, argumento sustentado por Chuchis, mi amiguis milenaria que me conoce de la punta de mi primera cana a los 14 años, hasta mis pies de 4.5 de calzado.

Le huyo a toda forma de cautiverio psicológico, emocional y sexual, ¡fuck! Es que ¡no puedo evitarlo! me encantan los especímenes masculinos, últimamente he visto con unos ojos de lujuria desbordada a un maestrin de inglés que estaaaaa, obvio no me pela, si no sería la primera en apuntarme… jo, jo.

He decidido no quejarme, sino a disfrutar de este lapso tan agradable de la vida solterona. Como ley de física, puedo parecerme a un gas dispuesto a ser versátil y a no discriminar posibilidades.

Este fin de semana algo extraño pasó ¿Recuerdan a Enrique? Pues se volvió a aparecer, ¡Dios mío! algunas veces uno se admira de las cosas de las que se enamora en tiempos pretéritos. Creo que le agradezco a ese wey que me haya mandado al carajo… se lo agradezco realmente, porque fue la única manera para evitar me siguiera enamorando como una boba. El tipo sigue con la misma novia, en el mismo trabajo y sigue presumiéndome su intolerable fanatismo de Bunbury.

También volví a tener contacto con un tipo, del que estaba enamoradísima en la uni, y reafirmo: me siento orgullosa de lo he logrado, porque gran parte de lo que he hecho es gracias a que invierto mi tiempo en otras cosas que a una relación, digo, tampoco es tan agradable, porque uno no es de piedra y es rico estar apapachado todo el tiempo. ¿Ahora que no tengo mucho que hacer? ¿cómo le hago para mitigar mis necesidades carnales? Chigaos, el universo conspira y no es a mi favor. ósea ¡¡yaaa!! neta, me gustaría la vida sedentaria de la cama, no importa que sea con el mismo hombre.
Por lo menos eso me garantiza el sexo diario, ja, ja, ja.

lunes, mayo 11, 2009

Meyo

Soy un bodrio escolar. Estoy tomando un diplomado de educación virtual y en verdad que me siento insegura, temerosa, e incluso incompetente, tengo compañeros demasiado nerds. ¡Ash! ¡Me siento una tonta! Bueno, podré argumentar que soy una socrática, ‘yo solo sé que no sé nada’.
¿A quién quiero engañar? Eso no me excusa y tampoco me lo van creer, soy demasiado vanidosa para cometer errores, si, me choca exhibirme como una tarada.

jueves, mayo 07, 2009

No fue...

No me cae el veinte que Maleno murió hace una semana. Hoy pasé cerca de su casa y mi cabeza no se adapta a la idea de que nunca más lo volveré a ver. Creo que lo sentiré, cuando regrese al teatro (si es que regreso).
El maestro Calleja, también se fue sin resolverme algunas dudas que quería plantearle. No estoy triste y no quiero estarlo, pero me es inevitable que a veces se me corte la voz cuando hablo de alguno de ellos.
Hay veces que duele tanto la ausencia, el robo de lo que se llevan de nosotros. Sigo sin comprender esos misterios de cómo es que físicamente uno puede vivir, pero el ánimo se nos muere con ellos.

Seguimos con desgracias:

Influenza en el país. La gran patraña del año. Me enorgullece decir que no compré ni usé cubre bocas.¡Gran triunfo!
Han endeudado a nuestro país con 47 mil mdd, han legalizado el uso de información privada y la portación de drogas (con lo que estoy en parte de acuerdo)... a veces me da tanto coraje ser parte de este país, que me dan ganas de volverme extrema, pero soy una cobarde de cuarta.

Extorsión

¿Les he comentado que nos bajaron lana por teléfono? Oh si, les suplico no recordarme lo estúpidos que fuimos, al ser presas fáciles. He pensado mucho sobre el asunto. Si los índices de delincuencia son tan altos, que ahora hasta los jodidos somos también a los que más joden, es que algo en este sistema está mal, y somos todos los que lo componemos.
Mientras haya unos cuantos que acumulen la riqueza en sus bolsillos, existirán estos problemas sociales que se traducen en delincuencia, los índices de desigualdad se miden por las olas de violencia y criminalidad en un país.
Me deprimió el hecho de tener que pagar consecuencias, porque en verdad todas en la casa nos esforzamos harto para tener lo que tenemos, vivimos al día, sin lujos, cuidando lo que tenemos.
Después de poner en la mesa los sucesos culeros que han pasado estos días, uno se consuela, no fue otra muerte, no fue un dedo, no fue un secuestro, no fue nada grave… fue sólo dinero que hay que conseguir trabajando.
Ahora menos que nunca no me dan ganas de hacer mal a alguien, ni siquiera arrancarle un pelo. No son tiempos de convertirse en parte de esa bola de sucios. En verdad tengo la esperanza que seamos más la gente que cambiemos a este país (disculpen las cursilerias), y no sólo con marchas por la paz, con leyes inútiles, con gobernantes panitas incompetentes (me cae que hasta ahora votaría por el PRI, pero ni siquiera eso es una solución) ¡Algo tiene que pasar! ¡Algooo! pero algo bueno (de nuevo, disculpen las sensiblerías).

lunes, mayo 04, 2009

Vedette

Si, si, si, yo sé que te encanta besarme el cuello, tenerme desnuda en tu cama, hacer que yo haga lo que tú quieres que haga.
Podría lamerte.
Podría gritar.
Podrías violarme por todos mis orificios.
Creo que es mejor que me quede en tus fantasías, a tú libre antojo, poniéndome las tetas, las nalgas y la cara que tú quieras.
Si me sueñas, imagina lo que no soy, porque es muy probable que te desilusiones cuando te des cuenta que no uso las zapatillas azules, sino unos tenis azules, que aborrezco las tangas y que prefiero los boxers, si, yo sé que al decirte esto, he roto mi código de ética geishiano, pero te ahorro los porrazos de los sueños que nos hacen volar alto, no porque seamos inalcanzables, sino porque sabemos que los miedos son nuestros peores enemigos, y todo podría no ocurrir si dejamos que ellos nos gobiernen, ¿y si dejamos que la dictadura de nuestros arrebatos nos guíen? Probablemente así dejarás de soñarme y aprender a aceptar que soy una migaja compuesta de dogmas, moralinas baratas y sueños de vedette de películas mexicanas.

sábado, mayo 02, 2009

Realidad inverosímil

La inverosimilitud asecha mi realidad. La impresión, el coraje, el llanto y el placer se han mezclado para crearme un estado híbrido de ánimo.
Al pisar la casa de Pablo, el tiempo, el espacio, el ambiente, quedaron desechos como para construir un universo compuesto químicamente de besos, caricias, palabras, accidentes, cigarros,libros, recuerdos, mota e Internet.
Me tenía desnuda y abrazada cuando me dijo que debíamos tener cuidado de enamorarnos. No había pensado en ello, porque sabía que una vez saliendo de su casa, el espejismo se borraría y regresaría a lo mismo, como si nada hubiera pasado. Así fue, regresé a casa 28 horas después, me bañé, retomé mi recinto de sueño y la imagen de Pablo, tocando y lamiendo mi cuerpo se borró de mis fantasías.
Me siguió causando ruido eso de ‘enamorarme de él’, había algo en esa frase que no cuadraba, algo que no encajaba en mí. ¿Podría enamorarme de él después de conocernos desde niños, después de ser casi hermanos? Esa frase había llegado tarde, yo me había enamorado de él años atrás sin que se diera cuenta. Paulatinamente ese amor se volvió a ir, por la imposibilidad y la indiferencia de él.
No lo había visto en más de un año, cuando abrió la puerta mi impresión fue pésima, no traía camisa, tenía rapado el cabello, su pancita había crecido y su olor natural se estampó con mi olfato exigente a limpieza. No tardó más de quince minutos en seducirme, en hacerme olvidar con sus caricias de niña, todo aquello que detesto de un hombre; me encantaban su manos femeninas, su carita casi asexuada, la sutileza de su boca, la inexistencia de su machismo en su mirada.
Pablo seguía siendo el niño que conocí, nada había cambiado, su risa, sus gestos, su moral intacta. Por respeto a sus padres no se había arrojado a la indigencia, apuesto que sus pulmones están tan oscuros, del mismo modo que su mente es tan blanca y lúcida como el cubo de un hielo.
Pasamos horas jugueteando, me besó por todos lados constando que ya no era la niña chinita, con el cabello largo. En otro tiempo, con ideales tan endebles como los míos le hubieran amado con la fuerza de convertirme a la par de él, en una indigente. Pero no pude. Mi naturaleza de mujer hecha de dogmas genéticos, bien firmes sobre la naturaleza de mi servidumbre, me hizo lavarle los trastes, limpiar el sillón, levantar las miles de colillas de cigarro en su escritorio, barrer los kilos de ceniza en el piso y levantar la basura de su recamara.
Estuve desnuda hasta la madrugada, logró hacerme venir sin siquiera penetrarme. En intermedios, hablábamos de libros, de política, de literatura, de mujeres, de la desesperanza que habíamos alimentado por este país, ambos concluimos que eran inútiles los nacionalismos baratos que ocasionan las guerras, nuestra vergüenza de ser lo que somos…
Hubiera deseado quedarme, dormir nuevamente con él, despertar con sus manos, pero llegaron sus amigos. Sin la mínima vergüenza o pudor, se dejó el pantalón que le había manchado, pensé lo mostraba como un trofeo de una faena amorosa y tiernamente infantil. Regresé a casa, demasiada calma, algo demasiado bueno, resulta presagio de algo inminentemente malo. Me es difícil aceptarlo pero dos muertes y un robo, no han sido cosas que me mantengan con un aura humana y estable.
El día siguiente fue atroz, confiar en alguien puede costarnos más que un susto, salí de la casa miré el cielo y como si el Dios viento entendiera mi coraje, una ola de polvo se levantó, el trueno en el cielo pude haberlo causado yo, de tanta energía contenida, llovió, cayó granizo, la tempestad ya estaba desatada, fue un susto que no olvidaré, no quería hacerlo, pero la bruja que hay dentro de mí despertó de nuevo y lo peor es que no sé que hará.

martes, abril 28, 2009

Detesto soñar barcos

Adios Hombrecito, cielo, niño, pajarito, ni triste, ni feliz y sin olor.

Fue un placer ser tu amiga Malenito.



lunes, abril 27, 2009

Yo propongo una campaña antimuerte contra la influenza

Sigo soñando barcos. Ahora soy rehén en un barco secuestrado. Pienso, pienso, pienso. Mi única salida es ofrecer las nalgas al líder. ¡Grandiosa idea! Acepta. Nos enamoramos. Despierto con el ruido de la televisión: Influenza. ¡Puta madre!, hubiera preferido seguir soñando, aunque sea una pesadilla que puedo solucionar a mi antojo.

Pues bien, las catástrofes hollywoodenses llegaron a México. Demasiado cine nos está causando esta parafernalia, y lo peor es que no veo que el doctor House este investigando el asunto, para descubrir una vacuna.
Si hablo de mi sueño, es porque me parece una mamada onírica reflejo de un miedo extremo, con esas imágenes me enfrento a poner en la mesa mis prejuicios, que espero sean absolutas estupideces y me equivoque totalmente en lo que digo.
Vivimos una ola de violencia por el narcotráfico.
Vivimos una ola de miedo e impotencia, por los secuestros, asaltos, corrupción y demás fenómenos que cada vez se nos hacen más comunes.
Las fronteras se arman supuestamente contra los cárteles.
La crisis económica reduce nuestros ingresos y gastos en cosas innecesarias.
El calentamiento global y la contaminación, apuesta a convertir este mundo en un basurero.
Y de paso en México llega la influenza.
Hay que tomar precauciones. Cierto. Pero después de este panorama tan, tan, tan, pero taaaann, optimista ¿No deberían darnos el premio Nobel de la desgracia psíquica?
Demasiada gente en este mundo. Las leyes naturales nos enfrentan a una crisis de mortalidad. Si una revolución, si una guerrilla mata a tantos ¿por qué no morir por una enfermedad tan fácil de transmitir? Ya no hablamos de sida, de cáncer, de diabetes, de asesinatos, hablamos de Influenza señores, si creemos en lo que dice la tele estaremos exterminados en unos días. Si sobrevivimos, somos grandes para soportar todo lo que sigue. Ley natural, sobrevive el más fuerte.
Conclusión: no me quiero morir aún.
Desde pequeña me quedó claro que si de algo no quería morir, era de la gripe que me ha causado tantos días de molestia en mi cuerpo a lo largo de mi vida. Señores juguemos a ser dotores y hagamos una campaña ‘Antimuerte’ que instaure una preparación psicológica conductista ardua y bastante efectiva. Sólo requiere de unas cuantas medidas vitales... repita conmigo:
¡No me voy a enfermar!
Tenga mucho sexo para que esté de buen humor y tenga más defensas.
Apague su televisión.

viernes, abril 24, 2009

Tirar la basura

Alterar el universo instrumental de las cosas, puede provocar grandes tragedias. Soy supersticiosa. Venir de una familia de chinos y brujas, no me hace estar ajena a tener algunas creencias muy arraigadas a la conspiración del universo.
Hoy me levanté tarde, si no es poque pasa el camión de la basura, hubiera prolongado mi siesta, pero tenía que pararme a tirar el chingomadral. Limpié la casa. Tomé la arriesgada decisión de deshacerme de unas cuantos objetos que clasifiqué como innecesarios.
Tirar a la basura papeles y demás chucherías que no sirven, puede representar una alteración irreparable al sistema de cosas y personas que me rodean.
Ayer experimentaba un estado de equilibrio, cinismo, poderío y placidez que no recuerdo haber tenido nunca. Me sentía con la suficiente capacidad de ser un ente individualista e indiferente. Reírme de las cosas que siempre he odiado. Ser capaz incluso, de declararme asexual (cosa ya demasiado extrema para mi, que todo el tiempo pienso en falos, roces, gritos y fluidos), pude sentirme segura por un instante, para poder vivir con la indiferencia de aquellos que me han alimentado de ilusiones inconclusas y que siendo sinceros, nunca he creído, pero reservo una pizca de esperanza para ver cuanto son capaces de arriesgar por mi. Nada ha pasado con esos hombres con poca decisión, pero mucha labia para endulzarme los oídos.
Pero les decía que eso de limpiar la casa, siempre ha sido una actividad de riesgo para mí.
Hace casi cinco años, tiré a la basura años de recuerdos, libros, papeles, juguetes y polvo de antigüedades simbólicas, que mi mamá o mi hermana, no se hubieran atrevido a hacer. El resultado fue: mi primera gran depresión anímica.
Hoy después de levantarme tarde, limpié la casa. Nuevamente me encabroné por la salvaje costumbre o incapacidad de mi madre, por no poder acomodar los cubiertos correctamente en cajón de la alacena vieja (que por cierto no se atreve a tirar, quesque mi papá se la regaló), yo les pregunto ¿es difícil acomodar cucharas en la hilerita de cucharas, tenedores en la hilerita de tenedores, cuchillos en la hilerita de cuchitos? ¿no verdad?, pero está bien, hay que comprender que mi mamá tiene cierta patología con el orden.
Les decía... después de hacer algunas cosas que no acostumbro entre semana, me arreglé para ir al trabajo, me puse el vestido con escote, y disculpen mi narcisismo, pero ¡qué linda me veía! Llegué a la escuela con parte de ese cinismo plácido del día anterior. Saludé, me disponía a firmar cuando de pronto la secretaria me dice: ‘Ah, el maestro Calleja falleció hoy’.
Demasiada tranquilidad siempre es rara. No pude evitarlo pero me desplomé al instante. Lloré y me admiré que todos en la escuela estuvieran tan engreídamente indiferentes. ¡Tan tranquilos! ¡Puta madre! Si había alguien a quien en verdad estimaba en esa escuela era a él. Al viejito que siempre me daba el consejo oportuno sin pedirlo. Al maestro que con sus frases cortas y filosóficas me instruía, por la mirada sin camino que veía en mi. Alguna vez me regaló un poema de Lope de Vega, que transcribió a máquina para mi. Él, mi admirador declarado, el señor de los piropos amables, de los chistes blancos.
En toda la escuela me veían como un bicho raro, porque no dejé de llorar como una niña a la que le duele algo, pero no sabe qué es. Así como ahora se me cierra la garganta y la nariz.
No sé cómo diablos pude dar clase. Reintegrarme a mi papel de autoritaria quebrantada. Creo que si con alguien hablaba más en esa escuela sin afán laboral, era conmigo. Y si alguien en esa escuela le había perdido el temor de ser criticado o regañado, era yo. Nuestras conversaciones no duraban más de quince minutos, tiempo suficiente para dar oxigeno a mi cerebro algo atrofiado.
Mi maestro querido se fue. Yo sé que la gente grande se muere, pero como duele perder a alguien que se lleva tanta sabiduría a una fosa.
Cuando los demás vieron mis ojos rojos, no tardaron en decirme que ‘así es la vida’, pero una mente tan lúcida, tan instruida, tan humilde como la de ese hombre no he conocido muchas. Hoy solo quería que alguien me abrazara, que me tuviera la paciencia necesaria para soportarme en su hombro, para darme un kleenex y que no me dijera nada, ni siquiera un consuelo, ni una frase, nada, sólo que me dejara llorar y llorar como estúpida, como niña que llora y que no sabe por qué le duele.
Ya no quiero volver a tirar las cosas que me parecen inservibles en la casa.

martes, abril 21, 2009

Cotidianidades

Si has visto mis calzones por la transparencia de mi falda, mientras plancho la ropa, no ha sido casualidad, bien sabes que soy una culera que me gusta hacerte sufrir.
Adrede también, han sido las ocasiones en que mi cara desaliñada te ha abierto la puerta. O que francamente te diga que tardaba en contestarte la llamada, porque lavaba los trastes.
Nunca dejaré de repetirte, que a la mujer del blog no debes creerle mucho (ya deja de sentirte celoso chingada madre; es más, creo que ya lo estás superando).
Bien lo has aprendido (pero a veces se te olvida), cuando te sorprendes por algún bonito detalle que casi nunca tengo contigo. Sabes que no me ando con joterias, que no soy Nancy para hacerte tortas, y que si alguna vez te hice de desayunar, fue porque yo también tenía hambre. Así que cuando te ofrezca café o agua, acepta, porque será muy raro que te los vuelva a ofrecer.
¡Ya deja de decirme con tus sarcasmos que soy un higadito! Eso ya lo sé. Además tú no te quedas atrás. Nunca te lo dije, pero cuando te conocí lo eras, y muchas veces me hiciste sentir mal por lo que decías con todo tu afán ‘crítico’.
En definitiva no eras lo que yo imaginé. Me admiro de tu inteligencia, pues crees que yo soy superior a tí, en eso te doy la razón (naaaah, yo soy la que opina que tú eres más inteligente que yo... deseguro me lo dijiste para sacarme algo, pero no lograste nada, ja, así que sí soy superior a ti). Puedo escucharte como estúpida horas y horas y no aburrirme. Afortunadamente este año que no te vi, te hizo bien.
Te agradezco que seas amable conmigo, que me quieras (no sé cómo, ni con qué fin), y sólo te recomiendo que nunca dejes de decírmelo como disco rayado, ya sabes que a pesar de todo, muy dentro de mi hay una niña cursi a la que le encantan los poemas melosos, las flores y las palabras lindas.
Nadie lo sabe, pero tú eres una de las pocas personas con las que puedo ser yo misma, me has visto gritarte, maldecirte, llorar, estar alegre o ser un bloque de hielo; debes sentirte afortunado, pues todas esas torturas que conspiro contra ti (como por ejemplo lo notorio de mis pezones erectos en las blusas pegadas) son parte de un lado oscuro que no con cualquiera demuestro. Debes agradecer que NO sea linda contigo, bueno, si lo soy, si no, no estuviera escribiéndote este post.

No olvides rezar todos los días por mi, por mi alma y por mi suerte.
Yo también te quiero

lunes, abril 20, 2009

Trozos de mi

A veces se extraña lo que se fue y lo que ya no se es...
Soy Teca también.

Ayer me sentí rara, muy rara, sentía como si no estuviera aqui, era como si fuera transparente. Y eso no me asusta ¡no quiero estar aqui! ¡quiero irme a mi casa!

Tul de mis caderas teatreras.

Abuela, regreso al pasado con tu foto y el ropero viejo.

Cuanto calor y yo sola, en la habitación del que no entrará.


Hoy con veinte centímetros de cabello, no entiendo mi costumbre salvaje, de tener una cola de casi un metro.



¿Seremos felices ?


Cuánta soledad para nosotros solos Emiliano.


Desde niña se me caían los calzones

Crecí, crecí.

Y los calzones se convirtieron en tangas tiradas en el suelo de un hotel barato.

sábado, abril 18, 2009

Geishita

Con tres años de vida, la Geisha es conocida. Mediana o escasamente, pero es conocida. Me replanteaba la posibilidad de entrar a un curso de novela y le decía a uno de los organizadores, que para escribir una novela necesito un viaje (esta vez no hablo de drogas, sino de un viaje emocional), y él me respondió: ‘¿cuál viaje?, si ya lo tienes, el sexo es el mejor viaje’.
Me asusté, porque era la primera vez que platicaba con él, y no sabía que había leído algo mío.
Disculpen mi paranoia pero me sigo sorprendiendo de los alcances del Internet, siempre me he creído gris, gris, gris, al menos Lilita se siente gris como escritora. Oaxaca es un pueblo chico, con un paraiso enorme, pero casado con una infernal costumbre.

miércoles, abril 15, 2009

Hagamos los trámites para un romance de ‘pasión desmedida’

¿Quieres tener un romance conmigo? ¡qué bonito suena! ni tan cursi, ni tan de secundaria, en efecto, lenguaje propio de gente adulta que claramente sabe lo que quiere.

En eso de hacer trámites para llevar a cabo una pasión desmedida, donde los implicados hayan tenido una relación social y laboral previa, el tratamiento de la propuesta sexual, es absolutamente distinta (debí de ser abogada).

martes, abril 14, 2009

Las películas suelen dañarme los sueños

Estaba en un barco y teníamos que saltar, porque si nos quedábamos, en cualquier momento iba a ocurrir algo grave. Yo no quería lanzarme al mar, me aterraban las aguas turbulentas y frías. Pero a pocos metros había un barco más pequeño que nos esperaba. Nunca supe cuando y como me lancé al mar, creo que no lo hice porque pensaba mucho en como iba a ser mi caída, el miedo a ahogarme... de pronto ya estaba en un lugar seguro.
Un hombre desconocido me acompañaba, era mi hombre, cambiaba de rostro con caras que podría reconocer en otra realidad.
Aparecí vestida como una oriental, a mi lado estaba un hombre de ojos rasgados, también oriental, con voz sobria me decía que era ‘su favorita’, que nunca podría estar conmigo, que me daría todo, que vendría a verme, pero él tenía que casarse con otra. Entonces entendí que era una Geisha que él había comprado.

jueves, abril 09, 2009

¡Por fin pude subirlo!



Ahora tengo TODO el derecho de publicar algo mio, mio, mio ¡MIOOOOO! Lastima que no pude grabar lo mejor del performance :( se me acabó la pila ¡shit!

miércoles, abril 08, 2009

Huida

Me debato entre buscar o no buscar, el papelito donde su letra de hombre viejo, dejó plasmado su correo electrónico. ¿Será mejor no atesorar despedidas y esperanzas vanas?
Bien pude haber salido de puntitas, en silencio, con pasitos pequeños, cuidando que no se despertara... no, eso no fue posible porque me tenía prendada a su cuerpo y al mínimo movimiento, me hubiera dado besitos en la espalda para que me quedara.
¿Dónde demonios dejé el papel? Recuerda, recuerda, ¡recuerda!

lunes, abril 06, 2009

Dedos

Cuando el destino es un problema irremediable, no hay más que ponerse flojita y cooperando. ¿Para qué sufrir por lo innevitable?
Puso su mano en la mía, él sabía que yo no dormía. Buscó una sábana como pretexto para cobijarme, hacía un calor de mierda. Su mano encontró la respuesta cuando se posó en mi rostro y mis labios chuparon uno de sus dedos.

sábado, abril 04, 2009

La vita è bella

La vida es bella, La vita è bella, la vida es bella, ¡la vida es bella! ¡LA VIDA ES BELLA! Hoy podría cantar todo el día ‘I´m singing in the raiiiinn.... lo sé, lo sé, no estamos en verano, pero es taaan bonita esa canción, que sólo la canto cuando estoy realmente de buen humor.
Se descompuso el coche. Me fui a bailar con Emiliano. Atracamos unas cuantas cervezas a unos compas alemanes. Esta vez nuestras energías estaban tan equilibradas que hubo una reconciliación. No una reconciliación de perdonarnos algo, porque nada hay que perdonar, pero volví a sentir ese cariño chingón por mi cuate.
Fue amable y me decía que me veía ‘hermosa’, aunado a sus besitos que nos daban el aire de ‘pareja’ ¡NO! cero, cero, cero, nada que ver.
No he dormido. Llegué en colectivo a mi casa. Volví a caminar el tramo de terracería, hacía mucho que no caminaba por ahí. Fue poético. La mañana, yo con ganas de vomitar en el camino, el solecito, yo con un apestoso hedor, el aire limpio, el platina descompuesto, ¡Aaah!, pero: ¡La vida es bella! ¡La vida es bella! Toda la adversidad puede ser olvidada por unos cuantos momentos, una persona y unas palabras inesperadas...

miércoles, abril 01, 2009

Ecologista

La frase póstuma de hoy es ‘por primera vez en muchos años no tengo boletas en el Monte de Piedad’. Eso ya es motivo de fiesta en la casa. Carmen ya no es una morosa de los prestamos, es una cliente asidua que les ha generado un capital muy significativo durante varios años. Ella me ha enseñado a pagar las deudas a tiempo (aunque regularmente no lo haga).
A veces pienso que deberíamos tener menos escrúpulos y mandar a chingar a su madre a todos esos lugares, como cajas populares y prestamista usureros a los que bien les caería un sinvergüenza malapaga, para entender que la situación no está para pagar tantos intereses. Pero somos mujeres decentes. Vale más nuestra consciencia limpia y nuestra moralidad económica.
La verdad es que no tengo ganas de pagar los impuestos del coche. Preferiría invertir ese dinero en comprar un refri nuevo, mandar a hacer mi closet o juntar para comprar la loceta, o bien tirar a la basura la tele vieja y suplirla por una más decente, ya ni siquiera de plasma o LCD, pero que funcione para ver películas.
Nosotras hemos aprendido a ser ecologistas por necesidad. Consumimos lo mínimo. No lujos, no cosas innecesarias. ¡No mal gastes el agua! ¡no dejes algún foco o aparato encendido si no lo ocupas!, si tantito se da cuenta mi mamace de una acción de ese tipo, ya me tiene en severa reprimenda, ¡qué Greenpeace ni que ocho cuartos! ¡qué publicidad ecologista ni que nada! Con Carmelita tengo, sin siquiera haberme recitado la importancia de la contaminación y el calentamiento global. Las mamás son magníficas para eso.
Hoy tiré tres colillas de cigarro en el piso, ayer me senté a fumar en una banquetita de un parque, cuando miré a un lado, vi al tipo argentino (el feo pero de una gran vergota), con el que salí una ocasión y supongo me mandó al diablo porque no quise coger con él, creo que se dio cuenta de mi presencia y se fue con una chica arregladita y nalgona a la que trataba de conquistar. Me di cuenta de mi facha, llevo más de dos meses con aspecto terrible, lo sé, lo sé, debo de estar linda todo el tiempo, uno nunca sabe con quien pueda toparse, pero eso de vivir con lo necesario también está asaltando a mi ropero viejo. Levanté mis colillas de cigarro, las tiré al bote de basura. Me retiré, soy ecologista.


lunes, marzo 30, 2009

Iceberg

Hoy en la tarde mi madre asustada me dijo que el sábado en la noche, había soñado que le decían que yo tenía cáncer. La simple afirmación hipotética me dio miedo.
Las metáforas de los sueños siempre revelan algo inconsciente. No necesariamente fisiológico, pero si anímico.
Es justamente a ella a quien no he podido decirle algo... un ‘algo’ tan simple, tan mío, tan de figura retórica... ‘mami, fíjate que siento que mi existencia se derrite como un iceberg en pleno calentamiento global, y cuando me convierta totalmente en agua, me habré dispersado tanto en los océanos, que nada quedará de mí’.

domingo, marzo 29, 2009

Estadísticas

Me gusta checar las estadísticas del blog de vez en cuando. Hoy me he dado cuenta de un extraño fenómeno, en estos últimas fechas pocos han comentado. Ayer y antier, como es una constante de los fines de semana, son los días en los que menos visitas tengo. Pero entran visitas de países como: España, Colombia, Argentina, Perú, Costa Rica, Nicaragua, E. U., se comprende porque son países que tienen población de habla hispana. Pero ocurren casos que supongo por ‘ciberextravío’, entran visitas de Suiza, Finlandia y hasta ayer de Lisboa y Túnez, e incluso de Irlanda o Alemania en otras ocasiones. ¡Vaya que me estoy haciendo internacional! Bueeh... esto de la palabra ‘bragas’ en el Google, hace que muchos incautos en busca de pornografía, den con el blog.

Por pura curiosidad y bastante morbo, me puse a ver las fuentes de tráfico donde se ve que palabras ponen en Google y por casualidad entran a mi blog, y me encontré con estas sorpresitas:

Aclaro, todas las frases están escritas tal cuál aparecen.

(SIC)

‘SEÑORAS CON NILON BAJO FALDAS’
No mi vida, nylon se escribe con ‘y’, de seguro por eso por eso caíste aquí.

‘mujere mostrando las bragas’
Costeñito, costeñito...

‘videos de madre quitandole las bragas a su sobrina’
Ósea jelouu, aparte de incestuosa ¡hasta lésbica violadora!

‘novela el caso de la actriz que nadie quería’
¿Acaso me conoces? ¡confiesa!

‘cine de ficheras’
Si, si, si, yo sé que soy tooodaaa una fichita, a la que le encanta el cine.

‘mujeres abriendo las piernas’
No, no, no, eso indica una falta de cultura sexual, ¡esto es un blog decente! ¡literario! ¿a quién carajos se le ocurrió un título así?

‘sin darse cuenta enseñan las bragas’
La verdad es que todas las mujeres nos damos cuenta de cuando enseñamos las bragas, es más, lo hacemos a propósito.

‘tipos de braga de seguridad’
No mames, no mames, ya estamos en el siglo XXI, la virginidad no se guarda en una braga de seguridad.

Ahora comprendo que yo soy bien linda, mis textos son requete 'decentes', los enfermos son ustedes... los lectores, que quien sabe en cuanta cosa piensan, ja, ja, ja, ja, ja, ja y por qué palabritas llegan hasta acá.

miércoles, marzo 25, 2009

Fuera del arte

Por momentos me agarra la insatisfacción existencial. A veces quisiera mandar todo al diablo. Tomar mis maletas y decirles: ‘¡bye! ¡me largo de aquí! ¡ya me cansé de ver su putas caras! ¡ya estoy harta de sus palabras de mierda!' Pero me esclaviza el ‘¿de qué voy a vivir?’
Trabajo como burro, me esfuerzo, trato de ser lo más responsable posible, pago la renta, pago a tiempo las deudas, limito mis placeres a mis posibilidades. Fuera de ello, no puedo hacer lo que más me gusta: ESCRIBIR. Necesito ocio y no lo tengo.
Hoy me tocó ir al teatro a ensayar, me quedé dormida en las sillas que estaban tras las piernas (cortinas). Me imagino que la imagen era linda, pretendo creer que mi cuerpo agotado, hacía poesía; yo, dormida tras los reflectores mientras los demás actuaban.
No entiendo, hay una cosa que me causa molestia: toda la mañana y parte de la tarde, trabajo, y no puedo ahorrar, lo único que he adquirido este último año es un coche que me ha sacado hasta la última gota de sangre, y todavía lo que falta... con las tenencias y el puto reemplacamiento.
Una de las soluciones que meditaba hoy, para que mi animó no fuera tan pésimo por momentos, era conseguir una ‘pielecita sabrosa’ (dijera Pato).
Comencé a hacer un recuento de algunos especímenes que están a la mano... este si, pero está nene, y luego con esos hay que tener cuidado de su boquita, este otro no porque tiene vieja, mmm, el del bar... pues podría ser, pero para que me lo vuelva a encontrar ¡qué hueva!, además gastar estos meses de abstinencia con cualquier extraño que no haga buenas chambas y sabrá Dios si es alguien cuidado... pues no.
En todo caso me hubiera quedado con Enrique, pero mandarlo al diablo, fue algo simbólico. Dejarlo, era buscar otras cosas en un hombre (vaaaa, todavía tengo esperanzas) que no son precisamente sexo. Amabilidad, atención, sonrisas, un lindo cuento de hadas (erótico por supuesto), una circunstancia agradable que no haga del sexo sólo eso: sexo.
Ya asumí mi papel de princesita azul. Ok, ok, sé que es un cliché eso de esperar al hombre ‘ideal’, ¡no existen!, pero en ese transcurso, lo principal no es llegar a la meta; sino el camino, lo que va ocurriendo, tal vez eso sea lo más divertido que encontrarlo.
Me admira pensar que no hay ni uno, pero ni UN SOLO hombre que me interese, que me mueva el tapetito, que sienta algo raro en el estómago, que me sonroje de sólo verlo... nada, todos me parecen indiferentes, faltos de gracia, faltos de riesgo ¡tan simples! Creo que los años me hacen más exigente.
El sábado me divertí como nunca. Bailé, bailé y bailé. Un muchacho de cabello chino, me daba besos en las mejillas y hacía cuanta payasada le pedía, ese día salió mi instinto mímico dancístico, así que exageré el movimiento de mi cuerpo y me valió madre golpear a los de al lado.
No le pregunté su nombre, lo único que me enteré y que me agradó de él, es que dijo ‘no tenía nada que ver con el ArtE’, era antropólogo y miren que el bar estaba infestado por pintores, escritores, y todos los 'ORES' de Oaxachinton.
¡Ternurita! Fuera de los besitos y los abracitos recatados, el tipo no se lanzó, eso fue lindo, porque me ahorré las negativas.
Acabé mi copa de vino. Me fui. Le dije adiós con la mano. Creo que él no entendió que ya me iba.
¿Alguien podría ayudarme a encontrarlo de nuevo? Eso definitivamente sería mucho más interesante y divertido, que estar pensando en lo aburrida en que se convierte mi rutina y mi descontento económico.

martes, marzo 24, 2009

Geisha y la Edecán urbana se unen

¡NO te a-fe-RREEES! A un imposible, ya no te hagas, ni me hagas más dañoo...






(Alessandra, Patricia y Edgar)

Geisha y La Edecán urbana se juntaron. Se unió al club Doña Carmen (mi mamá). Comenzó a leer el libro de mi amiga. Anoche emocionada me dijo: ‘ya voy en miércoles’. Tal vez porque se siente identificada como buena mujer hermosa, luchona, y cabrona que es. (De tal palo tal astilla, ¿de dónde creen que toda torcida?)



El viernes presenté una pieza escénica en casa de la ciudad, para presentar el libro. Una de mis amigas puso la coreografía. Niñas lindas bailando con faldita azul de organza, mayas rosas, colitas en el cabello y globos. La pieza consta de un tanguito. Las niñas lindas le deshacen el vestido a una novia, le despedazan el vestido blanco, papeles que caen, porque el viento se robó la literatura de una mujer que tiene el valor para hablar de sexo, sin condones de prejuicios.

Me inicié en el arte del perfomance. Motivo por lo cuál no he tenido tiempo para escribir aquí, no me quejo, el 20 de marzo fue uno de los días más chidos que he tenido en mi vida. Invertí algunos desvelos, muchos ensayos, y algo de desesperación en dos cosas. Ese mismo viernes en la mañana, presenté un pasaje de la samaritana en Santo Domingo y en la tarde, el performance para Pato, (en el que ella fue parte junto con Alessandra). Me costó un ovario y la mitad de otro, pero lo hice y me siento contenta por lo que logré en ambas cosas, ¡por fin! mi disciplina y tolerancia al ejercicio del teatro ha dado frutos.




Mi mamá amó a Patricia cuando se enteró que también era fan de JuanGa, justamente por la misma canción que tanto cantan ambas: ¡NOOO te a-fe-RREEESS! ja, ja, ja. Ambas son geniales, las adoro.

domingo, marzo 15, 2009

Llorona

Hoy le hablé a Memo, lo invité al cine y el puto me dijo que ya había quedado con otras amigas. Le colgué diciéndole ‘otra ocasión será’, traducido entre líneas en: ‘chinga tu madre, no te vuelvo a invitar’. El jueves pasado Óskar me invitó al cine, terminó cancelando también, y le dije lo mismo... ‘otra ocasión será’, él, a diferencia de Memo me conoce más, y sabe que tengo un humor de los mil demonios cuando me enojo, trató de ser más dulce y explicó que no podía por la escuela, agregó que quería ver una película conmigo y platicar.
A veces queremos que las cosas se den, pero nomás NO se dan, explicaciones racionales a ello no tengo, pero es mejor no retar a las circunstancias ni al tiempo.
Después del rechazo de Memo, salí de casa a las once am. Llegué al cine a las once treinta, para la función de ‘slumdog millionarie’ al cuarto para las doce. Entré a la sala y me senté a tres asientos vacíos, a un tipo que calzaba unos vans de cuadritos negros.
Cuando Jamal se tira a la mierda para conseguir el autógrafo de un actor, no pude evitar reírme aún con la dificultad de mi tos de perro. Risa, que denotaba mi placer por estar en el cine. Hacía mucho que no iba. Salí de la sala casi a las dos, decidí volver a entrar, pero ahora para ver ‘A la orilla del cielo’.
Después de mucho, extrañé no haber tenido un churro como en los viejos tiempos, cuando entraba a la sala con los ojos rojos junto con Miguel, Emiliano o Enrique. Compré unas crepas y un café, también como en los viejos tiempos. Entré a la sala y sin darme cuenta me senté a dos asientos, del mismo tipo de los vans de cuadritos negros.
Si no mal recuerdo, cuando era niña lloré mucho con ‘Marcelino, pan y vino’, después en mis tiempos de universitaria, lloré con ‘Dancer in the dark’ y por razones del inframundo, inexplicables coincidencias, lloré en mi cuarto con ‘Vanilla sky’, justo por la misma razón por la que mi mamá llora toda ocasión que ve ‘Gosth’.
Esta vez, lloré con ‘A la orilla del cielo’. No puedo evitarlo, soy una llorona.
Me agradecí el haber ido sola al cine, sin duda fue bueno hacerlo, me ahorré avergonzarme de gratis, o dar las explicaciones del porqué lloro con ridiculeces que son mucho más profundas, de lo que puedo explicar.
No hay mejor compañía que uno mismo, porque ver una película es ir a donde no puedes ir, vivir lo que deseas que exista, creerte por otras personas que eres libre. Cuando vi las otras ciudades, me dije que en algún momento de mi vida ahí estaré. Entonces entendí el porqué me gusta tanto el cine.

jueves, marzo 12, 2009

Infracción

Por primera vez en mi vida, me infraccionan. Me estacioné por cinco minutos en un lugar prohibido, no puse las intermitentes. Cuando me disponía a dar la fuga el de tránsito se acercó a informarme que ya estaba copiando los datos de mi placa... rogué y rogué, y mientras ponía mis ojitos llorosos, miré que el poli no estaba tan mal... ajam, ajam, pensé en la posibilidad de sobornarlo, jo, pero ¿habría aceptado un soborno de 40 pesos con beso incluído?
Mi cabeza voló. No pensé en cosas cochinas. Pensé en el sermón patriotico de: 'mexicano es aquel que no soborna a los de tránsito por una falta que cometió, mexicano es aquel que, bla, bla, bla...'
Y llegué a la conclusión de algo, asumí mi falta y saben por qué, porque aún soy lo suficientemente tímida y PENDEJAAA para hacer un soborno a alguien.

En todo el camino, me gritaba ¡eres una PEN-DEEEEE-JAAA!

domingo, marzo 08, 2009

Desnudez

(Aunque hoy es día de la mujer, dejemos los discursos de género para las feministas).

¿Les comenté que ya hasta la armo de fotógrafa? Nah, nada que ver, pero una de mis amigas se casó y me pidió que le tomará las fotos de su pachanga, así que el año pasado, por ella compré una cámara de fotos sencillita, pero lo suficientemente capaz para hacer bien mi chamba.
La semana pasada en un arranque de ocio, saqué la camarita y me tomé algunas fotillos. Retorné a mis andanzas del semidesnudo. Sí señores, aunque ustedes no lo crean soy algo pudorosa como para tomarme fotos totalmente en cueros. Pero de las fotos que les comento, en una de ellas me veía realmente rica, debo confesar que hasta tuve una excitación rara al contemplarme, el cuerpo de la foto era llanamente erótico.
En definitiva y me enorgullece decirlo, no tengo las semejantes bolas de Ninel Conde, mi imperfección es tal, que el ángulo de la foto me daba la impresión que el cuerpo capturado, no era el mío.
Toda esta semana estuve meditando sobre eso, y llegué a la conclusión que no tendría necesidad de andar publicando tales cosas. ¿Para qué? ¿Qué chiste tenía andar presumiendo mi cuerpo? Tan mío, tan imperfecto, tan grandiosamente lindo. Basta decir, que nunca seré modelo, ¿pero a quién le importa eso? Ni a mi, sólo hago la comparación para aclarar que no soy el culo de vieja, que me encantaría ser, pero no me quejo, soy linda y con eso me basta.
Comencé a pensar que no tendría caso querer compararme, con la desnuda prostitución permanente de la mujer en todos los medios, si hay tanta vieja que gana por enseñar las nalgas, ¿qué sentido tiene comparar mis insulsas nalguitas con las de ellas? Batalla perdida evidentemente.
En esa exploración física, en la observación de mi cuerpo, me di cuenta que si tengo cosas por qué enorgullecerme, tengo unas manos de mujer campirana libres de vanidad, unos dedos largos con callos pequeños, que han sido la herramienta permanente de mi escritura. Tengo unas piernas flacas dispuestas a largas caminatas, una boca de pocas palabras, sonrisas difíciles, capaz de recitar poemas; unos ojos orientales algo miopes, de mirada pesada, pero capaces de demostrar coquetería.
No son muchas cualidades, pero a estas alturas creo que no necesito más.

domingo, marzo 01, 2009

Sol en 'a'



No me causa molestia considerarme una mediocre. Nadie me debe favores, ni tampoco tengo deudas con los demás. Puedo caminar por las calles con la esplendorosa facultad de no reconocer a los conocidos. Cegatona por naturaleza, me limito a ver lo que mi vista me permite. Me resisto a utilizar las gafas miopes, que obligan a ver lo que no me interesa. Puedo ser perfectamente olvidada de este mundo, sin gloria y con la pena considerable de todo ser humano.
Mis mejores papeles como actriz, han sido las ocasiones en las que suelo reírme de manera incomprensible, cuando en realidad tenga ganas de botarme al llanto ridículo de la desesperanza.
He intentado justificar esta existencia, poniéndome cadenas amorosas, regalando trocitos de mi sexo, practicando los abortos constantes de una feminidad que aborrezco.
Siendo sinceros, la verdad es que me hubiera gustado ser hombre para partirle la madre, a puño cerrado, a casi la mitad de gente que conozco. Bastaría con decir unas cuantas mentiras a cualquier tipa que me gustase, para llevármela a la cama, sin duda, todas mis amigas serían mis amantes favoritas.
Pero bajo la mirada, miro un hoyo que busca razones para ser cerrado, llenado, o tal vez vaciado.
Me he cansado de quejarme, me he cansado de mirar a las cosas y a las personas, con el afán de buscarles sus desperfectos, ahora sólo me limito a descubrir la belleza de sus errores. Me he detenido múltiples ocasiones, para asesinar el diario de mi idiotez. Lo conservo con la plena certeza, de que en el futuro servirá para reírme de las letras que hoy me parecen trágicas. Estoy segura de que esas faltas retóricas a mi misma, serán buenos chistes, farsas, comedias, o en su último caso melodramas baratos, que me harán evocar la vida pasada como ‘buenos tiempos’, aunque sigo creyendo que todas las edades tienen sus constantes penas, sin distinción de magnitud.
Pocos hombres he conocido, cuya virtud no sea comparada con la medida proporcional a su erección.
He mamado, he gemido, he mordido, he chupado, y siempre el sabor es el mismo: salitre, polvo corporal que no sabe a metáfora amatoria, y me recuerda la mortalidad de cada ser, porque en esos actos eróticos busco la presencia de dioses en carnes pútridas de egoísmo.
Acepto mi autocondena de soledad, porque en ella he aprendido el placer de uno mismo, una masturbación permanente que hasta ahora me ha impedido conocer el placer de la dualidad, no por gusto, sino por necesidad. Estoy sola y no me disgusta, no hay más que hablar.


martes, febrero 24, 2009

Conocimientos prácticos de una amante

Por simples cálculos matemáticos, me he puesto a pensar hipotéticamente sobre la sexualidad y algunos axiomas que he ido aprendiendo gracias a la sabiduría popular de mis amigas (oh si, hasta filósofa me siento ahora que renuevo mis votos de castidad), y tal vez a justificar mis vituperios pasados, que he tenido en mi vida amorosa. He pensado que si descartamos a todos los gays, a los que cogen mal, sea por múltiples razones: desde precoses, los que por la dimensión de su sexo, sea demasiado grande o exageradamente pequeño en grosor (¡quién nos entiende nada nos gusta!), latitud, longitud y amplitud, por impotencia o imbecilidad, resta un sector muy escaso de varones disponibles que puedan satisfacer las necesidades de los miles de millones de mujeres, bonitas, solteras, inteligentes, sanas, heterosexuales que existimos.
Otro tema que me provoca una gran incomodidad es, no entender por qué los hombres que no se declaran ‘homosexuales’, les gusta chingarse a un puto de vez en cuando (regularmente cuando están alcoholizados). Ósea, no entiendo, habiendo tantas mujeres, todavía algunos hombres se dan entre si.
Digo esto, porque tengo a varios amiguis travestis, que me explican que a ellos les gustan los hombres, no jotos igual que ellos. Uno pensaría que si un varón se meten con un gay, automáticamente ya es homosexual, pero NO señores y señoras, este tipo de ‘heteroflexibles’ abundan, y no son precisamente homosexuales que les gusten las joterías, como ser afeminados, pero sigue latente mi duda: ¿qué diablos les gustan de los travestis? ¿por qué se meten con ellos, si muchos de varones tienen pareja o hasta están casados?
Pero en este post, no voy a emitir juicios con respecto a los gays, sino algo que muchas veces hemos planteado como tema central en las platicas fresas de café.
Tirarte, o no tirarte al casado, he ahí la cuestión. Comenzaré por poner una de las reglas primarias, regularmente la que más pierde en ese tipo de relaciones es la mujer que funge como ‘amante’, que el hombre casado. Pierde porque regularme no tiene cayo en el arte de ser ‘Arpía’, y porque tiene la desfachatez de enamorarse, no, no, no, nenas nunca cometan ese error de fantasear con un hombre ajeno.
Reitero que esto lo escribo, porque he notado que muchas de las mujeres solteras alguna vez en su vida tendrán una relación con un casado, y esto se debe a la poca variedad de especímenes, solos y heterosexuales de donde podamos elegir.

Fase en la que la mujer que se cree ‘decente’, y no quiere que le hagan eso cuando ella tenga marido.

- La verdad, es que me remuerde la consciencia, a mi no me gustaría que me hicieran lo mismo.
- Ja, ja, ja, mira, cuando una zorra (como lo eres tú ahora) se le pare a tu marido no va a pensar en ti nena, si le gusta lo va a tomar y punto, así que no me vengas con moralinas pendejas porque bien que lo disfrutaste, así que a bordar, a coger y a callar, que el mundo se va a acabar.

Fase en el que el casado, intenta no mostrarse tan cínico, pero es peor que eso...

- Quiero que seas mi novia, ya sabes cuál es mi situación (silencio prolongado)... pero para todo hay tiempo. ¿Qué dices?
En ese momento suena su celular, es su mujer. Tiene que irse a casa porque la esposa, se está peleando con la suegra.

Fase en la cual ‘la amante’ considera que el casado no es tan mierda ,y pregunta lo que NO tiene que preguntar...

- ¿cómo te llevas con tu mujer?
- Muy bien, es buena persona.

Uno de los comportamientos más extraños en las amantes, es considerar buena persona al casado, solo porque no habla pestes de su mujer. Aunque muchas en el fondo, quisieran escuchar lo peor de su competencia, para sentirse poderosas.

Fase en la que las amiguis discuten su situación:

Señorita A: Es chido cogerse a un casado, tienen experiencia, cogen bien, pagan todo...
Seño B: Pues tiene sus ventajas, no te anda chingando la vida como un marido
Seño C: Es rico ser la amante, siempre y cuando no te embaraces, y el culero no sea un rico posesivo, que hasta te ande cuidando para que le seas fiel.

Señorita A, es del tipo de solteras jóvenes que aún no saben mucho de la vida y del arte de ser arpía.
Seño B, en sus tiempos de Señorita A, anduvo con un casado, ahora es divorciada con hijo, y sin ánimos de seguir soportando golpes y borrachos en su cama.
Seño C, es el tipo de amante que tiene una hija de un casado rico, que le contrató guardaespaldas para cuidarla.


Continuará...

lunes, febrero 16, 2009

El capitán

Si mis estadísticas no me fallan, cada semestre tengo alrededor de cien alumnos. Esta vez tengo a unos ciento cuarenta, de los cuales unos ochenta no les he dado clase antes, por tanto no los conozco. En mi vida magisterial, acepto que me he sentido atraída por alguno de mis alumnos. Justo en este ciclo escolar, la mayor parte de mis educandos son varones, uno de ellos tiene cara de modelo y según oí por los chismes, era striper, ¡Dios tiene cara de heleno hollywodense!, por otro lado, no falta el encajoso que por interés en su calificación se pasa de hostigoso y seductor conmigo.
Me jacto de aparentar ser inmutable, aunque, no puedo evitar tener mi desliz psicológico en clase, jo. Solo tengo una manchita en mi vida laboral, solo UNA vez fui presa de la ilusión carnívora amorosa. Salí en dos ocasiones con uno de mis alumnos. El tipo era tres años mayor que yo, capitán del ejercito, encantador, excelente bailarín, culto, agradable, soltero, y hasta poeta.
Se encargó de estudiarme, y hasta confesó estar desconcertado por mis constantes cambios de humor, me dijo que por un momento podría ‘provocarlos’ en clase y en otro instante, callarlos, enojarme y adoptar una postura de mocosa graciosa e insegura.
Lo que más gracia me causa, es que tenía clase con ellos a las seis de la tarde, y el capitán permanecía con sus lentes de sol, porque según decía tenía una perrilla en los ojos, además de no dejar de verme con intensiones que no fueran las meramente académicas, con miraditas de ese tipo cuando tienes que trabajar, es bastante difícil guardar la calma y aparentar autoridad.
En una ocasión, me puse una falda entallada por debajo de la rodilla, una blusa pegadita roja y mis zapatillitas de Aquiles (con tiras que se amarran a las pantorrillas), en ese entonces cuando el susodicho, ni siquiera llamaba mi atención, buscó el pretexto para preguntarme acerca de algunos poemas que me había dado a leer para que le criticara, yo en la postura más humilde y sincera posible, le dije que estaba con la persona menos indicada, porque me declaré ‘verde’ para lo que me pedía, el que sea su maestra (por necesidad, más que por vocación), no me confería la más mínima autoridad para que me hiciese caso en mi juicio en materia poética, aunque la verdad creía que algunos de sus poemas, eran bastante buenos.
Intentó hacer plática y retenerme, pero estaba muy cansada, un poco harta y a punto del mal humor, ya que los pies me estaban matando. Hasta que se le salió decir que ese día me veía muy bien falda, ja, ja, ja, en ese instante, se me quitó el mal humor.
Días después consiguió mi teléfono y un viernes, me invitó a salir, debo confesar que ese día no había comido y la verdad tenía la esperanza de que me invitara a cenar, por eso lo hice ¡Lo juro!, por eso le dije que si.
Le di la dirección de mi casa y pasó por mi; fui directa, al grano, ‘tengo hambre, vamos a cenar’, después de satisfacer mi apetito podía cortarme como la leche, pero la platica entre la tlayuda, resultó más interesante de lo que pensaba, me enteré que era Capitán, encargado de las telecomunicaciones de una base aérea, ya tenía una ingeniería, bailaba folclor en la casa de la cultura y había entrado a la escuela porque le gustaba la fotografía.
Comenzó a querer indagar sobre mi. ¿Por qué no tienes novio? ¿Por qué escondes esa melancolía?, ‘a veces creo que muy dentro de ti lloras’... ¿de dónde había sacado tantas cosas sobre mi? Me era absolutamente incongruente que un hombre militar, fuera tan ‘sensible’, ‘tan humano’, ‘tan no patán’.
La segunda ocasión que salí con él, fueron unos días después del 14 de febrero, en su coche, sacó de algún lado que no vi una cajita hermosa, un empaque dorado con un moño azul, lo recuerdo, porque era más mi consternación que sin conocerle tanto se tomara esa molestia, no me importaba qué hubiera en esa caja, pero lo deslumbrante del empaque y el detalle me habría encantado en ese momento. El regalo fue lo de menos. Aún tengo esa cajita, el lugar oficial para los condones, jaaaaa, esa es mala señal, porque si tengo aún preservativos ahí es que llevo ya bastante tiempo de abstinencia.
Esa velada fue una de las más agradables que haya tenido con un hombre, sin siquiera haber tenido sexo o incluso un beso, me llevó a la base aérea militar y pude entrar a las bodegas donde estaban los helicópteros y las avionetas, mientras me moría del frío y del miedo de ser descubierta, porque obvio me había metido ahí con el peligro de que él fuera arrestado.
Lo que pasó después, ya no lo entiendo, la tercera o cuarta vez que salimos, una vez desnuda me rehusé a la lujuria con él, ya había pronunciado las palabras mágicas, quería algo serio, un noviazgo o algo parecido. Yo tenía en juego mi trabajo. Me gustaba fumar como chancuaco fuera de la escuela con otros de mis alumnos, era incapaz de compartir algunos secretos, mi naturaleza no me permitía aceptar a alguien que con solo verme podía leer lo que había dentro de mi.
Un día, un alumno hostigoso llegó y me abrazó como si fuera una de sus grandes amistades o más que eso, el mejor amigo del capitán me vio, ese día él no entró a clases, y los siguientes que entró yo contesté el teléfono a Enrique para que fuera por mi al trabajo. Nunca más volvimos a hablar del asunto. Me remití a darle su calificación, a conservar mi trabajo, él a no quitarse las gafas de sol y a no intentar voltear, cada vez que me veía cerca.

domingo, febrero 15, 2009

Beirut en Oaxaca

Me acabo de enterar que una de mis bandas favoritas de música, estuvo en Oaxaca. ¡He gritado como loca! Porque nunca supe del asunto. Vi el reportaje en Día Siete, y Zach Condon, el líder de Beirut, aparece en la foto de la portada. ¡No saben lo que sentí! un dolor y un placer irrefrenable. El saber que el tipo con el que algunas veces fantaseé, estuvo a dos pasos de mi casa, bueno a dos pasos no, pero si a escasos veinte minutos de distancia de donde vivo, me resulta casi increíble.
La banda estuvo dos semanas en Teotitlán del Valle, pueblito prehispánico, y actual tierra natal de los artesanos que elaboran los tapetes de lana, también de donde es mi amado y odiado Emiliano, y no dudo que él haya conocido a Zach, porque hasta para eso tiene suerte.
En mi actual repertorio musical está Beirut y no puedo creer que yo siendo fan del grupo, no me haya enterado de su visita ¡¡buaaaaaaaa!!
Según dice Zach, estuvo checando música de toda la república y la que más le llamó la atención fue la de las bandas de Oaxaca, ‘Hay algo de melancolía en esta música. Expresa tristeza en una forma muy clara y bella. Y parece muy honesta. Estoy enamorado del sonido de los metales, y oír uno de estos ensambles de 19 piezas es impresionante. Además, es música imperfecta. A veces torpe y rara’. Mejor descripción no pudo tener. Porque en efecto no sólo ocurre con la música, las artes plásticas, las artes escénicas, incluso las letras de los oaxaqueños, no son obras maestras, demuestran un alto grado de imperfección pero somos honestos con lo que hacemos, reflejamos más dolor y melancolía, que perfección. Una belleza extraña, que hasta nosotros mismos desconocemos.
Al instante me fui a Internet, de su visita no hubo registro en periódicos, porque no creo que muchos oaxaqueños conozcan a la banda, dado que su difusión no ha sido tan medica. Busqué algún video en youtube y en efecto ahí estaba ‘March of the zapotec’. El video consta de una animación, en la que fue inevitable no sentir nostalgia. Porque se hizo con la idea de reflejar a Teotitlán del Valle, pero ese Teotitlán es también una fotografía que se repite en muchos pueblos de Oaxaca, la aspereza de su suelo, los relieves inclementes de sus cerros, los animales callejeros, las aves de cielos no divinos, los músicos nativos con cara triste, pues su oficio de vendedores de alegría en fiestas regionales, les han dado una razón para no emigrar; la iglesia blanca, cuya historia me contó Emiliano, tenía una campana tan potente que alcanzaban a oír sus toques a largas distancias, como un grito eterno de la fé pagana, mezclada con el cristianismo, nuestro respecto y esclavitud eterna con el recuerdo de los muertos en las cruces de nuestros panteones, nuestros cactos, símbolo de lo que somos, seres que viven a la defensiva con sus espinas erectas, en tierras difíciles y siempre a la expectativa de cualquier ataque.
Es inevitable no voltear a verse uno mismo. Ver como otros ojos, unas miradas extranjeras pudieron captar esa belleza y esa melancolía, que nosotros los nativos, creemos ya repugnante, fue comprender ese odio contra esos años de historia y una desesperanza constante en el presente que nos ha tocado vivir.


viernes, febrero 13, 2009

Recordando un 13 pasado

Una tarde rara en la que no tenía en qué pensar, me acordé de Robertito, mi noviecito de secundaria, con el que regresé el año pasado porque según nosotros lo íbamos a intentar, para ver si teníamos posibilidad de bodorrio, jaaaaaa, jaaaaaaaaa. No se nos hizo. Yo por insípida desinteresada, y él por malandrín. Sonará humillante decirlo, pero con él, comprendí que cuando una tiene por lo menos terminada una carrera, es muy difícil establecer conexión, con otro que apenas y tiene prepa, incluso también con él entendí, que era muy poco probable que yo pudiera visualizar a Enrique como una pareja estable, si de por si mis amigas ya lo odiaban, y era otro maleducado sin remedio... que está bien, lo acepto, me enamoré un poquitín y la verdad eso de la educación me hubiera valido pito, pero no estaba del todo embobada como para tolerarlo al cien.
Justo hace un año, me puse princes, porque yo la hice de príncipe azul, compré sushi, velitas y preparé un regalo para Enrique.
El trece de febrero me puse vestido y saqué el negligé negro (con el que me saqué algunas fotos e incluso publiqué aquí, pero dato curioso, nunca se me antojó utilizar con alguien, porque me daba hueva ponérmelo), así que antes de que entrara Kike a la habitación, prendí las velitas, adorné la mesa con el sushi y la botella de vino, saqué el corsé, las medias y el liguero y ¡oh cielos! Faltaba la maldita tanga, según yo estaba planeado y todo se fue al carajo, porque había olvidado la braga del coordinado.
Cuando Kike subió a la habitación, agradeció la atención, porque ninguna mujer se había tomado la molestia de hacer eso por él. Nos entregamos a la lujuria, en el primer descanso, nos sentamos desnudos en la mesita, tomamos vino y comimos sushi. En el segundo round vinos un poco de pornografía y seguimos cogiendo, descansamos de nuevo, comimos sushi y bebimos vino, fue esta parte donde le dije que le tenía un regalo, tardó mucho tiempo en adivinar qué era, recordemos que por esas épocas él y yo, fumábamos más que de costumbre, así que le obsequié una pipa de madera.
Después de eso fui al baño, me puse el coordinado y no le encontré inconveniente a la falta de la braga, al fin y al cabo era lo único que le iba a estorbar. Lo llamé al baño, ya no se esperaba ninguna sorpresa más, por su cara pensó que algo habría ocurrido, pero cuando me vio, fue instantánea su erección. Seguimos el tercer round con más fuerza.
Toda la noche estuvimos cogiendo, dormimos juntos y todavía en la mañana despertamos con el mañanero. Fue bonito, porque descubrí que yo tampoco había sido tan entregada y tan detallista con un hombre.
Mi ex noviecito me llamó por teléfono ayer, me dijo que le llamara por la amistad que aún quedaba entre nosotros. Ósea jelou, ¿para qué le doy largas?, cuando se quiere a alguien se le toma en cuenta, yo quise a Enrique, lastima que él a mi no.

lunes, febrero 09, 2009

Didier

Justo cuando he resuelto, que ya no me gusta ir a los antros. Me decidí a ir con mis amigos del pueblo. ¿Les he mencionado que me he hecho muy amiga de tres muchachos que viven cerca de mi casa, y que los conocí del otro lado de la ciudad por un taller literario?, bueno, pues ellos. El sábado nos fuimos al bar central. Ni siquiera me preparé para darme una manita de gato, llevaba una blusa que mi hermano me regaló en navidad y una chamarra rosa que mi hermana me dio hace dos años, y con eso basta decir la dimensión de mi vestimenta, pues mi carnal tiene muy malos gustos para regalarme ropa, y mi hermana que es una coda, regala cosas baratas, así que imagínenme, yo con mis pantalones entubaditos, mis zapatos de piso con florecitas, mi blusa rosa adecuada para un día de hueva, y mi chamarrita con apariencia de piel, pero hecha a base de material sintético. Era todo un bodrio, libre del glamour.
Me la pasé bailando como chapulina con mis amigos, y justo cuando me senté y les iba a decir que nos fuéramos, aparece un muchacho y me saca a bailar, ¡demonios! ¿por qué soy débil?, ja, ja, ja, ciertamente le doy toda la razón a mi cuate el Perro Feliz, que alguna ocasión me comentó que toda mujer desde el primer momento que ve a un hombre, tiene decidido si aceptará o no irse a la cama con él.
Me preguntó mi nombre y típico, la primera vez que lo digo a un desconocido, nunca, nunca se lo aprende, a menos que sea fan y conozca el cine de Buñuel. Entonces respondo: Tristana, él pregunta ¿cómo? TRISs-TAa-NAa, tardo en decidirme si le pregunto o no su nombre, siendo sinceros no se me apetece tirarle la onda, aunque sigo pensando que no está mal.
Didier, responde, y recuerdo que ese nombre lo he leído en algún periódico, creo que es nombre de un pintor, así que cometo la burrada de preguntarle si pinta. Él parece bromear y dice que si. Toma mi cabello y dice que le gusta, entonces, yo toco sus chinos y lo acerco a mi. ¿Y tienes galería? Le cuestiono, miente al decir que sí.
¿Y qué edad tienes?, 25, respondo, por un momento me perturba el hecho que me diga que tiene menos edad que yo, y me tranquiliza su respuesta a una pregunta que no le hice, pero por inercia contesta: yo 28.
Toma mi rostro y sin preveerlo, me besa, ¡ternurita! ¡Hacía tanto que nadie me besaba de improviso!, que hasta me vuelve a renacer ese sentimiento de ¿será el amor de mi vida?, naaah, reflexiono, es un típico patán que sólo busca una aventurilla.
Acuérdate que ya eres señorita bien portada, además vienes con tres cabrones que están checando todo lo que haces, incluso, uno de ellos es al que intentaste besar y te mandó a la gaver; me digo en mis adentros.
Pasan unos minutos, y vuelve a intentar besarme, está vez me resisto. Pasa un ratito, me da un beso en la mejilla y se despide, yo le digo chau.
Nos vamos del lugar y les digo: ‘¡ora cabrones!, defiéndanme, ese güey casi me coge y ustedes nomás viendo’, sé que mi comentario es exagerado, pero con algo tengo que limpiar mi reputación, aunque todos sabemos que la enlodo más.
Al otro día, investigo en Internet quién es el tal Didier, en efecto, hay un pintor que se llama así en la ciudad, cuando encuentro su foto, no es el joven mentiroso de 28 años, sino un señor cuarentón. Lástima, porque desde que lo vi, ya tenía resuelta mi decisión.

jueves, febrero 05, 2009

Yo también soy una 'Edecan urbana'

Hoy jueves, tomé una decisión importante, leí ‘Edecán Urbana’. ¡Dios! Se me vinieron a la mente todas esas tormentas pasadas… El querer quitarte a ese ser repulsivo de encima que aún no termina, lo placentero de una felación, las reflexiones sobre el matrimonio ‘Lunes’, y su dualidad de soledades y pasiones insatisfechas.
Mi sorprendente coincidencia con mi actual lectura de ‘Los detectives salvajes’ de Roberto Bolaño y su licuadora Urbana, yo también soy una real visceralista.
Mi repulsión a los ‘literatos varones’ que se dedican a la crítica literaria en lugar de escribirla.
Mi constante exclusión en los círculos intelectuales de escribanos, por el simple hecho de ser una ‘mocosa irresponsable’, que alguna vez calificó de ‘papito’ a un escritor y éste terminó gritándole que le ‘había faltado al respeto’, ¡Chingaos! ¿por qué los hombres no entienden que si a nosotras, nos gusta, mamarlos, morderlos, COGERLOS, escribirlos, es porque nos hace falta un pedazo sabroso del que habla Freud?
No tendría inconveniente alguno en enamorarme del alma de alguien. Probablemente a la primera persona que amé y a la primera que besé en los labios fue a una niña, y no fue sólo una amiga la que sufrió abuso, fuimos muchas.
Probablemente también tuve a una amiga Sandra de la cuál me enamoré, pero también tuve a una amiga imaginaria llamada Liliana que me dijo: ¡No digas pendejadas!
Dicen que todos los hombres, son cortados con la misma tijera. Probablemente no, porque su pedazo sabroso, no es estandar. Pero si puedo afirmar que me siento cortada por la misma tijera que Patricia, sentí que mis letras y muchos de mis pensamientos estaban ahí, en su libro, toda esa sabiduría extraída de una cama, de las miserias masculinas que no logran ver más que su verga caliente, dura y escurrida, y cuando van más allá, está una esposa sumisa.
Yo también he creído en ese príncipe azul que nunca llega, por ello yo también he optado por convertirme en princesa azul.
Yo también amé a un Emiliano, al malnacido que cargaba con el retrato de su mujer hasta en los chilaquiles ¡ah, pero que bien cogía!
¡Cuánto disfruto el tiempo que no pasa! Pero a la realidad, nadie escapa. Voy a fumar, porque es el único falo que me puedo crear.
Yo también he dejado que mis cuentos se los robé el viento. Letras que no trascenderán en mi época, porque dicen que no soy escritora, que soy una mujer dedicada a hacer hijos y a maquillarme bonito, a usar escote para que los casados me desnuden con los ojos, mientras sus esposas les dan un bocado a sus hijos… prefiero quedarme tirada en el asfalto, para que el camión de la basura, aplaste mi sexo vacío.

Yo al igual que Ruvalcaba, deseo que se reedite tu libro querida Pato.

Envidia canina

¿Casualidad o causalidad?, Hoy después de algunos años de haber iniciado este blog, con mi amada compag presario regreso a ella. Presté mi lap, y no me quedó más remedio que encender a mi viejita ruidosa. Curioso, porque hoy justamente tengo unas ganas perras de escribir unas cuantas cosas cachondas, todo porque me tiré, si, digo me TIRÉ, me cogí, al libro de la Pato ‘Edecán Urbana’, ¡cuántos recuerdos!, ¡cuántas vivencias por las que yo también he pasado!
A medio día pensaba que ya era caduco que siguiera escribiendo de las puterias de las que me gusta hablar. También meditaba sobre mi total desprecio a una tipa que va al taller de narrativa, ¡Dios! Todo el tiempo habla, es demasiado lúcida, sabe de pintura, literatura, filosofía… sus criticas son siempre esdrújulas y bien fundamentadas, además de ser encabronadamente trompuda, de labios carnosos y bonita, en resumen ¡la odio, a la perra malnacida! Ja, ja, ja, ja, ¿los motivos? : Envidia.
Vomita sin clemencia con su voz segura, citas de Schopenhauer, afirma que ama a Nietzche, se sabe de pi a pa las obras de Sade, conoce los diálogos de Platón y de Aristóteles, incluso halaba los ‘entrecruzamientos’ de Da Jandra, todo el tiempo sabe el significado de las palabras raras, y regularmente se viste con moda regional ¿no hay ya suficientes motivos para odiarla? Encabronadamente encantadora. El colmo fue cuando comenzó a comparar la lectura de Raymod Carverd, ¿Podrías hacer el favor de callarte por favor?, como una narrativa teatral… y ella dijo ‘en teatro nos enseñan sobre lo implícito y explicito…’ hasta que no pude más y dije: ¿por qué se complican tanto?, hubiera dicho más, pero en eso llegó el escritor y yo sólo pensé: ¡A ver sabelotodo de mierda, aprende a actuar con MI maestro, que es un culero, y no te va a dar choritos filosóficos, para que compares a este escritor gringo, que no escribe dramaturgia, con el teatro!, ahora si el título del libro le quedaba como anillo al dedo a la niña encantadora ¿podrías hacer el favor de callarte por favor?, la guerra estaba declarada, no puedo evitarlo, cuando alguien me cae mal, ¡me cae mal! Y ella, pudo sentirlo.
Comprendí algo que me pareció asombroso descubrir, si a alguien podemos odiar con todas nuestras fuerzas nosotras las mujeres, es a otra mujer. Regularmente las odiamos, porque sentimos que tienen grandes ventajas sobre nosotras. Incluso algunos peces hembra, no toleran estar en una pesara porque terminarán matándose. Lo acepto. La chavita me lleva una gran ventaja en lecturas que no conozco de pi a pa.
Con el tiempo he aprendido que la competencia de otra fémina, que es más guapa que yo, no es del todo perdida, comenzando porque regularmente, la mayoría, de las cuales hay muy pocas excepciones de mujeres bonitas, que son lo suficientemente inteligentes, como para NO aprovecharse de su belleza para subsistir (siempre es bueno de vez en cuando aplicar esta ventaja, yo lo hago, pero no hay que usarla como arma principal), sino que también explotan otras cualidades, que a la larga les brindarán mayor beneficio.
Las que se valgan solo de su belleza, corren muchos más riesgos. Díganme si no tengo razón, regularmente las primeras en casarse, o salir embarazadas son las bonitas novieras, pero también ellas son las más próximas a convertirse en chancuacos de obesidad, a condenarse a una esclavitud familiar, que siendo sinceros, rara vez implican beneficios intelectuales económicos, o de desarrollo artístico.
Pero regresemos a la tipa que provoca una molestia fatal, cada vez que la veo. Cierto. Soy una envidiosa. No he gozado de la disciplina de ser una rata de biblioteca, ni he aprendido a recitar el padre nuestro con frases de Ciorán. Y tampoco he escrito ensayos sobre pintores desconocidos en la red (porque ella sí), sólo tengo este humildísimo blog, iniciado con la Compag presario.
Dijera mi amigo gay, ‘entre perras, hay clases’, y me es difícil reconocer que yo, he de ser una perra con las costillas marcadas en la piel, tal vez una de esas caninas callejeras de raza desconocida, siempre violada por la naturaleza de un macho, del que después no puede desencularse.
¡¡Vaaaa!! yo y mi pendejadas… si no termino golpeándola un día de estos, les apuesto que la tipa terminará siendo mi amiga, como se han hecho algunas de mis grandes camaradas.

domingo, febrero 01, 2009

Revolutionary road


Estoy sufriendo cambios muy severos, de un tiempo para acá se han alterado las cosas, mi trabajo, mis ideas, mi cuerpo, mi comportamiento...
Los malditos medicamentos para los trastornos de sueño, me están provocando tener un hambre desmedida. En una semana se me ha acentuado la pancita, que ya no tenía por la delgadez criminal de las jornadas laborales que me echaba, de 8 a 3 en chinga en el trabajo, de 5 en adelante, al teatro todos los días.
Esta semana he comido los chocolates que no ingería en años, tengo un tormentosa necesidad de dulces ¿algún lector amable podría regalarme chocolates? (le estaré muy agradecida).
Me extraña el dolor de estomago por hambre, en el último año he comido poco, he eliminado las bebidas gaseosas, incluso el alcohol y el tabaco, pero me preocupa más que las noches se hagan interminables porque no puedo dormir.
Soy amable con mi mamá, hoy fuimos al cine, si antes me molestaba que me tomara del brazo, hoy hasta se lo di. Extraño, porque a ella tampoco le nace salir al cine, fuimos a ver ‘Revolutionary road’ y aunque en los primeros minutos se me hizo insoportablemente aburrida, terminó haciéndome pensar en escribir este post, tal vez porque cuando escribo puedo dilucidar los pensamientos que me causan molestia.
April (Kate W.), quiere cambiar de vida, irse a vivir a París con su esposo, porque su papel de ama de casa le parece insoportable. Recordé lo que me dijo cierto escritor (de cuyo taller fui expulsada), ‘sal de Oaxaca (traducido entre líneas como: mocha pueblerina)’, recordé también mi reciente regaño por el dramaturgo por el video que subí al youtube (y mi no necesidad de soportarle, porque sigo pensando que NO quiero ser actriz), recordé que arrojada por una pasión ocurrente, cometí el horror de provocar a uno de mis amigos para que mitigara mis necesidades sexuales, él, obviamente me rechazó, desde ese día le he bajado a mis aprensivas calenturas.
Me sentí a la par de April. Todo cuanto quiero se me es negado en mi tierra natal, doy gracias a Dios, porque dentro de lo que cabe, todo marcha bien, pero ¡quiero más!, me es insuficiente tener que soportar las mismas caras, las mismas palabras, el mismo trabajo que siendo sinceros debería tener, cuando fuera una persona más experimentada. Desde hace unos meses lo he notado, ya nada es igual, las rutinas son las mismas, pero no las veo con los mismos ojos, mis últimas parejas se me hacen repulsivas, lo poco de agradable que tenían en los recuerdos, se han desvanecido. Ahora cuento con un Pepe grillo en mi consciencia moral, que comienza a tener demasiado poder en mis actitudes. Incluso me he dado el lujo de pensar en casarme ¡por Dios!, ¡soy el colmo! ni siquiera tengo con quien, pues el único hombre que me interesa le valgo pito.
En la peli que vi hoy, me di cuenta de algo aterrador, cuando uno se mira a sí mismo y comprendes la insignificancia de tú existencia y crees que no podrás ir más allá de lo que realmente quieres hacer, terminas por optar ‘casarte’, porque ingenuamente pensarás que será el único riesgo cómodo, para solventar ese vacío que no puedes asumir solo. No digo que casarse sea algo aterrador, sino que NO es el fin último de cada persona, sino algo natural, un complemento, un paso, parte de la vida del ser humano, que no debe ser entendido como el truncamiento, a otras cosas más importantes, como de realización espiritual. Me asusto, porque si he pensado en casarme, es justamente por eso, porque todas las cosas que hecho, me salen mal, cada vez me siento más incapaz de soportar otro fracaso, y quiero refugiarme en un cambio, que no implique un riesgo mucho más existencial del que ya tengo.
Si pudiera, dejaría todo, pero mis miedos al posterior arrepentimiento cuando haya tomado una decisión radical, son más fuertes que lo tenue que se pinta la posibilidad, en mi paraíso de ideas.
Mi cuerpo y mi psique, tienen algo muy claro: quisieran seguir teniendo las agallas para tirarme a unos cuantos tipos que se me antojan, pero nah, hasta eso a perdido su encanto. Tener que verles la cara, de como creen que tú eres su juguete, ya no tiene gracia cuando se descubren las explicaciones del porqué lo haces. Esos comportamientos promiscuos, de los que fui presa hace tiempo, son iguales a los chocolates que he estado comiendo, son placebos a una cruda búsqueda de un ‘amor propio’.
En la primera hora de la película, no ocurrió nada, en los últimos minutos los personajes desataron sus iras (Kate y Di Caprio, lucieron unas actuaciones impecables). April, quien estaba embarazada tomó la decisión de provocarse un aborto, la toma del chorro de sangre en su falda, se me hizo inverosímil.
El final fue predecible, la malnacida asesina de su hijo, se murió. Regresan a una escena donde otro matrimonio, incapaz de asumir los riesgos de Frank y April, se muestran felices, puro maquillaje, porque en ellos tampoco existe amor.
Salí enojada de la sala, ¿por qué la carga moral tiene que ser fatalista?, sé que es ficción, lo sé, ¿pero por qué no darle el chance a la mujer de abortar, vivir y separarse de su marido, para largarse a hacer lo que ella quiera?, sin duda, las mujeres nacemos malditas, paradójicamente incapaces de ser malas, porque la condena moral y celestial es infinita. El mensaje fue claro, ‘confórmate con la vida cómoda que tienes, aunque internamente estés hecho una mierda’. Mitigaré mi hambre, hoy será difícil conciliar el sueño, tomaré dos pastillas.