Comienzo a declinar de mi oficio. Todos los inicios de ciclo escolar es lo mismo. La engorrosa incertidumbre que mi escuela desaparecerá.
Lamento decir que el lugar donde trabajo, es una institución con una fama horrenda. Bien sabido es que en las escuelas de estos tiempos, no van a faltar el drogadicto, el inadaptado, la bulímica-anoréxica, el muchacho con problemas psicológicos, etcétera, pero en una escuela tan pequeña como la mía, los casos son absolutamente palpables y se difunden con rapidez.
Hoy me llegó un alumno con problemas de psicomotricidad y sordo-mudo, el año pasado teníamos a un niño con serios problemas emocionales, este ciclo regresó medicado.
La escuela cada vez se me hace una jungla de ‘freaks’, discúlpenme pero son todos unos fenómenos adolescentes, dignos de estar un zoológico.
Hasta hace unos años, cuando iba al bachillerato mis preocupaciones giraban en torno a que estaba enamorada de Edi y de César, a que la mondriga maestra de química era una perra, a que me preocupaba por mis amigos que fumaban marihuana (ja, ja, ja, ¡qué inocente era), a quejarme en la dirección porque los asquerosos baños (ya que iba a una escuela pública) eran una porquería.
En años pasados, tenía alumnos con serios problemas de drogadicción y alcoholismo, demacrados por tanta chingadera que se metían.
Ahora estos inmundos polimorfos, tienen problemas emocionales por todo, lo paradójico es que sus problemas no están a la talla de un muchacho de escuela pública. Nuestra jodidez económica nos llevaba a preocupaciones más sublimes. Si, sublimes, como poner cara de animalito desnutrido, cuando no te alcanzaban los 20 pesos para desayunar, o que se te olvidaba la tabla periódica y la perra de química no te iba a dejar entrar a su clase, o discutir las problemáticas políticas, aunque solo dijéramos sandeces. ¡Teníamos infancia Dios!
Como les decía, a veces quisiera cambiar de trabajo. Demasiados mocosos con problemas de identidad, y yo tan incapaz de ayudarles.
La poesía y el erotismo, no se crean ni se destruyen, sólo se hacen metáfora del sexo.
martes, agosto 26, 2008
lunes, agosto 25, 2008
Carrito
Fui a hacer el super. Me gusta comprar las cosas de la despensa. Tomé un carrito en el estacionamiento y me apresuré a buscar el primer producto que compraría. Una vez que el carrito ya tiene un objeto, tienes exclusivamente el derecho de ser dueña de él en la tienda. Nadie te lo puede quitar. Porque no existe mentada de madre o multa, para la gente que se apropie de TU carrito, o lo despoje de ese objeto, que marca tu título de propiedad. Simplemente no existe esa gente, porque sabemos que una de las leyes inquebrantables del super y de sobrevivencia, es no meterte con los derechos ajenos de los consumidores, y eso es de vida o muerte; no apropiarte del carrito de otra, podrás acostarte con su marido, robarle incluso su despensa, pero no sacar sus cosas y poner las tuyas.
Compré poquito. Medité en lo mucho que me gusta ir al super, pero lo que más me gusta es saber que lo que compro, es absolutamente necesario para vivir, y no tengo el remordimiento de haber haber gastado el dinero en cosas innecesarias. Simple regla de medianía. Eso es tecnología doméstica.
Compré poquito. Medité en lo mucho que me gusta ir al super, pero lo que más me gusta es saber que lo que compro, es absolutamente necesario para vivir, y no tengo el remordimiento de haber haber gastado el dinero en cosas innecesarias. Simple regla de medianía. Eso es tecnología doméstica.
domingo, agosto 24, 2008
Tips
Ayer fui a bailar. Sábado social, felicité a mi ex-cuñis que cumplía años y en el bar, se la pasó contandome cómo conoció a su novia. Sin darse cuenta me dio una gran cátedra del arte de la conquista femenina. Hace mucho que no practico ese ejercicio.
Dinorah, su ex, no me parece atractiva, pero admiré su noviazgo con el cuñis porque ambos se veían bastanta atarantados.
Hice mi anotación personal sobre las áreas que debo fortalecer para dejar mi etapa de apatía marital, aunque por el momento me declaro en veda, ¿qué me pasa? ando en un letargo que no me esperaba, pero me siento bien, aunque no dejaré de hacer mis apuntes:
1. A los hombres les gusta ser conquistados, sin sentirse absolutamente acosados.
2. Te verán hermosa, así estes bien pinche fea, siempre y cuando tengas la actitud de lucir bonita.
3. Estilo, los buenos modales, la coherencia en lo que se dice y cómo se dice importa mucho.
4. Darles aparentemente mucho en la expresión, pero nada al momento del contacto físico, si no, las cosas que se dan fácilmente, también fácilmente pierden el encanto. Este es uno de los requisitos que me cuesta aplicar, ¡chingaos! cuando me gusta algo lo tomo y punto, lamentablemente por eso luego me llevo grandes chascos.
5. No dar todo, desde el principio.
Seguiré enlistando después, cuando me acuerde de lo que hablé con él...
Dinorah, su ex, no me parece atractiva, pero admiré su noviazgo con el cuñis porque ambos se veían bastanta atarantados.
Hice mi anotación personal sobre las áreas que debo fortalecer para dejar mi etapa de apatía marital, aunque por el momento me declaro en veda, ¿qué me pasa? ando en un letargo que no me esperaba, pero me siento bien, aunque no dejaré de hacer mis apuntes:
1. A los hombres les gusta ser conquistados, sin sentirse absolutamente acosados.
2. Te verán hermosa, así estes bien pinche fea, siempre y cuando tengas la actitud de lucir bonita.
3. Estilo, los buenos modales, la coherencia en lo que se dice y cómo se dice importa mucho.
4. Darles aparentemente mucho en la expresión, pero nada al momento del contacto físico, si no, las cosas que se dan fácilmente, también fácilmente pierden el encanto. Este es uno de los requisitos que me cuesta aplicar, ¡chingaos! cuando me gusta algo lo tomo y punto, lamentablemente por eso luego me llevo grandes chascos.
5. No dar todo, desde el principio.
Seguiré enlistando después, cuando me acuerde de lo que hablé con él...
sábado, agosto 23, 2008
Fin del taller con Guillermo Fadanelli

Perlita, Guille y Chamul, al fondo yo de azul y Fadanelli.
Hoy terminó el taller de narrativa. Guillermo Fadanelli se fue de improviso por una tragedia personal, según nos dejó recado. Demás está decir, a pesar de mis muchos desacuerdos, me la pasé chido todos estos fines, porque conocí gente y aprendí hartas cosas. Leonardo Da Jandra nos dijo que es la primera vez que Fadanelli da un taller; y se notó, empezando por decirle a algunos de mis compañeros que el taller, le valía madres. Aunque gracias a sus invitados: Brenda y Alejandra (escritoras de las que no sé sus apellidos), Alejandro Páez periodista, Kyzza Terrazas guionista de cine, y Miguel Calderón artista visual, las sesiones se hicieron bastante ricas (¡uy, si, cómo le valía madres! creo que eso se lo dijo a alguien cuando estaba pedo).
El tinte de los sábados de narrativa, no fueron dedicados a hacer chamba literaria, es decir, que se enfocara a corregir nuestra forma de escribir, más bien era escuchar los monólogos de los dos escritores y los invitados, que ciertamente me dejaron algo en donde tengo que fortalecer mis debilidades de conocimiento artístico.
Las tres últimas sesiones, me fui a Etla, acompañada con uno de mis compañeros y vecinos que en mi vida había visto en el pueblo, Guillermo Fadanelli junior (ja, ja, ja), bueno, no se apellida así, pero así le puso Da Jandra por ser el moquito más leído y a mi parecer más brillante, además de guapetón.
Hoy me di cuenta que las relaciones sociales, son bastante importantes y que las personalidades con las que me tocó convivir estos dos meses, son toda una futura leyenda.
Buena samaritana que soy, cada vez que puedo les echo un aventón a mis compañeros del taller, gracias a eso he entablando algunas amistades, hoy descubrí a un personaje cuya raíz me impactó, porque yo ni por enterada. En otras ocasiones se había ido conmigo una chica llamada Karina, que a diferencia de las otras muchachas me parecía buen pedo porque su aura y trato es bastante agradable, la verdad me admiró porque chequé su blog, y su tinte izquierdoso se me hizo raro, ya que cuando la conocí me invitó a una reforestación en el un bosque del Tequio. Cuando veníamos de regreso a la ciudad, noté que hablaba por teléfono con su papá, luego le saqué a tirabuzones que su papá era amigo de Da Jandra y también conocía a Fadanelli.
Me comentó que vivía en San Bartolo, y hacía tiempo su progenitor tenía una consultaría de abogados e ingenieros para las comunidades, y finalmente que había sido líder de la APPO... ósea jelouuuu, demasiadas pistas... para que mi insulsa inteligencia no diera con que ella era (es) hija de Flavio Sosa (líder rebelde, de la APPO).
Cuando llegué a casa, no aguanté el impacto que me había causado la noticia no por Karina, sino porque ya la había tratado y yo ni en cuenta con su vida.
El 2006 fue un año atroz para Oaxaca, en el que todos los ciudadanos tuvimos que tomar partido por alguien, yo iba a las marchas, aunque mi color no sea totalmente izquierdoso, estaba a favor de la destitución de Ulises Ruíz, el gobernador de Oaxaca.
Recordemos que mi familia, simbólicamente está representada por los cuatro de los sectores oaxaqueños, diferencias que nos hicieron entrar en serios conflictos: Mi mamá, la desempleada burócrata, ahora empleada por el comercio informal; mi hermano el militar; mi hermana, la burócrata priísta de ultraderecha; y yo, maestra de iniciativa privada.
Cuando les comenté a Chelo, mi hermana y mi prima, que le había dado ray a la hija de Flavio Sosa, la primer reacción fue de mi congénere: 'yo que tú la hubiera raptado'. Chelo no dijo nada, porque en sus ojos vi algo de admiración, ya que íbamos a las marchas y a ella le había tocado el día del desalojo, cuando tuvo que esconderse en un restaurant, porque todo el centro de la ciudad tenía gas lacrimógeno.
El sábado pasado fue la última sesión que tuvimos con Fadanelli, el último texto que comentó fue precisamente una crónica del 2006 en Oaxaca. Este sábado quedó de invitarnos a comer, el jueves hizo sus maletas porque una desgracia familiar lo llevó de regreso a la Ciudad de México, no me queda más que agradecerle mis nuevas amistades y mis muchos desacuerdos infundados con él.
viernes, agosto 22, 2008
Matrimonio
El domingo de la semana pasada Eli cumplió años. Un día antes festejó con su familia, y el secreto de esa celebración, era el anuncio su compromiso matrimonial.
Después de los veinte, las mujeres de mi pueblo ya somos carne lista, para ser manufacturada a la industria doméstica del matrimonio.
Otra de mis mejores amigas se casó hace unos meses. Entre mis descabelladas ideas he pensado que el compromiso de Luz, fue obra de agua de calzón. No entiendo los designios del destino, el azar o las consecuencias de nuestros actos, cuando tomamos decisiones deliberadamente.
Luz se matrimonió con el tipo de hombre que toda mujer desea; la adora, su posición económica es buena, la familia de él la ha adoptado como una verdadera hija, y aunque no es guapísimo, tiene muchos puntos a su favor que lo hacen un ser humano ‘decente’, y digo, catalogar así a un hombre en estos tiempos, ya es bastante (con todos los patanes que hay en este mundo, es raro encontrar a un buen partido).
El problema es que todos sabemos que ese hombre con todas sus cualidades, no es el amor de la vida de Luz, ni siquiera entendemos porque aceptó, cuando ella teniéndolo todo, no tenía necesidad de casarse. Su decisión absolutamente racional, fue buena; consideró su estabilidad familiar, económica, pero no su estabilidad emocional y sexual.
En esta vida no podemos tener todo lo que queremos al mismo tiempo. Gran parte de mis conductas, debo agradecerlas a mis amigas de la universidad específicamente. De las inseparables tres amiguis que éramos, yo soy la menos heavy. Por cierto, perdí a una justamente, por escribir algo de ella en este blog, así que imagínense el peso de sus personalidades.
Cada vez que una de mis amigas comienza a pensar en el matrimonio, las cosas comienzan a aterrarme, porque sé que cuando yo me enamore harto de alguien, tal vez me ilusione con lo mismo, pero ese no es el problema, sino, ser presa de las preocupaciones: ¿vivirás de amor?
A estas alturas uno ya la piensa en casarse con el pelafustán del que típicamente te enamoras, pero que es un bueno para nada. O bien, el que ofrece todo, te adora (como el caso de Luz), pero del que no estas enamorada y además, con el que ‘típicamente’, no hay buena química en la cama.
Chuchita y Eli, son de mis amigas que llevan años con el novio y nunca les he sabido algún pleito serio o fuerte con su pareja, tampoco me he enterado de alguna infidelidad de ambas partes. Digo, el que uno no se entere, ya es ganancia.
El día que fui a la boda de Luz, Perla y yo, nos preparamos para robarnos ramo, ja, ja, ella casi lo obtiene, a decir verdad aunque alcé mi mano no me frustró el no agarrarlo. Pero alguien a quien si conozco muy bien, se quedó con el liguero de luz.
De nuevo, fin de semana, y yo en etapa de recesión amorosa, abstinencia sexual y búsqueda de equilibrio emocional. No es tan malo, recurro a la valoración propia, a la auto-turbación plus, evito comer carne y estar ocupada. Finalmente el matrimonio, no es el fin, sino parte de la vida, un tropezón de más o de menos.
Después de los veinte, las mujeres de mi pueblo ya somos carne lista, para ser manufacturada a la industria doméstica del matrimonio.
Otra de mis mejores amigas se casó hace unos meses. Entre mis descabelladas ideas he pensado que el compromiso de Luz, fue obra de agua de calzón. No entiendo los designios del destino, el azar o las consecuencias de nuestros actos, cuando tomamos decisiones deliberadamente.
Luz se matrimonió con el tipo de hombre que toda mujer desea; la adora, su posición económica es buena, la familia de él la ha adoptado como una verdadera hija, y aunque no es guapísimo, tiene muchos puntos a su favor que lo hacen un ser humano ‘decente’, y digo, catalogar así a un hombre en estos tiempos, ya es bastante (con todos los patanes que hay en este mundo, es raro encontrar a un buen partido).
El problema es que todos sabemos que ese hombre con todas sus cualidades, no es el amor de la vida de Luz, ni siquiera entendemos porque aceptó, cuando ella teniéndolo todo, no tenía necesidad de casarse. Su decisión absolutamente racional, fue buena; consideró su estabilidad familiar, económica, pero no su estabilidad emocional y sexual.
En esta vida no podemos tener todo lo que queremos al mismo tiempo. Gran parte de mis conductas, debo agradecerlas a mis amigas de la universidad específicamente. De las inseparables tres amiguis que éramos, yo soy la menos heavy. Por cierto, perdí a una justamente, por escribir algo de ella en este blog, así que imagínense el peso de sus personalidades.
Cada vez que una de mis amigas comienza a pensar en el matrimonio, las cosas comienzan a aterrarme, porque sé que cuando yo me enamore harto de alguien, tal vez me ilusione con lo mismo, pero ese no es el problema, sino, ser presa de las preocupaciones: ¿vivirás de amor?
A estas alturas uno ya la piensa en casarse con el pelafustán del que típicamente te enamoras, pero que es un bueno para nada. O bien, el que ofrece todo, te adora (como el caso de Luz), pero del que no estas enamorada y además, con el que ‘típicamente’, no hay buena química en la cama.
Chuchita y Eli, son de mis amigas que llevan años con el novio y nunca les he sabido algún pleito serio o fuerte con su pareja, tampoco me he enterado de alguna infidelidad de ambas partes. Digo, el que uno no se entere, ya es ganancia.
El día que fui a la boda de Luz, Perla y yo, nos preparamos para robarnos ramo, ja, ja, ella casi lo obtiene, a decir verdad aunque alcé mi mano no me frustró el no agarrarlo. Pero alguien a quien si conozco muy bien, se quedó con el liguero de luz.
De nuevo, fin de semana, y yo en etapa de recesión amorosa, abstinencia sexual y búsqueda de equilibrio emocional. No es tan malo, recurro a la valoración propia, a la auto-turbación plus, evito comer carne y estar ocupada. Finalmente el matrimonio, no es el fin, sino parte de la vida, un tropezón de más o de menos.
jueves, agosto 21, 2008
Algo sobre mis olimpiadas
Cosa curiosa ocurre en mi familia, cada vez que encendemos la tele para ver las olimpiadas, no falta que mi mamá o mi hermana, escupan una que otra maldición para los estadounidenses. ‘¡Qué gane cualquier otro país, menos Estados Unidos!’, mi mamá, cada vez que ve alguna carrera, su atención está presente en que no gane algún yanke.
Hoy mi hermana vociferó: ‘¡qué bueno que perdió el relevo de EU!, ¡oh cielos, somos una familia de yankefóbicos!
Ayer, Efrén me despertó con la tele a todo volumen, obviamente con la sorpresa del himno Nacional Mexicano, que indicaba una medalla de oro, los comentaristas casi chillaban del triunfo, cuando minutos antes sus comentarios eran ‘por lo menos México tiene una medalla asegurada’.
Otros de mis divertimentos, es mi afán voyeurista de ver la cara de aflicción de las gimnastas, de verdad, con simplemente ver su rostro, se sabe si van a fallar, a caerse o a hacer una rutina impecable. Hace rato veía unos videos sobre Nadia Comaneci, y su rostro mecánico (porque no había muestras de alguna preocupación humana, como el miedo) auguraba un grado de perfección en sus ejercicios, uno como espectador sabe que esa increíble agilidad no tiene que ver con los errores.
No sé si a ustedes les pasa, pero uno anda esperando ver en que momento se equivocan; es algo masoquista, pero aunque sufro cuando se caen las gimnastas, no dejan de parecerme sobrenaturales los saltos, brincos, caídas y volteretas propias de circo.
Las olimpiadas son un gran circo. Un gran circo mundial que muestra los freaks de la disciplina física.
Estas semanas me he puesto a pensar ¿qué chingaos tienen de entretenido las olimpiadas?, bueno, lo que ya sabemos, que de manera sociológica se resume en ‘Identidad y nacionalidad’, tener como siempre la dolorosa esperanza de que nuestro país gane una medallita, aunque muy pero muy muy muy en nuestros adentros, sabemos que cada ciclo que viene, hay menos esperanzas para que los atletas mexicanos consigan un buen lugar porque como todo mundo se queja en el arte, la educación y el deporte, nomás no hay apoyos, a menos que sea fútbol, porque ese si vende.
Suele ser tan vergonzoso que las principales televisoras, con casi dos años de anticipación estén bombardeando con publicidad que ellos tendrán la mejor cobertura, cuando muchos de los deportista ni siquiera tiene los apoyos económicos para entrenarse, ¿qué paradojas, no?
Hace un mes logré vencer el miedo, pude sostener mi cuerpo de cabeza unos cuantos segundos, intenté hacer marometas, que antes me causan un miedo horrendo, con decirles que la última vez que jugué en un sube y baja (y eso fue hace muchos años), terminé llorando, ja, ja, ja. Nunca fui buena para los deportes, de hecho en el bachillerato cuando reprobé paraescolar me mandaron al IAGO, allí conocí a una escritora que en mi vida había leído, Elena Poniatowska. La segunda vez que la volví a ver ya la había leído. Hoy ya no la he vuelto a hojear. De algo sirvió que no fuera deportista, a partir de ahí quise escribir.
miércoles, agosto 20, 2008
Amalia
Amalia es una de mis alumnas favoritas. Siempre cumple con la tarea, participa, además de fundamentar cada crítica que hace en mi clase, así yo no esté de acuerdo con lo que dice. Tiene severos problemas con su genio, es intolerante y excesivamente voluble, no es emo, pero si bipolar. Comprendí que le tenía un afecto muy grande, cuando la vi llorar vehementemente porque su novio la había cortado.
No halla compañeros que puedan tolerarla más de dos meses, constantemente cambia de amistades y es muy común, que hablen a sus espaldas de ella, diciendo que está loca. Ciertamente es una de mis niñas nerd, pero no de las que solamente cumplen, sino de las que les apasiona aprender.
En un mundo infestado de flojera, los genios están locos, los necios se conjuran contra los genios; Amalia está loca.
De mis escasos dos años de experiencia en el magisterio, y mis más de cuatrocientos alumnos en ese transcurso, Amalia rompe esquemas, y tal vez es el caso que más me llama la atención, porque sin ser drogadicta, sin tener enfermedad como la bulimia o anorexia, o padecer algún trastorno psicológico (palpable), la vida le parece un caos. Sus máximas frustraciones no solamente se enlistan en conocer los problemas, sino en no poder resolver esos problemas como ‘deberían’ resolverse.
Los salones de clases también son grandes galerías de faunas sociales. Los muchachos son los retoños de muchos tipos de gente. Desde hijos de políticos, empresarios, hasta los de familias más humildes. Son muy pocos los alumnos que viven con su papá y mamá juntos. La mayoría sólo tienen a su figura materna. Amalia vivía hasta hace unos meses con su mamá y su hermana. Se escapó de su casa y fue a dar, a la Ciudad de México. Huyó a una casa para señoritas en Coyoacán, porque según me comentó, ya no aguantaba la presión de su madre, deseaba ya no tener que hacer lo que ella dijera y no tener que soportar su control hasta en la ropa que usara.
No me enteré bien del chisme, pero intuyo que su mamá, loca por haber perdido a su retoño armó un escándalo, hasta acusar a los papás de sus compañeras de secuestro. Amalia, al enterarse de todos lo problemas que había ocasionado, regresó.
Su cambio me pareció obvio, porque sus pantalones indicaban tallas de menos. Algunas veces, lo confieso, suele exasperarme, es tan terca como una mula, porque no hay razón que la haga cambiar cuando se esmera en creer algo que a ella le parece lo ‘correcto’.
He llegado a la conclusión que gran parte del afecto que le tengo a Amalia, se debe a que en algunas sus actitudes, y en su complicado trato con los demás, son características que compartía con ella, cuando tenía su edad. Su afán de componer el mundo, preservar los lazos amistosos, ayudar al otro sin esperar nada, expresar todo lo que siente y piensa, son cualidades desagradables para lo ‘estudiantilmente correcto’.
Los niños índigos, son también sinónimos de hígados incomprendidos.
A mi niña índigo que posiblemente traía dentro, hace unos años, la fui matando cuando comprendí que era preferible corromperse, a vivir luchando por causas perdidas. Amalia aún tiene muy viva a su niña índigo y es de color rosa.
No halla compañeros que puedan tolerarla más de dos meses, constantemente cambia de amistades y es muy común, que hablen a sus espaldas de ella, diciendo que está loca. Ciertamente es una de mis niñas nerd, pero no de las que solamente cumplen, sino de las que les apasiona aprender.
En un mundo infestado de flojera, los genios están locos, los necios se conjuran contra los genios; Amalia está loca.
De mis escasos dos años de experiencia en el magisterio, y mis más de cuatrocientos alumnos en ese transcurso, Amalia rompe esquemas, y tal vez es el caso que más me llama la atención, porque sin ser drogadicta, sin tener enfermedad como la bulimia o anorexia, o padecer algún trastorno psicológico (palpable), la vida le parece un caos. Sus máximas frustraciones no solamente se enlistan en conocer los problemas, sino en no poder resolver esos problemas como ‘deberían’ resolverse.
Los salones de clases también son grandes galerías de faunas sociales. Los muchachos son los retoños de muchos tipos de gente. Desde hijos de políticos, empresarios, hasta los de familias más humildes. Son muy pocos los alumnos que viven con su papá y mamá juntos. La mayoría sólo tienen a su figura materna. Amalia vivía hasta hace unos meses con su mamá y su hermana. Se escapó de su casa y fue a dar, a la Ciudad de México. Huyó a una casa para señoritas en Coyoacán, porque según me comentó, ya no aguantaba la presión de su madre, deseaba ya no tener que hacer lo que ella dijera y no tener que soportar su control hasta en la ropa que usara.
No me enteré bien del chisme, pero intuyo que su mamá, loca por haber perdido a su retoño armó un escándalo, hasta acusar a los papás de sus compañeras de secuestro. Amalia, al enterarse de todos lo problemas que había ocasionado, regresó.
Su cambio me pareció obvio, porque sus pantalones indicaban tallas de menos. Algunas veces, lo confieso, suele exasperarme, es tan terca como una mula, porque no hay razón que la haga cambiar cuando se esmera en creer algo que a ella le parece lo ‘correcto’.
He llegado a la conclusión que gran parte del afecto que le tengo a Amalia, se debe a que en algunas sus actitudes, y en su complicado trato con los demás, son características que compartía con ella, cuando tenía su edad. Su afán de componer el mundo, preservar los lazos amistosos, ayudar al otro sin esperar nada, expresar todo lo que siente y piensa, son cualidades desagradables para lo ‘estudiantilmente correcto’.
Los niños índigos, son también sinónimos de hígados incomprendidos.
A mi niña índigo que posiblemente traía dentro, hace unos años, la fui matando cuando comprendí que era preferible corromperse, a vivir luchando por causas perdidas. Amalia aún tiene muy viva a su niña índigo y es de color rosa.
martes, agosto 19, 2008
Consejo
Chinta y yo somos amigas desde la primaria. Hoy me dio la buena noticia que fue aceptada en una chamba de corresponsal. Si algo tenemos de parecido es que nuestras desgracias, nos han llevado a crisis existenciales severas y silenciosas. Su consejo de hoy, me pegó por su harta sabiduría: ‘no llores como niña, por lo que hiciste como mujer’.
Hemos de salir del atolladero, trabajamos duro para ello.
Hemos de salir del atolladero, trabajamos duro para ello.
lunes, agosto 18, 2008
Actriz
Mi maestro Rolando Beattie, nunca me perdonará el que en alguna ocasión le dijera que no quería ser actriz. Soporté ocho meses el ensayo de una obra de teatro, que sólo logramos presentar ante el público tres veces; y fue tanto mi coraje hacia una pendeja rusa, que literalmente nos tiró el teatrito, al salirse de la obra sin la conciencia del esfuerzo colectivo, por lo que regresé al siguiente curso.
La semana pasada, Beattie, nos invitó a participar en la producción de ‘La traviata’, una ópera italiana. Por supuesto, nosotros no cantamos, pero tuvimos el chance de estar de extras. Fuera de la proyección, durante una semana nos la pasamos cosiendo telones, cortando tela para el vestuario y haciendo máscaras, fueron días absolutamente agotadores. En mi caso, era salir de madrugada de la casa de los teatros, llegar a dormir unas horas a la casa, y en la mañana irme a trabajar, para regresar en la tarde de nuevo a la chinga teatrera.
A ninguno de nosotros nos regalaron un mondrigo boleto para invitar a nuestra gente, ayer por obra divina, una hora antes de comenzar la función conseguí un pase, llamé a mi mamace para que llegara, y al final de la obra conoció a mi maestro y resultó ser vieja amiga de mi maestra Guadalupe Villa. No dejó de hablar, signo palpable de que estaba contenta, a veces quisiera que no hablara tanto, pero ni modo, así es mi mamá. Ella tan hablantina, y yo, tan descaradamente hermética.
Mamace: Ya le he dicho que se ponga a estudiar una maestría, me preocupa que llegue tan tarde’
Rolando: Pues ya ve señora, y ella que dice que no quiere ser ¡ACTRIZ!
Sólo pensé, ¡basta, basta!, ¿todos los días tendrá que recordarme eso que le dije en un momento de euforia?, no tengo más que jactarme que por lo menos soy el chiste y la burla colectiva del grupo, porque cuando me dicen ‘y eso que no quieres ser actriz’ no faltan las carcajadas multitudinarias.
La semana pasada, Beattie, nos invitó a participar en la producción de ‘La traviata’, una ópera italiana. Por supuesto, nosotros no cantamos, pero tuvimos el chance de estar de extras. Fuera de la proyección, durante una semana nos la pasamos cosiendo telones, cortando tela para el vestuario y haciendo máscaras, fueron días absolutamente agotadores. En mi caso, era salir de madrugada de la casa de los teatros, llegar a dormir unas horas a la casa, y en la mañana irme a trabajar, para regresar en la tarde de nuevo a la chinga teatrera.
A ninguno de nosotros nos regalaron un mondrigo boleto para invitar a nuestra gente, ayer por obra divina, una hora antes de comenzar la función conseguí un pase, llamé a mi mamace para que llegara, y al final de la obra conoció a mi maestro y resultó ser vieja amiga de mi maestra Guadalupe Villa. No dejó de hablar, signo palpable de que estaba contenta, a veces quisiera que no hablara tanto, pero ni modo, así es mi mamá. Ella tan hablantina, y yo, tan descaradamente hermética.
Mamace: Ya le he dicho que se ponga a estudiar una maestría, me preocupa que llegue tan tarde’
Rolando: Pues ya ve señora, y ella que dice que no quiere ser ¡ACTRIZ!
Sólo pensé, ¡basta, basta!, ¿todos los días tendrá que recordarme eso que le dije en un momento de euforia?, no tengo más que jactarme que por lo menos soy el chiste y la burla colectiva del grupo, porque cuando me dicen ‘y eso que no quieres ser actriz’ no faltan las carcajadas multitudinarias.
domingo, agosto 17, 2008
Reto
Me he propuesto un reto, escribir diariamente en este blog. Por lo menos hoy hago constatar mi compromiso de postear, así sea un párrafo breve.
El taller de narrativa termina el próximo sábado ¡buuu!, Fadanelli está harto de nosotros. La semana antepasada, nos dijo que todo lo que nos tenía que decir, ya lo ha dicho. Como por ejemplo, la respuesta a una pregunta estúpida, que alguien le hiciera en otra ocasión: si estaría en una isla desierta, ¿cuáles serían los 5 libros que se llevaría?, ‘no me llevaría libros, me llevaría cinco viejas’.
He aprendido algunas cosas, pero lo que más me agrada, es que cada vez me siento más incompetente para ser escritora. Conocí a muchos chavos chingones para la letrada, no me molesta decir que son mucho mejores que yo, de ahí comprendí que mis pretensiones son cada vez más pequeñas y eso me provoca cierta paz. El buscar la genialidad lo hace a uno, más estúpido de lo que realmente es, y la frustración se vuelca en algo insoportable que no te das el permiso de admitir.
En el taller de narrativa confesé que tenía este blog, la verdad es que me pesa que la gente que apenas me conoce lo lea. Me escudo en la libertad del anonimato cibernético. Compartí la dirección con el Guille, pero dudo que lo haya leído, quiero pensar que por obra divina todavía no lo haya leído.
Ayer terminaron de fregar a una comadre que llevó un escrito al taller, Da Jandra y el Fadanelli, le dijeron que su escrito no tenía valor literario, que no era más que una anécdota, y ahora me sigo preguntando ¿no por eso seleccionaron a 20 personas cuyo talento se reflejara en lo que escribiesen? ¿no por eso están ahí? ¡cómo chingan la madre!
En la sesión tuvimos de invitado al artista Miguel Calderón, volví a abrir la bocota, para preguntarle algo y confesar el rotundo fracaso del happening, que hicimos hace unos meses... un gran pendejo tuvo que interrumpirme ‘te hubieras desnudado, así, sí hubiera funcionado’... no me enojé, pero si respondí cual orgullosa puta, ‘si me hubieran pagado, sí lo hubiera hecho’, así que mi mensaje implícito era obvio: ¡cobro cabrones!
¿Luego por qué uno tiene volverse al bando de las feministas?, ¡qué necesidad!
Sin duda he concluido: Liliana es una puta, yo, ya no quiero ser escritora, pero mi nuevo reto será escribir por 30 días seguidos en este blog ¡qué bonito contraste!
El taller de narrativa termina el próximo sábado ¡buuu!, Fadanelli está harto de nosotros. La semana antepasada, nos dijo que todo lo que nos tenía que decir, ya lo ha dicho. Como por ejemplo, la respuesta a una pregunta estúpida, que alguien le hiciera en otra ocasión: si estaría en una isla desierta, ¿cuáles serían los 5 libros que se llevaría?, ‘no me llevaría libros, me llevaría cinco viejas’.
He aprendido algunas cosas, pero lo que más me agrada, es que cada vez me siento más incompetente para ser escritora. Conocí a muchos chavos chingones para la letrada, no me molesta decir que son mucho mejores que yo, de ahí comprendí que mis pretensiones son cada vez más pequeñas y eso me provoca cierta paz. El buscar la genialidad lo hace a uno, más estúpido de lo que realmente es, y la frustración se vuelca en algo insoportable que no te das el permiso de admitir.
En el taller de narrativa confesé que tenía este blog, la verdad es que me pesa que la gente que apenas me conoce lo lea. Me escudo en la libertad del anonimato cibernético. Compartí la dirección con el Guille, pero dudo que lo haya leído, quiero pensar que por obra divina todavía no lo haya leído.
Ayer terminaron de fregar a una comadre que llevó un escrito al taller, Da Jandra y el Fadanelli, le dijeron que su escrito no tenía valor literario, que no era más que una anécdota, y ahora me sigo preguntando ¿no por eso seleccionaron a 20 personas cuyo talento se reflejara en lo que escribiesen? ¿no por eso están ahí? ¡cómo chingan la madre!
En la sesión tuvimos de invitado al artista Miguel Calderón, volví a abrir la bocota, para preguntarle algo y confesar el rotundo fracaso del happening, que hicimos hace unos meses... un gran pendejo tuvo que interrumpirme ‘te hubieras desnudado, así, sí hubiera funcionado’... no me enojé, pero si respondí cual orgullosa puta, ‘si me hubieran pagado, sí lo hubiera hecho’, así que mi mensaje implícito era obvio: ¡cobro cabrones!
¿Luego por qué uno tiene volverse al bando de las feministas?, ¡qué necesidad!
Sin duda he concluido: Liliana es una puta, yo, ya no quiero ser escritora, pero mi nuevo reto será escribir por 30 días seguidos en este blog ¡qué bonito contraste!
sábado, agosto 16, 2008
Niños
Comienzan a gustarme los chiquitos. Últimamente he pensado mucho en la maternidad, cuestión natural, o absolutamente de libre albedrío, pero lo afirmo con seguridad, me gustaría ser mamá (aclaro, no ahora). He andado de cariñosa con los niños, mirando a los bebés, contemplando lo bonitos que son y burlándome de las payasadas que hacen, cuando exploran a la vida.
Otra de mis patologías anímicas, que tal vez tenga algo que ver con el deseo de procreación, es que también comienzo a tener curiosidad por andar con alguien más chavo que yo. Me detiene el hecho de pensar: ‘si vas a andar con el mocoso de 18, ¿quién va a pagar el motel, si no trabaja?’Ante tales cuestiones, no hay remedio mejor que declinar de dicho pensamiento, aunque eso no es obstáculo para seguir cuestionándome ¿será así de inocente para otras cosas?
Me ha nacido la curiosidad de un moco 6 años menor que yo. Su carita preciosa es como la de una caricatura japonesa. En alguna ocasión lo caché observándome, no sé con qué intención, pero aprovechando la ocasión me bajé un poco el escote, ja, ja. Nah, no me hagan caso, sólo es un pensamiento que hoy me surgió, breve, hipotético y me llevó a las más estúpidas preguntas ¿le terminarás enseñando? ¿será agradable estar con alguien que a leguas se nota que no tiene mucha experiencia? ¿te escribirá cartitas? ¿te iluminará con su alta literatura y terminará por hacerte reír con sus berrinchitos propios de su inmadurez?
Por lo menos el primer requisito lo cumple, es muy agradable a la vista, el segundo también, el perro ha leído mucho más que yo, ya me prestó un libro, y lo que es mejor, no intenta sorprender a nadie.
Todo esto me ha surgido por la necesidad, a pesar de que pienso y extraño harto a... no diré quien, mi fisiología no puede evitar fantasear un poco. Aunque antes me resistía a pensarlo, hoy me llegó la idea ¿y por qué no?, dudo que el chavito me diga algo, pero para eso, una tienes sus artimañas, jo, jo.
Creo que aún no quiero ser mamá, pero tal vez si mamacita de un niño.
Otra de mis patologías anímicas, que tal vez tenga algo que ver con el deseo de procreación, es que también comienzo a tener curiosidad por andar con alguien más chavo que yo. Me detiene el hecho de pensar: ‘si vas a andar con el mocoso de 18, ¿quién va a pagar el motel, si no trabaja?’Ante tales cuestiones, no hay remedio mejor que declinar de dicho pensamiento, aunque eso no es obstáculo para seguir cuestionándome ¿será así de inocente para otras cosas?
Me ha nacido la curiosidad de un moco 6 años menor que yo. Su carita preciosa es como la de una caricatura japonesa. En alguna ocasión lo caché observándome, no sé con qué intención, pero aprovechando la ocasión me bajé un poco el escote, ja, ja. Nah, no me hagan caso, sólo es un pensamiento que hoy me surgió, breve, hipotético y me llevó a las más estúpidas preguntas ¿le terminarás enseñando? ¿será agradable estar con alguien que a leguas se nota que no tiene mucha experiencia? ¿te escribirá cartitas? ¿te iluminará con su alta literatura y terminará por hacerte reír con sus berrinchitos propios de su inmadurez?
Por lo menos el primer requisito lo cumple, es muy agradable a la vista, el segundo también, el perro ha leído mucho más que yo, ya me prestó un libro, y lo que es mejor, no intenta sorprender a nadie.
Todo esto me ha surgido por la necesidad, a pesar de que pienso y extraño harto a... no diré quien, mi fisiología no puede evitar fantasear un poco. Aunque antes me resistía a pensarlo, hoy me llegó la idea ¿y por qué no?, dudo que el chavito me diga algo, pero para eso, una tienes sus artimañas, jo, jo.
Creo que aún no quiero ser mamá, pero tal vez si mamacita de un niño.
miércoles, agosto 06, 2008
¿Es o no es?
-Güey, güey, ¡te tengo que contar!
-¿qué pedos pendeja?
- Yaaa, deja de decirme pendeja.
- Esta bien, pendeja, cuéntame
- ¡ash!, ¡salí con un argentino!
- ¿Y?
- ¡cómo que ‘y’!
- ¿Está papito?
- Pues, guapo, guapo no es. Dice que es el patito feo de su familia.
- Ja, ja, ja, eres una pendeja. De seguro no es argentino.
- ¡ay Lila! ¡te pasas!
- Pues si wey, los argentinos que conozco están papitos.
- Pero tiene el acento, no sabes, en lugar de decir ‘yo’ dice ‘shoo’.
- ¿y qué, por eso ya es argentino? ¿dónde lo conociste?
- Pues en el antro, el sábado pasado. Su papá es mexicano...
- Entonces porque su papá es mexicano está feo.
- Nah, no es ¡pútale!, el culo de hombre, pero no mames Lila, tiene una super ¡¡¡vergota!!!
- ¿Ya te acostaste con él? ¿qué tan buenas chambas hace?
- Noooo wey, no mames, todavía no, pero si me lo fajé.
- ¿Estaba rasurado?
- Mmm no, tenía una super vergota, pero no, no estaba rasurado, por cierto tenía un chingo de vello.
- Entonces no es argentino, dicen que ellos son bien mamones para eso, les gusta estar rasurados. Es un pinche mexicanote que sabe hablar como argentino.
- Ash, me chocas pinche Liliana, tú todo el tiempo, chingando la madre, con tus cosas. ¿No puedes confiar en alguien?
- Güey, ese no es mi pedo, tú eres la pendeja, yo sólo te lo hago ver porque no aprendes. Además acuérdate, como te llevó al baile tu amiguito ese el ‘español’, ¿recuerdas? Te llamó teléfono, te habló con acento español, tú le creíste que era español... cuando era más poblanote chaparro, que gallego pendejo, ja, ja, ja.
- Ya, ósea ya. Me choca que seas tan pinche negativa.
- Vívian, ¡entiende, entiende! por una vez en tu vida, desconfía de los cabrones estos...
- ¡Ay Liliana! Ahora tú muy de-cen-te.
- ¿Qué tiene que ver esto con la 'decencia'? es simple sentido común, además... la neta si, YO si soy una mujer decente. Ahistá la prueba le fui fiel a Kike por OCHO meses.
- Ja, ja, ja. ¡quién lo dijera de TI!
- ¿y el argentino tiene cara de que coge bien?
- Pues, besa rico, pero me da miedo, como que tiene cara de perversote.
- Ja, ja, ja, primero te gusta su verga y luego te da miedo su cara, eres una pendeja. Pos pa´luego es tarde, ¿rólalo no? Además ¡qué te haces!, tú tienes novio, yo corté con Kike, ando chipi, el ‘argentino’ tiene una vergota....
- ¿No qué muy decente pues?
- Ay Vívian ¡madura por Dios! Es pura broma, hasta crees que tengo ganas de bajártelo... pero ¿pásame su teléfono no?
- NO, eres una pendeja, he dicho.
- Ja, ja, ja, ja.
-¿qué pedos pendeja?
- Yaaa, deja de decirme pendeja.
- Esta bien, pendeja, cuéntame
- ¡ash!, ¡salí con un argentino!
- ¿Y?
- ¡cómo que ‘y’!
- ¿Está papito?
- Pues, guapo, guapo no es. Dice que es el patito feo de su familia.
- Ja, ja, ja, eres una pendeja. De seguro no es argentino.
- ¡ay Lila! ¡te pasas!
- Pues si wey, los argentinos que conozco están papitos.
- Pero tiene el acento, no sabes, en lugar de decir ‘yo’ dice ‘shoo’.
- ¿y qué, por eso ya es argentino? ¿dónde lo conociste?
- Pues en el antro, el sábado pasado. Su papá es mexicano...
- Entonces porque su papá es mexicano está feo.
- Nah, no es ¡pútale!, el culo de hombre, pero no mames Lila, tiene una super ¡¡¡vergota!!!
- ¿Ya te acostaste con él? ¿qué tan buenas chambas hace?
- Noooo wey, no mames, todavía no, pero si me lo fajé.
- ¿Estaba rasurado?
- Mmm no, tenía una super vergota, pero no, no estaba rasurado, por cierto tenía un chingo de vello.
- Entonces no es argentino, dicen que ellos son bien mamones para eso, les gusta estar rasurados. Es un pinche mexicanote que sabe hablar como argentino.
- Ash, me chocas pinche Liliana, tú todo el tiempo, chingando la madre, con tus cosas. ¿No puedes confiar en alguien?
- Güey, ese no es mi pedo, tú eres la pendeja, yo sólo te lo hago ver porque no aprendes. Además acuérdate, como te llevó al baile tu amiguito ese el ‘español’, ¿recuerdas? Te llamó teléfono, te habló con acento español, tú le creíste que era español... cuando era más poblanote chaparro, que gallego pendejo, ja, ja, ja.
- Ya, ósea ya. Me choca que seas tan pinche negativa.
- Vívian, ¡entiende, entiende! por una vez en tu vida, desconfía de los cabrones estos...
- ¡Ay Liliana! Ahora tú muy de-cen-te.
- ¿Qué tiene que ver esto con la 'decencia'? es simple sentido común, además... la neta si, YO si soy una mujer decente. Ahistá la prueba le fui fiel a Kike por OCHO meses.
- Ja, ja, ja. ¡quién lo dijera de TI!
- ¿y el argentino tiene cara de que coge bien?
- Pues, besa rico, pero me da miedo, como que tiene cara de perversote.
- Ja, ja, ja, primero te gusta su verga y luego te da miedo su cara, eres una pendeja. Pos pa´luego es tarde, ¿rólalo no? Además ¡qué te haces!, tú tienes novio, yo corté con Kike, ando chipi, el ‘argentino’ tiene una vergota....
- ¿No qué muy decente pues?
- Ay Vívian ¡madura por Dios! Es pura broma, hasta crees que tengo ganas de bajártelo... pero ¿pásame su teléfono no?
- NO, eres una pendeja, he dicho.
- Ja, ja, ja, ja.
sábado, agosto 02, 2008
Déficit
Me dejaré de berrinchitos seudofeministas (recordando uno de mis post anteriores). He regresado gustosa todos estos sábados, sin falta al taller de narrativa, hoy llegó Kyzza Terrazas, el guionista de ‘Déficit’, la película dirigida por Gael García.
La verdad, es que si me hubiera dado cuenta que estuvo en cartelera en el cine, hubiera pagado por verla, sólo para ver a Gael (me declaro fan desquiciada del actor).
Considerando la crisis actual del cine, el sin fin de carencias económicas y trabas con las que un cineasta tiene que lidiar para producir y dirigir, valoro en primer momento toda película.
De todos los sábados que venimos escuchando los monólogos de Fadanelli y Da Jandra, surgió la propuesta de invitar a un guionista, para discutir que tanto la literatura se acerca al cine, si un guión puede considerársele ‘obra de arte’ entre otros temas relacionados.
Hoy, de todas las sesiones, no pronuncié palabra, y déjenme les digo que Olaf, un compañero, dice que a veces le dan ganas de salir al baño cuando yo hablo, porque le chocan mis comentarios de más de cinco minutos. Pensé que iba a echar choro, permanecí en silencio después de la hora y media de la película que vimos en el taller, ¿si me gustó?, pues la verdad no. En definitiva prefiero ver a mi amorcito actuando, bajo la batuta de un buen director de cine. Hace unos meses leí las críticas, todos atacaban, incluso en las sinopsis se le cataloga como una cinta ‘no lograda’.Coincido con el juicio, no logra retratar al chavo que sufre una soledad estruendosa, sino más bien a un chavito de tipo RBD con pretensiones intelectuales muy fuera de sus alcances fresas, ‘Harvard’.
La discusión no fue en torno a la película, que sabemos de antemano fue duramente juzgada, y la verdad si hubiera tenido a Gael enfrente, no hubiera parado de alabar su opera prima, sólo para hacerlo sentir un poquito bien, je, je.
Fadanelli, dio algunas referencias de directores como Tarkovski, Kubrick, John Huston que intentaron llevar al cine grandes novelas, o en su caso, malas novelas hechas grandes cintas; el escritor y mesías del taller, se declaró incapaz de escribir un guión para cine. Evidentemente las estructuras son distintas, entre la narrativa literaria y un guión de cine, como también es un absurdo comparar, qué es mejor, si un libro, o una película, cuando ambas modalidades utilizan lenguajes diferentes, recursos y posibilidades distintas de explotar.
Olaf, le preguntó a Kyzza, si la película le había gustado. Con un titubeo dijo que si. Yo sólo pensé ¿qué panadero habla mal de su pan?
Ángel, otro compa de 22 años, presentó su libro el jueves, ‘El último que muera que apague la tele’, me quedé con el ojo cuadrado, obvio, me moría de la envidia, yo tengo 24 años y no he escrito un libro. Dentro del circulo de talleristas, he encontrado a muchos cerebros que pintan para buenos escritores, y ver tantos, me ha replanteado si realmente quiero dedicarme a las letras, bueh, la verdad ya estaba declinando de escribir novelas, ¿para qué? Si hay miles de obras, que son mucho mejores de lo que mis pensamientos pueden idear. Aunque, ahora que razono, si Gael hizo su película, tal vez yo no haga novelas, pero si pueda ser guionista de alguna peli, jo, jo.
La verdad, es que si me hubiera dado cuenta que estuvo en cartelera en el cine, hubiera pagado por verla, sólo para ver a Gael (me declaro fan desquiciada del actor).
Considerando la crisis actual del cine, el sin fin de carencias económicas y trabas con las que un cineasta tiene que lidiar para producir y dirigir, valoro en primer momento toda película.
De todos los sábados que venimos escuchando los monólogos de Fadanelli y Da Jandra, surgió la propuesta de invitar a un guionista, para discutir que tanto la literatura se acerca al cine, si un guión puede considerársele ‘obra de arte’ entre otros temas relacionados.
Hoy, de todas las sesiones, no pronuncié palabra, y déjenme les digo que Olaf, un compañero, dice que a veces le dan ganas de salir al baño cuando yo hablo, porque le chocan mis comentarios de más de cinco minutos. Pensé que iba a echar choro, permanecí en silencio después de la hora y media de la película que vimos en el taller, ¿si me gustó?, pues la verdad no. En definitiva prefiero ver a mi amorcito actuando, bajo la batuta de un buen director de cine. Hace unos meses leí las críticas, todos atacaban, incluso en las sinopsis se le cataloga como una cinta ‘no lograda’.Coincido con el juicio, no logra retratar al chavo que sufre una soledad estruendosa, sino más bien a un chavito de tipo RBD con pretensiones intelectuales muy fuera de sus alcances fresas, ‘Harvard’.
La discusión no fue en torno a la película, que sabemos de antemano fue duramente juzgada, y la verdad si hubiera tenido a Gael enfrente, no hubiera parado de alabar su opera prima, sólo para hacerlo sentir un poquito bien, je, je.
Fadanelli, dio algunas referencias de directores como Tarkovski, Kubrick, John Huston que intentaron llevar al cine grandes novelas, o en su caso, malas novelas hechas grandes cintas; el escritor y mesías del taller, se declaró incapaz de escribir un guión para cine. Evidentemente las estructuras son distintas, entre la narrativa literaria y un guión de cine, como también es un absurdo comparar, qué es mejor, si un libro, o una película, cuando ambas modalidades utilizan lenguajes diferentes, recursos y posibilidades distintas de explotar.
Olaf, le preguntó a Kyzza, si la película le había gustado. Con un titubeo dijo que si. Yo sólo pensé ¿qué panadero habla mal de su pan?
Ángel, otro compa de 22 años, presentó su libro el jueves, ‘El último que muera que apague la tele’, me quedé con el ojo cuadrado, obvio, me moría de la envidia, yo tengo 24 años y no he escrito un libro. Dentro del circulo de talleristas, he encontrado a muchos cerebros que pintan para buenos escritores, y ver tantos, me ha replanteado si realmente quiero dedicarme a las letras, bueh, la verdad ya estaba declinando de escribir novelas, ¿para qué? Si hay miles de obras, que son mucho mejores de lo que mis pensamientos pueden idear. Aunque, ahora que razono, si Gael hizo su película, tal vez yo no haga novelas, pero si pueda ser guionista de alguna peli, jo, jo.
martes, julio 29, 2008
Sabrina del siglo XV

La tarada de Denis me dijo que parecía Sabrina, yo molesta respondí: 'las mías son naturalitas' (aunque claro ayuda mucho el corte del vestido).
Este mes cumplo un año señoras y señores de ir a clases de teatro, y ayer nos tocó estar disfrazados en el Macedonio Alcalá, donde se inauguró el Instrumenta.
sábado, julio 26, 2008
Me cortaré las venas
-Necesito hablar contigo seriamente.
-¿Me vas a cortar?, ¿me vas a cortar?, ¿ya no quieres coger conmigo?
-Ja,ja, ja, ja, eres graciosisimo Enrique...
-Dime, ¿me vas a cortar?,¿me vas a cortar?
-Sólo quiero hablar contigo de algo importante.
Hablamos de ese 'algo importante'.
Y ahora fue de él la decisión: 'cortemos por lo sano', mi cara no mostró la más mínima consternación. Suelo ser de efectos retardados. 'Me parece la decisión más sensata' dije.
¿Sómo imbéciles o nos hacemos?, llevamos intentando cortar desde hace varios meses ¿No entiendo por qué nos complicamos la vida?
Me cortaré las venas (es metáfora).
-¿Me vas a cortar?, ¿me vas a cortar?, ¿ya no quieres coger conmigo?
-Ja,ja, ja, ja, eres graciosisimo Enrique...
-Dime, ¿me vas a cortar?,¿me vas a cortar?
-Sólo quiero hablar contigo de algo importante.
Hablamos de ese 'algo importante'.
Y ahora fue de él la decisión: 'cortemos por lo sano', mi cara no mostró la más mínima consternación. Suelo ser de efectos retardados. 'Me parece la decisión más sensata' dije.
¿Sómo imbéciles o nos hacemos?, llevamos intentando cortar desde hace varios meses ¿No entiendo por qué nos complicamos la vida?
Me cortaré las venas (es metáfora).
lunes, julio 21, 2008
Guelaguetza ponchada
Ando de malas, por enésima vez se me ponchó una llanta, ¡ash!, no tenía ni un peso en la bolsa y peor aún, tampoco tenía saldo en el teléfono. Enrique estaba trabajando y el tarado de mi novio (o si, porque ahora ya tengo novio, pero esa es otra historia) ni siquiera sabe manejar, contimás cambiar una llanta, ¡para los apuros están buenos!
Tuve que ir a casa de Denis, para que me sacara del problema. Justo hoy me tenía que pasar, hoy que la ciudad está loca e infestada de gente por la Guelaguetza. ¿Alguna vez he mencionado que odio estas épocas?, mi parafernalia de ver el chingomadral de turismo, me pone de malas. Es mucho más deprimente ver que cada veinte metros hay un puto bache en las carreteras, luego ¿por qué se nos ponchan las llantas? ¿a dónde se van los impuestos? Si algo me parece evidente es que la contribución más alta de los particulares, es el que cada año se paga por la tenencia de un carro, ¿en que otro país del mundo existe esta explotación gubernamental?, digo no andaría resongando si de verdad ese dinero se reflejara en el buen estado de la infraestructura estatal pero no, cada vez hay hoyos y más hoyos en las carreteras.
No lo había pensado antes, pero hace años que no voy al lunes del cerro. Porque cuando hice una fiesta en mi casa, para festejar un cumple de mi mami que gracias a la ayuda de la familia, se hizo la comilona; entendí lo que era la guelaguetza. Oaxaca no es solo gente bailando, ante miles de turistas, portar un traje regional es un orgullo nativo, no de exhibición turística.
En mi caso, me jacto de pregonar mi identidad istmeña, vestirme de terciopelo y flores con mi traje de tehuana, es lo máximo cuando vas a una vela, y no para ser motivo de archivo fotográfico, sino para lucir la belleza identitaria en una fiesta regional.
Me siento enojada, ahora que los hoteles están llenos, hay más mendigos, hay más niños vendiendo en la calle, hay más indígenas tocando sus instrumentos en el andador mientras los extranjeros se maravillan por tan ‘extraordinario espectáculo de la pobreza’.
El miércoles, obligadamente a la fuerza (si, porque soy niña virtuosa que ya no gusta ir a esos lugares, ja) me invitaron a un bar, y había un niño de menos de diez años vendiendo dulces y cigarros, ¿se imaginan?, ganas de golpear a sus padres por hacer semejante pendejada con un niño, no me faltaban.
Hoy en un semáforo, una tipa en pleno sol estaba con un bebé pidiendo para la leche del niñito, como un acto autómata pensé que me vendía algo y dije ‘no gracias’, evité verle a los ojos, todo el tiempo evito ver a los ojos a esa gente, porque no puedo contenerme el coraje. ¡Chinga! si los adultos quieren andar de mendigos pidiendo, es muy su puta dignidad y libertad, habrá la gente que por expiación propia les dará una moneda (yo no), pero que tengan a sus criaturas como chantaje emocional al peatón ¡no se vale verga!
Urge que hagamos un proyecto de nación, no que todo el tiempo se esté echando la culpa al gobierno, porque lo que tienen de inútiles e incompetentes, lo tenemos más los ciudadanos por no comenzar desde acciones pequeñas, me he de pelear con un moustro invencible ¿y saben cuál es? Uno mismo, uno mismo, sigo enojada. Se sacaron cien lanas por cambiarme la llanta.
Tuve que ir a casa de Denis, para que me sacara del problema. Justo hoy me tenía que pasar, hoy que la ciudad está loca e infestada de gente por la Guelaguetza. ¿Alguna vez he mencionado que odio estas épocas?, mi parafernalia de ver el chingomadral de turismo, me pone de malas. Es mucho más deprimente ver que cada veinte metros hay un puto bache en las carreteras, luego ¿por qué se nos ponchan las llantas? ¿a dónde se van los impuestos? Si algo me parece evidente es que la contribución más alta de los particulares, es el que cada año se paga por la tenencia de un carro, ¿en que otro país del mundo existe esta explotación gubernamental?, digo no andaría resongando si de verdad ese dinero se reflejara en el buen estado de la infraestructura estatal pero no, cada vez hay hoyos y más hoyos en las carreteras.
No lo había pensado antes, pero hace años que no voy al lunes del cerro. Porque cuando hice una fiesta en mi casa, para festejar un cumple de mi mami que gracias a la ayuda de la familia, se hizo la comilona; entendí lo que era la guelaguetza. Oaxaca no es solo gente bailando, ante miles de turistas, portar un traje regional es un orgullo nativo, no de exhibición turística.
En mi caso, me jacto de pregonar mi identidad istmeña, vestirme de terciopelo y flores con mi traje de tehuana, es lo máximo cuando vas a una vela, y no para ser motivo de archivo fotográfico, sino para lucir la belleza identitaria en una fiesta regional.
Me siento enojada, ahora que los hoteles están llenos, hay más mendigos, hay más niños vendiendo en la calle, hay más indígenas tocando sus instrumentos en el andador mientras los extranjeros se maravillan por tan ‘extraordinario espectáculo de la pobreza’.
El miércoles, obligadamente a la fuerza (si, porque soy niña virtuosa que ya no gusta ir a esos lugares, ja) me invitaron a un bar, y había un niño de menos de diez años vendiendo dulces y cigarros, ¿se imaginan?, ganas de golpear a sus padres por hacer semejante pendejada con un niño, no me faltaban.
Hoy en un semáforo, una tipa en pleno sol estaba con un bebé pidiendo para la leche del niñito, como un acto autómata pensé que me vendía algo y dije ‘no gracias’, evité verle a los ojos, todo el tiempo evito ver a los ojos a esa gente, porque no puedo contenerme el coraje. ¡Chinga! si los adultos quieren andar de mendigos pidiendo, es muy su puta dignidad y libertad, habrá la gente que por expiación propia les dará una moneda (yo no), pero que tengan a sus criaturas como chantaje emocional al peatón ¡no se vale verga!
Urge que hagamos un proyecto de nación, no que todo el tiempo se esté echando la culpa al gobierno, porque lo que tienen de inútiles e incompetentes, lo tenemos más los ciudadanos por no comenzar desde acciones pequeñas, me he de pelear con un moustro invencible ¿y saben cuál es? Uno mismo, uno mismo, sigo enojada. Se sacaron cien lanas por cambiarme la llanta.
martes, julio 15, 2008
Puta sin cerebro
Hace unas semanas envié un escrito, para ver si era seleccionada a un taller de narrativa, impartido por el escritor Guillermo Fadanelli. No fui aceptada.
Me esmero en pensar que en mi afán de escribir ‘algo nuevo’, y el tiempo que dediqué en escribirlo, fueron motivos suficientes para que ocurriera lo ya esperado, el escrito era conscientemente malo.
Pablo, uno de mis amigos, coincidía con el juicio, tenía muchos defectos y descripciones innecesarias. Le comenté que estaba haciendo ese cuento nuevo para poder entrar a un taller de narrativa. De antemano ya sabía que a él no le agradaba leer a Fadanelli, cuando le dije que dicho escritor era quien lo impartía, su reprimenda fue: ‘no pierdas tu tiempo’.
Días después me enteré que no había sido seleccionada, me extrañó aún más, que otro compa, que tiene más experiencia en la pluma, tampoco fuera de los ‘elegidos’.
Por obra de la casualidad, en la presentación de un libro de Leonardo Da Jandra, me encontré a Omar, un amigo que trabaja de encargado de la biblioteca del CASA, lugar donde se iba a impartir el curso. Le comenté mi situación, él me alentó a que fuera, me dijo que de las 25 personas esperadas sólo llegaron 21 en la primera sesión, así que la siguiente semana me aparecí.
Ahora me parece gracioso recordarlo, pero ese primer sábado, era un escupitajo de miedos y temores a ser echada vehementemente del lugar. La casualidad más peculiar, es que ese primer sábado, me senté al lado de una mujer, cuyo temblor en el cuerpo era perceptible, con ella fue con la primera que crucé palabra y me sentí menos nerviosa. Amparo, tampoco había sido seleccionada.
La sesión transcurrió con largos monólogos de Fadanelli y Da Jandra, sólo algunos cuantos acertaban a controlar su nerviosismo y se arriesgaban a decir cualquier barbaridad que los hiciera ver inteligentes. Siempre es difícil, estar ante dos ‘intelectuales’ y mucho más difícil entablar un diálogo con ellos, sin que después refuten lo que tú has dicho, y te digan implícitamente en su lenguaje subversivo y elegante ‘estúpido’.
Debo admitirlo, tengo cierta afición a decir barbaridades sin darme cuenta, esa vez no fue la excepción. Al termino de ese día, me acerqué a Fadanelli, con quien me presenté y le expliqué mi situación, él me dijo en tono amable que regresara cuando quiera. Le conté esto a Amparo; con ella no habían sido tan amables.
A últimas fechas, me he dicho que es importante seguir aprendiendo así sea por medio de putazos intelectuales, esos me los aguanto por ignorante; lo que no conté fue con los putazos de género, no soy feminista, pero si algo me choca en un hombre es que se iguale conmigo.
Descarté el comentario de Pablo de la pérdida de tiempo, y cuando me lo encontré en la red, le dije que había entrado al taller por cuenta propia, él con un tono muy culero me preguntó, si ya me había acostado con el escritor (de no ser porque no llevamos pesado y es uno de mis grandes amigos por la red), le hubiera contestado con un insulto, no lo hice, de algo sirvió no enojarme, porque me hubiera perdido de que me platicase una de sus peleas intelectuales.
Pablo me contó en un encuentro de escritores, en su tierra, le hizo un ferrea crítica, ‘era caduco hacer lo mismo desde los ochentas y seguir escribiendo como adolescente a los cincuenta’, Fadanelli, molesto (eso me dijo mi amigo), le preguntó si él era Borges, o quién para andar de hablador, probablemente era sus lectores que se masturbaban con sus libros, Pablo obviamente emputado por la respuesta, y seguro de su tono prieto y su 1.80 de altura, le invitó a salir de la sala y arreglar la disputa ‘posmoderna’, a punta de chingadazos.
Nunca había reído tanto frente a la pantalla, al leer tal relato de mi amigo cibernético. Creí un tanto exagerada la anécdota, pero el mundo da muchas vueltas, y tuvo que ocurrirme algo parecido a mi, para que entendiera que lo que me contaba Pablo no era del todo descabellado.
Este último sábado el tema fue: ‘Literatura y política’, teníamos a un invitado nuevo, Alejandro Páez, directivo y escritor de la revista ‘Día Siete’, entre lo misceláneo del tema, hubo tiempo para discutir la incursión de los blogs, como nuevas formas para informar a la gente, sin tener que ser periodista prestigiados.
Fadanelli, Da Jandra y Paéz discutían, unos pocos compas, dijeron algo que no recuerdo, hasta que mi gran bocota tuvo que abrirse. Comenté que la nueva ola de leer blogs, era un efecto provocado porque los medios, no habían tomado como activo al lector, quien podría opinar y discutir directamente con el escritor de un blog, se me ocurrió decir que también había una nueva moda de blogs famosos, super leídos por su índole sexual, escritos por mujeres de una manera muy cínica. Fui interrumpida cuando mencioné algunas direcciones, Fadanelli y Da Jandra, en broma agregaron apropiándose de mi voz ‘y con esos me masturbo’. Todos rieron. ¡Lo que me faltaba!, ser objeto de burla soez, acepto que me corrijan cuando digo barbaridades, pero esta vez no lo hacía, por un momento me acordé de Pablo, yo no tengo el 1.80 de altura, ni los puños prietos para invitarlos a salir de la sala y arreglar las cuestiones de honor pueblerinas, a punta de chingadazos.
Aguanté vara, no fue motivo para enojarme en ese momento, pero si fue motivo para que me pusiera a reflexionar sobre el asunto. Me parecía paradójico que ellos mismos pregonaran que las ‘plumas no tienen sexo’, esta vez si la tenía, y a la que habían atacado con una interrupción soez y sin trasfondo, era a mi.
Desde hace años he manifestado mi desinterés por el feminismo, pero esta ocasión tuve que replantear mi papel. Finalmente es muy mi pedo si me masturbo o no con los blogs que leo. Y también muy mi pedo, si soy de esas blogueras que publican cosas de índole sexual y hago que mis lectores se masturben con lo que escribo.
El tiempo, la historia de la literatura lo han constatado, las mujeres a pesar de ser veneradas en los personajes de los escritores masculinos, su contraparte se muestra, porque no dejamos de ser las putas sin cerebro; ya era de esperarse que me salieran con una mamada así.
De todos modos, en esta ocasión no puedo hacerme la digna. Como ocurrió con Pablo primero con su pregunta, y luego con la interrupción soez de los escritores, no puedo darme el lujo de no ir al taller, uno nunca se sabe que tanto puede aprender con lo que no se está de acuerdo y cuanto puede hacer para cambiarlo.
Algo aprendí al no estar a favor en muchas cosas, que dicen y pasan en el curso de narrativa. Creo que ahora mi manifiesto, será decir más barbaridades, escribir más, leer mucho más y limpiarme el cerebro de puta que tengo, ni modo, nací mujer y así me voy a morir.
Me esmero en pensar que en mi afán de escribir ‘algo nuevo’, y el tiempo que dediqué en escribirlo, fueron motivos suficientes para que ocurriera lo ya esperado, el escrito era conscientemente malo.
Pablo, uno de mis amigos, coincidía con el juicio, tenía muchos defectos y descripciones innecesarias. Le comenté que estaba haciendo ese cuento nuevo para poder entrar a un taller de narrativa. De antemano ya sabía que a él no le agradaba leer a Fadanelli, cuando le dije que dicho escritor era quien lo impartía, su reprimenda fue: ‘no pierdas tu tiempo’.
Días después me enteré que no había sido seleccionada, me extrañó aún más, que otro compa, que tiene más experiencia en la pluma, tampoco fuera de los ‘elegidos’.
Por obra de la casualidad, en la presentación de un libro de Leonardo Da Jandra, me encontré a Omar, un amigo que trabaja de encargado de la biblioteca del CASA, lugar donde se iba a impartir el curso. Le comenté mi situación, él me alentó a que fuera, me dijo que de las 25 personas esperadas sólo llegaron 21 en la primera sesión, así que la siguiente semana me aparecí.
Ahora me parece gracioso recordarlo, pero ese primer sábado, era un escupitajo de miedos y temores a ser echada vehementemente del lugar. La casualidad más peculiar, es que ese primer sábado, me senté al lado de una mujer, cuyo temblor en el cuerpo era perceptible, con ella fue con la primera que crucé palabra y me sentí menos nerviosa. Amparo, tampoco había sido seleccionada.
La sesión transcurrió con largos monólogos de Fadanelli y Da Jandra, sólo algunos cuantos acertaban a controlar su nerviosismo y se arriesgaban a decir cualquier barbaridad que los hiciera ver inteligentes. Siempre es difícil, estar ante dos ‘intelectuales’ y mucho más difícil entablar un diálogo con ellos, sin que después refuten lo que tú has dicho, y te digan implícitamente en su lenguaje subversivo y elegante ‘estúpido’.
Debo admitirlo, tengo cierta afición a decir barbaridades sin darme cuenta, esa vez no fue la excepción. Al termino de ese día, me acerqué a Fadanelli, con quien me presenté y le expliqué mi situación, él me dijo en tono amable que regresara cuando quiera. Le conté esto a Amparo; con ella no habían sido tan amables.
A últimas fechas, me he dicho que es importante seguir aprendiendo así sea por medio de putazos intelectuales, esos me los aguanto por ignorante; lo que no conté fue con los putazos de género, no soy feminista, pero si algo me choca en un hombre es que se iguale conmigo.
Descarté el comentario de Pablo de la pérdida de tiempo, y cuando me lo encontré en la red, le dije que había entrado al taller por cuenta propia, él con un tono muy culero me preguntó, si ya me había acostado con el escritor (de no ser porque no llevamos pesado y es uno de mis grandes amigos por la red), le hubiera contestado con un insulto, no lo hice, de algo sirvió no enojarme, porque me hubiera perdido de que me platicase una de sus peleas intelectuales.
Pablo me contó en un encuentro de escritores, en su tierra, le hizo un ferrea crítica, ‘era caduco hacer lo mismo desde los ochentas y seguir escribiendo como adolescente a los cincuenta’, Fadanelli, molesto (eso me dijo mi amigo), le preguntó si él era Borges, o quién para andar de hablador, probablemente era sus lectores que se masturbaban con sus libros, Pablo obviamente emputado por la respuesta, y seguro de su tono prieto y su 1.80 de altura, le invitó a salir de la sala y arreglar la disputa ‘posmoderna’, a punta de chingadazos.
Nunca había reído tanto frente a la pantalla, al leer tal relato de mi amigo cibernético. Creí un tanto exagerada la anécdota, pero el mundo da muchas vueltas, y tuvo que ocurrirme algo parecido a mi, para que entendiera que lo que me contaba Pablo no era del todo descabellado.
Este último sábado el tema fue: ‘Literatura y política’, teníamos a un invitado nuevo, Alejandro Páez, directivo y escritor de la revista ‘Día Siete’, entre lo misceláneo del tema, hubo tiempo para discutir la incursión de los blogs, como nuevas formas para informar a la gente, sin tener que ser periodista prestigiados.
Fadanelli, Da Jandra y Paéz discutían, unos pocos compas, dijeron algo que no recuerdo, hasta que mi gran bocota tuvo que abrirse. Comenté que la nueva ola de leer blogs, era un efecto provocado porque los medios, no habían tomado como activo al lector, quien podría opinar y discutir directamente con el escritor de un blog, se me ocurrió decir que también había una nueva moda de blogs famosos, super leídos por su índole sexual, escritos por mujeres de una manera muy cínica. Fui interrumpida cuando mencioné algunas direcciones, Fadanelli y Da Jandra, en broma agregaron apropiándose de mi voz ‘y con esos me masturbo’. Todos rieron. ¡Lo que me faltaba!, ser objeto de burla soez, acepto que me corrijan cuando digo barbaridades, pero esta vez no lo hacía, por un momento me acordé de Pablo, yo no tengo el 1.80 de altura, ni los puños prietos para invitarlos a salir de la sala y arreglar las cuestiones de honor pueblerinas, a punta de chingadazos.
Aguanté vara, no fue motivo para enojarme en ese momento, pero si fue motivo para que me pusiera a reflexionar sobre el asunto. Me parecía paradójico que ellos mismos pregonaran que las ‘plumas no tienen sexo’, esta vez si la tenía, y a la que habían atacado con una interrupción soez y sin trasfondo, era a mi.
Desde hace años he manifestado mi desinterés por el feminismo, pero esta ocasión tuve que replantear mi papel. Finalmente es muy mi pedo si me masturbo o no con los blogs que leo. Y también muy mi pedo, si soy de esas blogueras que publican cosas de índole sexual y hago que mis lectores se masturben con lo que escribo.
El tiempo, la historia de la literatura lo han constatado, las mujeres a pesar de ser veneradas en los personajes de los escritores masculinos, su contraparte se muestra, porque no dejamos de ser las putas sin cerebro; ya era de esperarse que me salieran con una mamada así.
De todos modos, en esta ocasión no puedo hacerme la digna. Como ocurrió con Pablo primero con su pregunta, y luego con la interrupción soez de los escritores, no puedo darme el lujo de no ir al taller, uno nunca se sabe que tanto puede aprender con lo que no se está de acuerdo y cuanto puede hacer para cambiarlo.
Algo aprendí al no estar a favor en muchas cosas, que dicen y pasan en el curso de narrativa. Creo que ahora mi manifiesto, será decir más barbaridades, escribir más, leer mucho más y limpiarme el cerebro de puta que tengo, ni modo, nací mujer y así me voy a morir.
martes, julio 08, 2008
Soez, como yo sola
Me encantan los hombres, me encantan, me encantan, me encantan, porque sin distinción de nacionalidad, raza, o edad, todos son igual de calientes.
Más por la red. No tienen el menor pudor para masturbarse frente a una cámara. Ja, ja, ja, más de una vez he encontrado infinidad de tipos que siempre andan con sus propuestas cibernéticas indecorosas, que la verdad disfruto mucho, además de alimentar mi cultura sexual, digo, uno hace sus distinciones de tamaño, duración, grosor, latitud, longitud... ya parezco maestra de geografía... jo, jo.
Hoy hablaba con un Francesito sabrosisisímo, él preguntaba todo el tiempo si me gustaba, puso su cámara, y era el típico rubio ojo verde, (el sueco estaba más papito) obvio, al principio dije 'nel, no voy a alimentar su ego', pero una vez que enseñó su arma, no tuve más remedio que aceptar, no pos si, el tipo si se me antoja.
¿Por qué les encanta andar enseñandos sus cosas? Aclaro, no es molestia, la verdad me encanta verles, creo que tengo mi colección fotográfica personal de penes, je, je, je. Nah, no es cierto, sólo tengo dos o tres fotos que no he querido borrar, regalo o presente de un amigo españolito, también muy papito (vaya ¡qué tipo de detalle!).
Regreso con la platica del francés, se hartó de mi al darse cuenta que soy una de esas típicas mojigatas, que dicen 'si pero nel'. Ja, ja, ja, andaba insistente en que fuera al defe (ósea jelou, tiene el ego tan alto que se cree el buenazo para YO vaya a verle y cogerle) terminó por darme no admitir en su msn y eso me provocó aún más gracia.
Creo que mi etapa de destrampe ya está pasado y la verdad no se me antoja andar con extraños, digo, uno comienza a tenerle miedo a la muerte o alguna enfermedad, ¿qué tal si sale golpeador? No, no, no. Ahora entiendo el porqué de los convencionalismos.
Tengo varias hipótesis al respecto de por qué a algunos hombres les gusta enseñar su pene por la red:
1. Creen en el mito que la pantalla engorda y por eso les encanta chaquetearse con la idea que en la pantalla se les ve más grande.
2. Si la tienen grande, y quieren presumirla (chale nomás antojan a lo menso).
3. Quieren alimentar su ego, porque en su vida han conquistado sin los artilugios del internet a una mujer.
4. No hay cuatro, je, je.
Ahora que estamos de vacaciones, uno de mis amigos (gay) por supuesto, se la pasa chateando con tipos que siempre andan enseñando su pene, y la verdad algunas veces me enseña a sus ligues, para que valore el material, y uno ve cada cosa!!! Muchachos, sólo una recomendación, no enseñen algo que no sea digno de apreciarse.
Un saludo, y disculpen lo soez de mi tono el día de hoy, no pude evitarlo, el francesito me alborotó la hormona.
Más por la red. No tienen el menor pudor para masturbarse frente a una cámara. Ja, ja, ja, más de una vez he encontrado infinidad de tipos que siempre andan con sus propuestas cibernéticas indecorosas, que la verdad disfruto mucho, además de alimentar mi cultura sexual, digo, uno hace sus distinciones de tamaño, duración, grosor, latitud, longitud... ya parezco maestra de geografía... jo, jo.
Hoy hablaba con un Francesito sabrosisisímo, él preguntaba todo el tiempo si me gustaba, puso su cámara, y era el típico rubio ojo verde, (el sueco estaba más papito) obvio, al principio dije 'nel, no voy a alimentar su ego', pero una vez que enseñó su arma, no tuve más remedio que aceptar, no pos si, el tipo si se me antoja.
¿Por qué les encanta andar enseñandos sus cosas? Aclaro, no es molestia, la verdad me encanta verles, creo que tengo mi colección fotográfica personal de penes, je, je, je. Nah, no es cierto, sólo tengo dos o tres fotos que no he querido borrar, regalo o presente de un amigo españolito, también muy papito (vaya ¡qué tipo de detalle!).
Regreso con la platica del francés, se hartó de mi al darse cuenta que soy una de esas típicas mojigatas, que dicen 'si pero nel'. Ja, ja, ja, andaba insistente en que fuera al defe (ósea jelou, tiene el ego tan alto que se cree el buenazo para YO vaya a verle y cogerle) terminó por darme no admitir en su msn y eso me provocó aún más gracia.
Creo que mi etapa de destrampe ya está pasado y la verdad no se me antoja andar con extraños, digo, uno comienza a tenerle miedo a la muerte o alguna enfermedad, ¿qué tal si sale golpeador? No, no, no. Ahora entiendo el porqué de los convencionalismos.
Tengo varias hipótesis al respecto de por qué a algunos hombres les gusta enseñar su pene por la red:
1. Creen en el mito que la pantalla engorda y por eso les encanta chaquetearse con la idea que en la pantalla se les ve más grande.
2. Si la tienen grande, y quieren presumirla (chale nomás antojan a lo menso).
3. Quieren alimentar su ego, porque en su vida han conquistado sin los artilugios del internet a una mujer.
4. No hay cuatro, je, je.
Ahora que estamos de vacaciones, uno de mis amigos (gay) por supuesto, se la pasa chateando con tipos que siempre andan enseñando su pene, y la verdad algunas veces me enseña a sus ligues, para que valore el material, y uno ve cada cosa!!! Muchachos, sólo una recomendación, no enseñen algo que no sea digno de apreciarse.
Un saludo, y disculpen lo soez de mi tono el día de hoy, no pude evitarlo, el francesito me alborotó la hormona.
domingo, julio 06, 2008
Happening
No sé por qué extraña razón me he metido hasta donde no me llaman. Jo, ayer me fui a ayudar a uno de mis amigos de teatro que es becario del FOESCA y hace perfomances, así que hizo un happenig y ahí me tienen de chiva loca, contribuyendo a congestionar el tráfico en el crucero más cabrón de la ciudad. Todo sea por el arte. Aquí tiene mi testimonio con todo y rola de Led Zeppelin.
miércoles, julio 02, 2008
Videochamba
¿Recuerdan que en el pasado post, les comenté que había salido con un ex cuñadito?, bueno, la onda es que me pidió le ayudara a hacer un video, así que el fin de semana me la pasé trabajando en dicho proyecto. Después de unos años de inactividad comunicológica, recordé lo poco que aprendí en mis años universitarios.
No me pregunten qué onda con la elección de la música, ni el tipo que sale, ni las imágenes, porque yo como buena obrera me dediqué a obedecer los designios creativos del director, ya que si hubiera sido mi video, la verdad lo hubiera hecho de otra forma, pero me honra decir que aunque a nadie le guste ¡por fin retorné a hacer las cosas que me gustan! justamente el crédito de la parte donde intervengo no aparece. Adivinen cuál es.
No me pregunten qué onda con la elección de la música, ni el tipo que sale, ni las imágenes, porque yo como buena obrera me dediqué a obedecer los designios creativos del director, ya que si hubiera sido mi video, la verdad lo hubiera hecho de otra forma, pero me honra decir que aunque a nadie le guste ¡por fin retorné a hacer las cosas que me gustan! justamente el crédito de la parte donde intervengo no aparece. Adivinen cuál es.
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